Amar en tiempos de…

Lo queramos o no
Sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
Porque como dice el filósofo
El ayer es ayer
Nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó…,
como la juventud.

En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos.

Nicanor Parra.

 

Tiempos líquidos, un término acuñado por el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, donde intenta reflejar el paradigma de la vida y de los vínculos en el mundo moderno acompañado de la globalización  y sobre todo del capitalismo, mercantilizando todo, hasta las relaciones humanas, esto basado en el concepto del producto – consumo, donde la sociedad occidental ha logrado encender el motor de la vida y de los vínculos.

 

En este sentido, las relaciones humanas se ven profundamente influidas. El individualismo toma y cobra mayor protagonismo, y la cultura del usar y desechar, como lo llama el autor marca una pauta en la manera como se presentan las vinculaciones emocionales en la posmodernidad. Este autor indica que la introducción de los medios de comunicación masivos e instantáneos han presentado una manera de relacionarnos que no implica la profundidad en los vínculos sino el placer inmediato, medios como el Tinder, el Whatsapp, el Facebook, entre muchas otras aplicaciones, ofrecen una amplia gama de relaciones donde no es necesario el contacto físico y la inversión emocional es mínima, de esta manera si no funciona, como dice el autor, la opción “delete” (borrar) siempre va a estar disponible y no va a involucrar más que un “click”, por lo que el coste emocional es menor.

 

En este contexto los vínculos afectivos estables pertenecientes a paradigmas anteriores se convierten en una hipoteca muy alta, en donde muchos prefieren no invertir. La idea de la pareja “para toda la vida”, pasa a ser una construcción ya caducada y entra en vigencia “el vivamos juntos y veamos qué pasa”, de esta manera la inversión es menor, y cuando ya alguno de la pareja no vea  “ganancias”, más que intentar re-invertir en la relación, por el riesgo que representa el inversor tiene la oportunidad de retirarse y de estar manera poder “invertir en nuevas relaciones” , por lo que el  eterno presente   está marcada por la sociedad de consumo. En palabras del autor:

 

Uno pide menos, se conforma con menos y, por lo tanto, hay una hipoteca menor para pagar, y el plazo del pago es menos desalentador”.

 

En este orden de ideas el hedonismo va en aumento en la posmodernidad.

 

 

El autor hace referencia a la fragilidad de los vínculos sentimentales, indica que en la actualidad la invitación es a no establecer raíces emocionales profundas con las personas con quienes decidimos compartir relaciones de intimidad , para que de esta manera se permita la exploración con nuevas “redes” y nuevas relaciones que mantengan  un entorno en constante cambios y dinamismo. Es como si el compromiso se representara como una amenaza para el desarrollo individual y la exploración de nuevos espacios. Ya que la constante en el mundo posmoderno es el cambio, y este se busca constantemente, la solidez paradójicamente producirá ansiedad y angustia, ya que desafía «el producto que se promociona en temas de relaciones», el amor que no tiene espacio en la dificultad ni el sufrimiento.  Por lo que el compromiso tiene fecha de caducidad. 

 

Sin embrago, el autor hace referencia que a comparación de la época de nuestros abuelos y padres, donde la solidez era la característica principal (se tenía un solo trabajo para toda la vida, el matrimonio duraba toda la vida pasara lo que pasara, se vivía en la misma ciudad o en el mismo país sin preguntarse qué había más allá) a lo que él llama «tiempos sólidos», la felicidad tampoco era una garantía. Ya que el dogmatismo de la época limitaba las libertades individuales principalmente el de las mujeres, lo que estaba indicado socialmente se hacía sin cuestionamientos. El mundo occidental ha adaptado también este término, y a través de culturas patriarcales se pueden observar dinámicas donde generalmente los hombres establecen amores líquidos y a las mujeres se les invita a establecer amores sólidos. Por lo que se observan desigualdades en términos vinculares. Aquí la industria cinematográfica y audiovisual ha tenido mucha responsabilidad.

 

Bauman se enfoca en lo que pasa detrás de tanta fluidez e incertidumbre. No juzga una vida con varias historias de amor, sino que dichas historias solo toman forma de “eternos ensayos” y de lo que él bautizó “vidas desperdiciadas” ya que en ningún caso las parejas de la posmodernidad están dispuestas a asumir un compromiso duradero. Aquí se centra el sentido del término  “amor líquido” de la posmodernidad, es más sencillo terminar las relaciones y salir airoso de ellas que intentar esforzarse para que funcione y continúe. Aunque las parejas siguen buscando seguridad, lo desean establecer a través de relaciones que no requieran demasiado esfuerzo.

 

 

Este autor indica que un paradigma no es mejor que el otro. Sino que son diferentes. Sin embargo  ¿cómo lograr la solidez en tiempos líquidos? Bauman invita a pensar en la seguridad y la libertad como valores para lograr el equilibrio, los cuales pueden coexistir y convivir de manera saludable y real, una lleva de la mano a la otra, y no son enemigas como los tiempos líquidos quieren hacer ver,  y como indica el autor, es una de las claves para que una pareja sea exitosa en tiempos líquidos.

 

El autor indica que el amor romántico deja de ser el único paradigma, pero también indica lo afortunado que son las parejas que lograr solidificar su amor en tiempos líquidos, ya que han logrado superar el bombardeo mediático de la fluidez y de la inmediatez, y han logrado el compromiso real para una construcción en común, y de esta manera puedan  brindarse seguridad con libertad y establecer vínculos duraderos aun cuando se bombardee para lo contrario.

 

 

Como siempre, la invitación es a leer el libro y de esta manera poder establecer una reflexión más profunda y personal en como este paradigma de relaciones se ha establecido en la manera en como cada uno va organizando su existencia.

 

Dejo el link  para aquellos curiosos que deseen explorar en el mundo maravilloso de las relaciones.

 

Amor líquido.

Zygmunt Bauman

La existencia a través de las redes.

Parece un video de comedia, pero muestra con un gesto satírico lo que en temas de relaciones humanas hoy está establecido. Las redes sociales llegaron para quedarse eso ya ha quedado claro, pero, ¿nos hemos detenido a pensar como ha transformado nuestros vínculos, y porque no, nuestra visión de nosotros mismos?

No es difícil actualmente seguirle la pista a una persona, ya que gracias a todos los mecanismos digitales una persona va mostrando al mundo “su vida” (o por lo menos lo que intenta que sea), es usual ver todo lo que come, con quien se junta, a donde viaja, en que trabaja, el desarrollo de sus hijos, cuando tiene bajones emocionales, y todo sin necesidad de ser cercano a esa persona, solo es necesario compartir una red social.

El mundo globalizado amplió nuestros mecanismos de comunicación, y también influyó en qué y cómo en el mensaje, en cierta manera se instaló en la psicología general,  hasta en sociedades menos occidentalizadas, una “manera de vivir adaptada a las redes” y que traspasa más allá de un aparato electrónico, se ha instalado en la vida emocional y psicológica del colectivo, y por su puesto vivimos para mostrarlo.

 

La sociedad de la transparencia

 

 

Hace unos meses atrás les conversaba sobre Byung-Chul Han,  profesor, filósofo y ensayista surcoreano – alemán. Experto en estudios culturales y profesor de la Universidad de las Artes de Berlín. Ha centrado sus escritos en la sociedad actual y la inmersión del control neoliberal, tanto a nivel económico como social.

En esta oportunidad les hablaré sobre su libro “La Sociedad de la Transparencia”, obra de escasas 100 paginas, pero densas y con una crítica (para algunos negativista para otros realista) sobre la sobre exposición que realizamos en redes sociales, y como esto ha afectado la psicología colectiva, y por ende la sociedad actual.  Divide su ensayo en 9 capítulos, describiendo una fotografía de lo que él considera es la sociedad actual: la sociedad positiva, la sociedad de la exposición, la sociedad de la evidencia, la sociedad porno, la sociedad de la aceleración, la sociedad íntima, la sociedad de la información, la sociedad de la revelación, y finalmente la sociedad del control.

 

En este artículo tomaré como referencia 3 de ellos donde intentare hacer una pincelada:

 

  1. La Sociedad Positiva

 

 

“La sociedad positiva está en vías de organizar el alma humana totalmente de nuevo. En el curso de su positivación también el amor se aplana para convertirse en un arreglo de sentimientos agradables y de excitaciones sin complejidad ni consecuencias”.

 

En este sentido el autor hace una crítica sobre el manejo excesivo que se produce sobre las emociones positivas, indicando que se muestra el placer inmediato, el éxito, la felicidad, lo alcanzable, es como si las redes sociales actuaran como plataforma adictiva, siendo las drogas de consumo los “me gusta”, “me encanta” “me divierte”, utilizándose como un medio de reforzamiento de la  autoimagen y de la autoestima del dueño de la publicación.   De manera que no hay espacio para lo que se consideran “emociones negativas”, no hay espacio para el lado escuro, para el sufrimiento y para a desdicha, esta versión humana es anulada, no tiene espacio para el reforzamiento social, todo lo que es considerado negativo es centro de críticas y de segregación.

 

“El amor se doméstica y positiviza como fórmula de consumo y confort. Hay que evitar cualquier lesión. El sufrimiento y la pasión son figuras de la negatividad. Ceden, por una parte, al disfrute sin negatividad. Y, por otra parte, entran en su lugar las perturbaciones psíquicas, como el agotamiento, el cansancio y la depresión, que han de atribuirse al exceso de positividad”.

 

El autor refiere el peligro de anular los sentimientos considerados negativos de la vida social, primeramente porque la contención a través de las redes sociales es efímera y poco tangible, y por otro lado este espacio de poca contención al sufrimiento humano puede llegar a producir cuadros complejo que afectan a la psiquis debido a la fragilidad de la autoestima del individuo basado en el reforzamiento logrado a través de las redes sociales.

Considerando que finalmente   la superficialidad misma de la situación es sostenida por este hiper positivismo frágil, esto puede llegar a producir un quiebre emocional en la persona que está impregnada por la sociedad de la transparencia (entregando toda su vida privada a las redes), y cuando esta no responde de la manera esperada pueden producirse cuadros emocionales graves como  depresiones, ansiedades y fobias, y en algunos casos más extremos psicosis.

 

  1. La sociedad de la exposición

El autor en este punto habla sobre la sobre exposición que hacemos de nuestra intimidad en las redes sociales, indica que ya no hay espacios privados, existe la necesidad actual de publicar todo lo que se hace y se siente, como una manera de “pertenecer” a la sociedad y ser aceptada por ésta, lo oculto es sospechoso, la transparencia actúa como mecanismo de búsqueda de confianza, y en este sentido, el video mostrado en la parte inicial de este artículo lo expone magistralmente, indicando la premisa “si no estás expuesto no existes”.

 

“En la sociedad expuesta, cada sujeto es su propio objeto de publicidad. Todo se mide en su valor de exposición. La sociedad expuesta es una sociedad pornográfica. Todo está vuelto hacia fuera, descubierto, despojado, desvestido y expuesto. El exceso de exposición hace de todo una mercancía, que «está entregado, desnudo, sin secreto, a la devoración inmediata”

 

Y esto lo podemos observar fácilmente en los actuales aclamados (y adinerados) “influencers”. Personas que han logrado lucrar de manera sustancial con sus vidas privadas, traspasando los límites esperados, y logrando convertirse en modelos sociales a seguir a través de lo que promueven como “vida ideal publicable” en las redes sociales. Ofreciendo una gama amplia de opciones y de estilos que alcanza para todos los gustos. Podemos tener desde académicos y científicos, artistas y deportistas, y personas comunes que logran diferenciarse por una razón especial. Mercantilizando así la existencia misma.

 

¿Alguna vez has leído los términos y condiciones cuando abres una cuenta en una red social? Te has dado cuenta que hay condiciones que explican que todo lo que subes voluntariamente a las redes pasan a pertenecer a la plataforma, aunque se borre posteriormente a la publicación, el archivo ya se encontraría en una nube de manera permanente, ya no te pertenece, sino que le pertenece a la red.

 

“El mundo se ha convertido en un mercado en el que se exponen, venden y consumen intimidades”

 

  1. La sociedad del control.

El autor introduce un término que a mi criterio personal es uno de los más delicados, el control digital. Toma el concepto de panóptico, que fue un tipo de arquitectura carcelaria creado por Jeremy Bentham, constaba de una estructura de celdas ubicadas alrededor de una torre de vigilancia permanente en el centro del edificio,  lo revolucionario de su diseño se basaba en permitir al guardia de seguridad quien se encontraba 24 horas en la torre central de vigilancia, observar a todos los prisioneros, sin que estos puedan saber si son observados o no. Lo cual era la base del control psicológico, el prisionero nunca controlaba cuando estaba siendo observado.

De la misma manera funcionaría el panóptico digital descrito por Han, los usuarios de las redes entregan voluntariamente información personal e íntima que permite a la red tener el control de la información para luego ser utilizada como elemento de consumo y vigilancia digital.

 

“La peculiaridad del panóptico digital está sobre todo en que sus moradores mismos colaboran de manera activa en su construcción y en su conservación, en cuanto se exhiben ellos mismos y se desnudan”.

 

Lo importante del hecho que refuerza el autor, es que la información que maneja la red de nosotros mismos, es información que nosotros voluntariamente hemos entregado, a través de la idea de libertad que ofrece navegar por la red, el precio que hay que pagar es la información personal que proporcionamos.

 

“La sociedad del control se consuma allí donde su sujeto se desnuda no por coacción externa, sino por la necesidad engendrada en sí mismo, es decir, allí donde el miedo de tener que renunciar a su esfera privada e íntima cede a la necesidad de exhibirse sin vergüenza.

 

Finalmente el autor termina con esta reflexión:

 

“Hoy, el globo entero se desarrolla en pos de formar un gran panóptico. No hay ningún afuera del panóptico. Este se hace total. Ningún muro separa el adentro y el afuera. Google y las redes sociales, que se presentan como espacios de la libertad, adoptan formas panópticas. Hoy, contra lo que se supone normalmente, la vigilancia no se realiza como ataque a la libertad. Más bien, cada uno se entrega voluntariamente a la mirada panóptica. A sabiendas, contribuimos al panóptico digital, en la medida en que nos desnudamos y exponemos. El morador del panóptico digital es víctima y actor a la vez. Ahí está la dialéctica de la libertad, que se hace patente como control”.

 

Conclusiones

 

Hay varias maneras de ver lo que este autor nos ofrece. Personalmente lo veo como una invitación a ser cuidadosos y a proteger nuestra intimidad. A intentar no mercantilizar nuestra vida privada como un producto. Escuchar bien lo que dice este autor, somos nosotros los que VOLUNTARIAMENTE entregamos información y ofrecemos parte de nuestra intimidad a internet, de manera que nos ofrece igualmente un halo de control, si, aunque no lo parezca, seguimos teniendo el control de lo que decidimos publicar y exhibir.

 

Nuevamente hago una invitación a leer sus libros, de manera que cada uno pueda sacar sus propias conclusiones, tomando lo que le sea útil y pudiendo desarrollo pensamiento crítico de la actualidad que nos rodea.

 

 

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.”(Nelson Mandela).

 

 

Bibliografía:

La sociedad de la transparencia. Byung-Chul Han (Autor), Raúl Gabás (Traducido por). 2013

 

 

Valiente como el Patito Feo, la experiencia de los exiliados.

Cada uno de nosotros tenemos libros que llegan a nuestras manos en momentos precisos, aquellos libros que parecieran que nos hablaran al oído, diciendo: “qué bueno encontrarte, te estaba esperando”. Hay un libro en especial que llevo conmigo desde hace años,  libro que además he regalado  a varias personas, que he recomendado innumerable veces, que he prestado y vuelto a recuperar.

 

Probablemente es un libro que muchos de ustedes ya hayan disfrutado, y que desde este espacio he invitado a leer en un par de ocasiones. Este libro es “Mujeres que corren con Lobos” de Pinkola Estés.

 

Hay un capítulo que quiero compartir con ustedes en estas líneas y es el “capítulo 6: El hallazgo de la manada: La dicha de la pertenencia”. Comienza con  la introducción de uno de los cuentos más conocidos por todos: el Patito Feo. Recordemos la versión clásica de disney que seguramente muchos de nosotros hemos podido ver, por lo menos los que ya pasamos el tercer y cuarto escalón (30-40 años).

 

 

El Patito Feo

 

Es un cuento clásico  escrito por Hans Christian Andersen,  publicado por primera vez  el 11 de noviembre de 1843, algunos historiadores indican que se trata de un cuento autobiográfico.

 

Resumiendo,  se trata de un cisne que cuando estaba siendo encubado, cae por accidente en un nido de patos, desde que nace se notan diferencias con el resto de los patitos hermanos, él era más grande, con un graznido estridente, torpe de movimientos, en fin, vemos que él como miembro de la familia tiene una clara diferencia con el resto, esta diferencia no es consciente o reconocida por éste hasta que no se empiezan a producir las primeras reacciones de rechazo o de exclusión de los que están alrededor, lo que hace que él se revise y se pregunte ¿Por qué me tratan así?, buscando explicar o justificar las razones de las reacciones de sus seres queridos.

 

La familia le hace ver que no es aceptado porque es diferente, y para marcar distancia se tornan violentos y maltratadores con él (con su naturaleza). A pesar de esto tenemos a nuestro patito feo (que es un cisne) intentando ser aceptado y haciendo esfuerzos en vano por ser querido y por pertenecer a esta familia, que constantemente le dice “tú no eres igual, no perteneces a nosotros”.

 

Él se aterra y rechaza su propia naturaleza, le entristece ver esto es motivo suficiente para alejarlo. Finalmente para sobrevivir,  con resignación acepta su destino y decide marcharse. Pero aun así no renuncia a su necesidad de pertenecer a un lugar, a una familia, y en el camino hace esfuerzos por encajar en otros sistemas,  pero es rechazado y expulsado en varias ocasiones. Esto hace que se sienta profundamente solo y sobre todo que sienta pena por su propia naturaleza, ya que gracias a ella ha sido rechazado.

 

Luego, gracias al destino (o a su fuerza interior), consigue a un grupo de cisnes, lo que no puede creer: “hay más como yo en el mundo!”. Finalmente es integrado y reconocido por este grupo familiar. Que feliz se va el cisne (reconociendo ya su verdadera naturaleza), al fin un lugar donde pertenecer, ya no hay dolor, ya no hay tristezas.

 

La experiencia de los exiliados

 

 

Este cuento describe magistralmente lo que Pinkola Estés llama “la experiencia de los exiliados”. El exilio puede entenderse como el hecho de encontrarse lejos del lugar natural debido a la expatriación o expulsión, voluntaria o forzada, sin poder regresar por múltiples amenazas, donde está en riesgo no solamente su integridad física, sino muchas veces su integridad moral y psicológica.

 

Seguramente en nuestras familias, hemos tenido algún miembro o nosotros mismos hemos sido llamados “ovejas negras”, “el patito feo”, ya sea por conductas distintas, ideales distintos, habilidades distintas, por diferencias físicas, por pertenecer a otro partido político, por ser o no ser religioso, por estudiar o no estudiar,  por enamorarse de alguien que no corresponde al “estatus, a la raza, al sexo ideal”, en fin por innumerables razones, y aquel que es tildado de “patito feo, de oveja negra” irrumpe, quiebra y desafía legados familiares y culturales que no encajan con su naturaleza (salvaje), y esto es motivo de expulsión.

 

En este sentido Pinkola Estés explica:

 

“En el cuento, las distintas criaturas de la aldea contemplan al patito «feo» y de una u otra forma lo considera inaceptable. En realidad, no es feo, pero no se asemeja a los demás. Es tan distinto que parece una alubia negra entre un kilo de guisantes. Al principio, la mamá pata intenta defender al patito que cree suyo. Pero, al final, se siente emocionalmente dividida y deja de preocuparse por aquel extraño retoño”.

 

Parafraseando a Pinkola Estés, ella hace una simbología sobre la madre pata, asociándola con «nuestro yo social», es decir «el yo» frente a la comunidad o el sistema familiar, quien a principio defiende a su hijo «diferente», que en este caso sería  nuestra naturaleza, nuestra pasión particular, nuestro ideal político, nuestro trabajo soñado, etc. Pero que finalmente por la presión de la sociedad y la amenaza de también ser expulsada decide gritar “ojalá te fueras lejos”, y el hijo se va.  Es decir, finalmente en algunas ocasiones antes de ser expulsados preferimos rechazar esa parte de nosotros que es castigada por la comunidad, desconectándonos y haciendo que huya a través de nuestra negación. Es una decisión dura que algunos toman, y otros no.

 

El proceso del exilio es sumamente doloroso, ya que primero invita a la persona a rechazar su propia naturaleza, a desconocerse, a desconectarse de su propia esencia con tal de pertenecer. Lo podemos ver en aquellos niños o niñas “sobre ajustados”,  que se separan de su curiosidad y de su vitalidad por cumplir los deseos impuesto por sus padres o familias. Aquellas mujeres u hombres viviendo vidas «socialmente aceptadas y esperadas», pero separadas de sus propias pasiones.

 

 

“Las niñas que poseen una acusada naturaleza instintiva suelen experimentar un considerable sufrimiento en las etapas iniciales de su vida. Desde su más tierna infancia se sienten cautivas y domesticadas y les dicen que son tercas y se portan mal. Su naturaleza salvaje se revela muy pronto. Son niñas muy curiosas y astutas y ponen de manifiesto unas excentricidades que, debidamente desarrolladas, constituyen la base de su creatividad durante todo el resto de sus vidas. Teniendo en cuenta que la vida creativa es el alimento y el agua del alma, este desarrollo básico es extremadamente importante”.

Pinkola Estés

 

Es por ello, que aquellos valientes que se niegan a divorciarse de su naturaleza, y son capaces de confrontar y de romper con aquello que es violento contra ellos, con esos legados que lo encadenan a historias de dolor y de resignación, son generalmente apartados de los sistemas familiares, por ser “diferentes”. No porque el sistema sea “malo en si”, esta familia aprendió a organizarse de una manera distinta, van en otra sintonía, por diversas razones,  y esa “oveja negra o patito feo” pone en riesgo esa estructura que es sostenida por otros miembros del sistema, y que le han dado una identidad grupal.

 

 “Pero ni el alma ni la psique de la niña se pueden adaptar a tales exigencias. La insistencia en que se porte de forma «apropiada», cualquiera que sea la definición que pueda dar de ello la autoridad, puede obligar a la niña a huir o a ocultarse bajo tierra o a vagar durante mucho tiempo en busca de un lugar en el que pueda encontrar alimento y paz.”.

Pinkola Estés

 

En este sentido, hay personas que logran luchar contra mandatos que suelen ser muy poderosos y salir rápido y airosos, sin embargo para muchos otros durante este proceso de “Liberación” se producen muchas heridas, que tardan en sanar, de acuerdo a la posibilidad que tenga de reconciliarse y de reconocer su propia naturaleza. Procesos que pueden durar años, pero que finalmente al lograrse se produce una transformación genuina que empodera a la persona para defender y proteger su naturaleza (salvaje, no intervenida ni manipulada), de manera de no  ser nunca más herido por el sistema que lo expulsó anteriormente.

 

“Cuando una madre se ve obligada a elegir entre su hijo y la cultura, nos encontramos en presencia de una cultura terriblemente cruel y desconsiderada. Una cultura que exige causar daño a una persona para defender sus propios preceptos es verdaderamente una cultura muy enferma. Esta «cultura» puede ser aquella en la que vive la mujer, pero lo más grave es que también puede ser la que ella lleva consigo en el interior de su mente.”

Pinkola Estés 

 

Es por eso que los exiliados pasan primero por un proceso de desintoxicación, que conlleva a aliviar dolores,  limpiar heridas y esperar a que cicatricen para luego poder exponerse de una forma más segura y empoderada a ese sistema que constantemente va a menospreciar su naturaleza más pura.

 

El hallazgo de la manada: La dicha de la pertenencia

 

 

Como indica la autora, el exilio en sí es una oportunidad, el proceso  que tuvo que pasar una persona para exiliarse pudo haber estado acompañado de mucho dolor, pero en el exilio una persona puede respirar, aprende a protegerse y a proteger su alma, sus pasiones y su naturaleza.

 

“El exilio consolida y fortalece en cierto modo al patito. Aunque se trata de una situación que no le desearíamos a nadie por ningún motivo, su efecto es similar al del carbón natural puro que, sometido a presión, produce diamantes y, al final, conduce a una profunda magnitud y claridad de la psique”.

 

El exilio permite a la persona reconciliarse, por lo que logrará finalmente conseguir  sistemas  (parejas, amigos, trabajos, hobbies, etc) que le reconozcan, respeten y valoren por su naturaleza, ya que primero se reconocieron, se respetaron y valoraron ellos mismos en su propia naturaleza.

 

Esto los convierte en sobrevivientes, potenciando su fuerza interior que utilizan finalmente para crecer, para recrearse, para volver a nacer. Y es a partir de allí que logran vivir plenamente, ya que han dejado que el dolor en vez de destruir, sea un motor de crecimiento y de renacimiento.

 

Quiero invitarles a profundizar en esta historia, de la mano directa de la autora antes mencionada, ya que esto es solo una pincelada de la profundidad de sus enseñanzas.  A continuación un link para poder disfrutar de este capitulo completo:  El hallazgo de la manada: La dicha de la pertenencia

 

A buscar tu propia manada!

 

Con sus propias palabras:

 

“Si alguna vez te han llamado insolente, incorregible, descarada, astuta, revolucionaria, indisciplinada, rebelde, vas por buen camino. La Mujer Salvaje está muy cerca. Si jamás te han llamado nada de todo eso, aún hay tiempo. Haz prácticas con tu Mujer Salvaje. ¡Ándele! Sigue intentándolo”.

 

¿Quieres sentirte mejor? Agradecer puede ayudarte.

Hagamos un resumen de un día cotidiano, ¿a dónde vamos?, ¿con quien hablamos?, ¿que vimos en la prensa, en la tele, o lo que escuchamos en radio?, ¿de qué se habló en la oficina? lo que se compartió en las redes sociales, en fin, todos aquellos contenidos que cargaron nuestro día, sinceramente  cuantas ¿noticias buenas recibimos?, y al contrario ¿cuantas noticias malas recibimos?, generalmente sin querer como sociedad entramos en un bucle de quejas y de malas noticias que contamina nuestra visión de la vida, pero realmente ¿todo está mal?

 

¿Cuánta energía nos roba la queja constante?, ¿cuánto poder emocional perdemos en mantener este hábito?.  La queja nos debilita psicológicamente y nos predispone a filtrar la vida bajo un lente de negatividad y de pesimismo. Sin embargo, si somos capaces de alimentar y entrenar el hábito de quejarnos, también podemos generar nuevos hábitos que puedan reemplazarlo.

 

El agradecer es un hábito que podemos entrenar y nos trae múltiples beneficios, además lo mejor de todo es que es GRATIS!

 

El poder del agradecimiento

 

Saltó a mi mente en una conversación realizada con un grupo de compañeros de trabajo, la importancia  de agradecer, esto luego de que una compañera de oficina que tenía el hábito de quejarse todo el día decide irse de la empresa; comentábamos el poder que tenia de robarnos energía, y de cómo nos enseñó paradójicamente a agradecer lo que teníamos hoy y por las cosas que habíamos pasado,  es decir gracias a la saturación  de quejas a la que estuvimos expuestos, nos dimos cuenta del poder que tenía sobre nosotros y sobre la importancia que tenía para nuestra salud mental despojarnos de las quejas y de empezar a agradecer.

 

Hace algún tiempo disfrute de la lectura de nuestra compañera de blog  Ana F. Luna, quien escribió un artículo sobre el tema ¿Quieres ser feliz?, Sé agradecido .  Una lectura  que nos demuestra el poder del agradecimiento.

 

A nivel personal, comencé a pensar en cuantas veces al día agradezco,  y también, ¿qué cosas debo agradecer? , damos por hecho muchas de las cosas que nos pasan o que tenemos y no nos damos cuenta de lo afortunados que somos: por estar aquí hoy, de tener a la gente maravillosa  a nuestro alrededor, de poder respirar y poder contemplar una puesta de sol, de comer 3 veces al día (o más), de tener agua corriente en nuestros hogares, y de simplemente poder prender la calefacción en días de frío. pero también me invitó a reflexionar sobre aquellas situaciones o personas que habían pasado por mi vida y que al principio no había visto las lecciones de venían a enseñarme.

 

Decidí entonces poner en práctica el cambio de filtro, y decidí prestar más atención a aquello que consideraba positivo en lo cotidiano,  realmente pude observar cambios en mi energía vital, y cambios en mi actitud frente a las situaciones cotidianas.

 

Por fortuna  han habido profesionales en el área de la salud mental que se han preocupado por estudiar si una ACTITUD Y HABITO DE AGRADECER  tiene efectos en nuestro cerebro. No lo digo yo, lo dicen las investigaciones.

 

 

fuente: www.intimind.es

 

“La gratitud siempre tiene cabida en nuestra vida. Estudios demuestran que la gente agradecida es más feliz porque en vez de preocuparse por las cosas que le faltan, agradece lo que tiene”.— Dan Buettner

 

Sí, hace bien agradecer.

 

Agradecer no es lo mismo que dar las gracias, el agradecer amerita todo un proceso cognitivo y una conexión real y consciente. Hay conclusiones generales que podemos rescatar de las diversas investigaciones realizadas desde la psicología, la medicina y las neurociencias.Algunas de las conclusiones más importantes de la gratitud que plantean Robert A. Emmons, investigador de la Universidad de California y como se pudo ver en el video endiversas investigaciones son las siguientes:

 

  • Nos ayuda a cambiar nuestra actitud frente a la vida, modificando el filtro que hacemos de las situaciones.

 

  • Mejora nuestro auto concepto, fortaleciendo nuestra autoestima, por consecuencia nos produce mayor sensación de seguridad en nosotros mismos.

 

  • Somos capaces de cometer errores, de asumirlos y de mejorar ante ellos, reduciendo así considerablemente le miedo al fracaso, al contrario, transformándolo como un motivador. Desarrollando así la humildad.

 

  • Ayuda a bajar el nivel de agresividad e impulsividad: una persona que practica la gratitud y la implementa como un hábito cotidiano en su vida es menos propensa a sentir emociones como la ira, la envidia, al contrario logra desarrollar un buen nivel de tolerancia a la frustración.

 

  • Mejora nuestro filtro para tomar decisiones: la gratitud nos permite ampliar nuestro panorama a la hora de evaluar una situación y de poder tomar decisiones para resolver un problema, ya que nos ayuda a pensar con más claridad y con menos impulsividad.

 

  • Reduce el estrés y la ansiedad, cuando se ejercita la gratitud como un hábito, el cerebro no activa el sistema de alarmas, al contrario, se conecta con aquellos puntos de placer y de gozo, generando así una respuesta de tranquilidad general.

 

  • Se está conectado socialmente de manera positiva. No solamente es beneficioso para ti, una actitud de gratitud permite una respuesta menos defensiva de las personas que relacionan contigo, por lo que las relaciones personales serán muchos más sanas y generarán un ciclo de refuerzos positivos.

 

  • Tu energía vital cambia, te sientes más activo y con más energía ya que es un antidepresivo natural, una actitud de agradecimiento genuino tiene la capacidad de activar zonas en tu cerebro responsables de producir dopaminas y serotoninas. Esto por el simple hecho de ayudar a tu cerebro a enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones, y sobre todo fomenta la capacidad de sentir placer y de disfrutar de las cosas.

 

  • CONTRIBUYE A TU FELICIDAD

 

  • Reduce el riesgo de abuso de drogas y de otras sustancias.

 

  • Fortalece el sistema inmunológico, si! Estamos menos propensos a contagiarnos de enfermedades si practicamos la gratitud!

 

 

Es hora de poner la GRATITUD en marcha

 

Obviamente la invitación no es a tener una actitud ingenua o pasiva ante las circunstancias de la vida, tampoco se invita a compararse con el drama del otro, con el pensamiento “siempre hay alguien que en peores situaciones que yo”.  Sino a pensar que si los investigadores han demostrado que la gratitud afecta directamente en nuestra salud mental, en nuestra salud física y sobre todo en nuestra felicidad, entonces para que esperar más, es hora de entrenarla!.  ¿Como? Elsa Punset nos da una guía para comenzar a trabajar en ello.

 

La visión de las psicopatologías desde la Terapia Familiar Sistémica.

Existen muchas escuelas en Psicología que ofrecen diversas estrategias para tratar las  psicopatologías, el enfoque sistémico no escapa de ello. La terapia familiar sistémica es un enfoque relativamente nuevo (hablamos de un surgimiento sólido en la mitad del siglo XX),  se basa en la teoría general de los sistemas, que rompe con el esquema clásico de causa – efecto, y principalmente muestra una visión contextual e integradora del individuo y de la influencia que recibe del “afuera”  pero a su vez, de cómo éste tiene capacidad de influencia en los sistemas a los que pertenece (familia, escuela, trabajo, amigos, sociedad, etc.) en síntesis, la reciprocidad.

 

Para la sistémica la familia funciona como un sistema integrado, es decir, todos son importantes y entre todos se construye una realidad, y a su vez este sistema familiar va a estar influido por el contexto en el que se desarrollan, mostrando así una dinámica de circularidad, donde “uno afecta a todos y todos afectan a uno”. Entonces, los puntos de mira de la terapia sistémica familiar son principalmente LAS RELACIONES.

 

 

 

LAS PSICOPATOLOGÍAS:

 

La  APA (Asociación de Psiquiatras Americanos) es la principal institución a nivel mundial que ha desarrollado el trabajo de organizar y clasificar las diferentes psicopatologías, las enfermedades mentales o psiquiátricas. Desarrollaron un Manual Diagnostico  conocido como DSM (Manual diagnóstico y estadístico por sus siglas en inglés) que ayuda a los profesionales de la salud a realizar una evaluación clínica, que permita luego “encasillar” a la persona evaluada en alguna etiqueta médica psiquiátrica, según los criterios que logre acumular. Este manual magistralmente organizó las enfermedades mentales según su prevalencia en la población, y ayudo a diferenciar unas de otras. Un trabajo arduo y realmente admirable.

 

Sin embargo, también ayudo a desarrollar etiquetas que las personas llevan de por vida en algunos casos y que determina su manera de relacionarse con ella. Algunas escuelas de tratamiento psicológico y psiquiátricos se casan solo con la etiqueta y trabajan desde ella para ubicar al individuo al mundo con su “nueva realidad”, “soy esquizofrénicx”, “soy alcohólicx”, “soy bipolar”, ofreciendo una construcción de la identidad a través de la mirada de la enfermedad mental, una visión lineal de la enfermedad, o dicho de otra manera una relación de causa efecto.

 

El enfoque sistémico da un giro con relación a esta “identidad”. Establece QUE la enfermedad mental dentro de una familia cumple “una función. Se introduce el enfoque desde la circularidad, y se establece las dificultades y las psicopatologías desde el punto de vista relacional, es decir hay alteraciones relacionales en una familia que favorecen la aparición de enfermedades mentales, en algunos casos la psicopatología “regula” al sistema familiar. P. Watzlawick  . (1991)

 

 

En este sentido se libera a la persona de ser “el enfermo”, para trasladarlo al sistema familiar como  un “sistema portador de un síntoma o de una enfermedad”, es decir se cambia la narrativa por lo cual no se habla de DIAGNÓSTICO CLÍNICO  sino de  DIAGNÓSTICO RELACIONAL.

 

El papel de las relaciones nutricionales de una familia.  

 

Entonces, partiendo desde la circularidad y desde el enfoque sistémico entendemos que  cada familia tiene dinámicas únicas, que han sido influidas por un contexto pero que también influyen en él.  Estas dinámicas van a permitir el desarrollo de roles, jerarquías y funciones para cada uno de sus miembros, es decir son una demostración de cómo ésta familia se organizó y ha construido su realidad.

 

J. Linares, autor y exponente de la Terapia Familiar Sistémica en España, a través de su libro Terapia Familiar Ultramoderna, explica como hay dinámicas que pueden favorecer en gran medida la aparición de síntomas o de algunas psicopatologías. No hay reglas estáticas ni rígidas que se presenten como receta ante un fenómeno, pero si indica que hay situaciones en dinámicas familiares que mantenidas y experimentadas durante mucho tiempo puede predeterminar la aparición de un síntoma o una psicopatología, la aparición de síntomas graves existe cuando hay interferencias en las relaciones por situaciones de poder y de maltrato.

 

Según este autor, el amor se manifiesta en las relaciones a través de la nutrición entre los miembros de un sistema familiar. La nutrición relacional es el motor que rige la construcción de la personalidad, y por lo tanto, posibles bloqueos pueden llevar a desarrollar trastornos psicopatológicos. Indica que la nutrición relacional pasa por las relaciones de confirmación, el cual consiste en la aceptación de la existencia del otro, y de esta manera desarrollando la capacidad para apreciar las cualidades del otro aunque sean distintas de las propias, valorándolas. Pero si aparece la falta de reconocimiento, es decir la desconfirmación como una percepción de la no existencia propia en términos  relacionales o la descalificación como la falta de valoración, como por ejemplo el racismo, muy probablemente aparecerán síntomas, como una manera de regular y procesar el maltrato relacional.

 

 

El diagnostico relacional lo establece a través de un filtro de diversas características familiares, (como en una especie de puzle, que al unir todas las piezas nos muestra un panorama o foto general de un sistema familiar). Linares, indica que es útil evaluar primero la organización familiar para a su vez comprender la identidad de la persona y la familia. Las cualidades de la organización son la cohesión (distancia emocional entre los miembros del sistema, ubicables entre dos polos, aglutinación y desligamiento), la adaptabilidad (capacidad de los sistemas de cambiar bajo la influencia de las circunstancias, en familias problematizadas pueden ir desde la rigidez o caotización) y la jerarquía (función relacional que soporta la toma de decisiones). Y finalmente esto como se traslada a la mitología familiar, las construcciones de narrativas de los miembros del sistema. Está constituida por los valores y creencias, el clima emocional y los rituales.

 

A partir de allí se hace un ejercicio para comprender las experiencias existenciales entre los miembros de un sistema familiar, y como este guía su realidad e identidad.

 

Familia como sistema abierto y dinámico.

 

La familia forma parte a su vez de otros sistemas que interactúan y se relacionan entre sí, nutriéndose constantemente. Por lo cual se dice que las familias no son entidades estáticas ni rígidas, si no por el contrario en constante movimientos, construyendo simultáneamente nuevos códigos y realidades.

 

Razón por la cual, cuando aparece una psicopatología no todo está perdido, sino por el contrario, habla de una familia que está en movimiento y en búsqueda de regulación, en búsqueda de un encuentro entre sus miembros con elementos nuevos que la dinamizan, sin embargo en estos casos con mucho sufrimiento asociado.

 

 

 

La invitación que se plantea desde la perspectiva sistémica es a “des-etiquetar” a la persona que sufre el síntoma o la psicopatología. No obvia ni ignora la psicopatología, pero evita la biogolización rígida de los trastornos, y lo lleva al plano relacional, tratando de entender las condiciones que favorecieron y finalmente como se configuró el síntoma o la psicopatología en un sistema familiar en particular, ¿cómo? Y ¿para qué?. Por lo cual se dice que hay dinámicas que construyen psicopatologías y psicopatologías que construyen dinámicas.

 

Finalmente esto representa una esperanza para el terapeuta sistémico, que también participa como un miembro activo dentro del sistema, utilizando todos sus recursos para entender la organización y miologías de las familias, buscando estrategias de construir nuevas narrativas que ofrezcan menos sufrimientos y con más mirada nutricional entre los miembros de un sistema relacional.  Y también para las familias, de saber que su sistema no es estático y que los movimientos favorecerán reencuentros más nutricionales entre sí, desconfigurando, deconstruyendo para volver a construir.   Potenciar un sistema basado en el amor y en la aceptación del otro, reconociendo su valor y su existencia y dejando que esto sea una fuente nutricional,  a su vez resaltar los mecanismos regulatorios de una familia  potenciando sus recursos positivos.

 

 

Una mirada desde la lealtad familiar.

 

Haciendo un recorrido a los acompañamientos terapéuticos que he podido realizar, veo como aparece un término, con mucha fuerza y poder, y que en algunos casos puede determinar el transcurso de una vida (de acuerdo a lo comprometido que se está con ello): La lealtad.

 

Hace poco tiempo, en mi formación como terapeuta familiar desde el enfoque sistémico,  me toco hacer una revisión en profundidad de mi familia de origen. Analizar y adentrarme en la historia de mis abuelos y cómo fue su infancia, de ellos como padres, y de mis padres en su experiencia de ser hijos. De la formación de mis padres como pareja, y de ellos “construyendo”  su propia familia. Con sus creencias, lealtades y deudas, las cuales también afectaron e influyeron en su manera de hacer familia.  Fue necesario abrir baúles cerrados, escuchar  silencios (los cuales tenían mucho que decir), reconocer herencias, y sobre todo  agradecer.

 

Pude darme cuenta del PODER que puede generar un legado familiar. Recordando el primer artículo que escribí,

Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad)

Hablo de esas herencias transmitidas y sobre todo aceptadas  de generación en generación, sin embargo en este quiero dar más profundidad a la lealtad como virtud familiar.

 

LEALTADES INVISIBLES:

 

 

Iván Boszormenyi-Nagy, desarrolló el término de lealtad de acuerdo a los sistemas familiares. Dentro de su teoría explica cómo podemos establecer “lealtades invisibles”, que pueden ser conscientes o no conscientes. Es decir, se puede desarrollar una fidelidad visible, o no, hacia legados familiares (valores, creencias, mito, relaciones), legados culturales, hacia algún familiar en especial, etc. Lo cual influye dentro de la dinámica de un sistema, y da sentido a algunos ritos y mitos,  generando una repetición particular.

 

La lealtad es una palabra que engloba muchas cosas. Revisando distintas definiciones, aparecen algunas que subrayan la importancia emocional que esta trae a nuestras vidas.  “Es una virtud consistente en el cumplimiento de lo que exigen las normas de  honor y gratitud”. La palabra gratitud se relaciona mucho con la lealtad, pareciera que una refuerza a la otra y viceversa (entre más agradecido me siente hacia alguien o algo más leal). La lealtad se puede representar como el compromiso, la fidelidad, la admiración, o el sentimiento de no defraudar a alguien o a algo. De alguna manera, se hace tributo a lo que se está agradecido manera voluntaria o no.

 

 

DEUDAS

 

Nagy indica que solemos hacer una especie de “libro de cuentas”, donde tal como un administrador, hacemos un balance (no consciente) de las experiencias de sacrificios y de las herencias familiares, y en virtud al sentido que generan para nuestras vidas, se establece una especie de “deuda”.

 

Ejemplo:

– Un hermano mayor sacrifica la realización de una carrera universitaria para comenzar a trabajar, y de esta manera poder aportar económicamente a la familia. Esto permite que sus hermanos menores logren estudiar y formar una carrera profesional. Este hermano siempre  recuerda  que “gracias a su sacrificio”, ellos sí pudieron realizarse personalmente.  Este recordatorio no siempre se hace de manera verbal, pero la dinámica familiar mantiene presente el sacrificio de “una” por el bienestar de los otros, otorgándole un poder especial dentro de la familia, ubicándolo como “un segundo padre”. Finalmente ese “sacrificio” termina otorgando un poder especial haciendo que el resto de la familia se sienta “en deuda”, y genera una especie de lealtad invisible  hacia el su sacrificio.

 

-Una hijo sufre un accidente necesitando  numerosas intervenciones médicas y de seguimiento especializado. Esto hace que sus padres se centren a su cuidado.   A medida que va creciendo, el hijo observa que sus padres se vuelven cada vez más padres, pero menos pareja. Éste niño empieza a ver que sus padres se relacionan potencialmente al cuidarlo a él. En su edad adulta, presenta dificultades para emancipar. La deuda que ha desarrollado con estos padres abnegados quizás no le permite desarrollar adecuadamente su independencia, haciendo que su libro de deudas sea difícil de subsanar.

 

Estos ejemplos nos ayuda a ver el poder que se establece junto a estas dinámicas.

 

En algunos casos, el reconocimiento de las lealtades familiares explican los legados recibidos, éstos se traducen en creencias, sistema de valores y formas de ver la vida. Pero la lealtad va más allá, explica como nos posicionamos ante una situación o relación a fin de “perpetuar” una historia latente sin concluir.

 

Por ejemplo:

-“Estudiante de  agronomía con abuelos que fueron campesinos y creció sabiendo lo doloroso que fue para ellos desarraigarse de sus tierras y mudarse a la ciudad, lo cual  hicieron para que sus tíos y su madre pudieran estudiar”.

 

Las lealtades dan paso al siguiente concepto:

 

JUSTICIA.

La necesidad de hacer justicia consciente o inconscientemente a una historia familiar permite el establecimiento de ciertas lealtades, que a veces son funcionales y sanadoras, pero que otras veces más bien limitan a aquellos que la asumen con dinámicas poco sanas, en la necesidad de perpetuar al pertenencia al grupo, familia o cultura.

 

Se puede generar una lealtad ante la sensación de injusticia vivida por un miembro dentro de un sistema familiar, como una especie de reconocimiento a su dolor  o sacrificio. Con el objetivo de generar un espacio reparador e integrativo que alivie la carga.

 

Cuando a veces no se cumplen  estas lealtades,  al miembro que rompe  con las expectativas que se establecen hacia sí, se le cataloga de “traidor”. Esto hace que sea difícil  el  desarrollo, la autonomía y la individuación, y se genera la creencia de que no responde a la “deuda familiar”.  Por lo que algunos miembros prefieren adherirse a lealtades familiares y asumir deudas con tal de evitar ser expulsados de la misma. Los síntomas que pueden producirse dentro de un individuo o de un sistema familiar  también pueden reflejar  su relación con esa lealtad.

 

HITOS:

 

Muchos sistemas de “deudas familiares” o de lealtades, aparecen luego de hitos o momentos que marcan un antes y un después de un sistema familiar.La manera en que una familia se reorganiza luego de un acontecimiento importante  determina cómo se vinculan sus miembros a partir de esto.

Las experiencias pueden ser múltiples, algunas generando algún tipo de trauma, o en ocasiones historias de superación y de resiliencia, pero todas suelen generar algún tipo sentido a la familia.Cuando uno indaga en la historia de vida de una persona, puede observar la traducción que ésta hace sobre sus hitos, y cómo esto da lugar a un nuevo posicionamiento futuro, y la aparición de los mitos familiares.

 

MITOS:

 

Son creencias que dan sentido y simbolismo a una manera de organizar una realidad. Establecen un paradigma y una mirada especial.  Esta creencia es compartida por todos o la mayoría de los miembros de una familia y favorece la identidad, generalmente no se cuestiona por sus miembros, sino que se asume espontáneamente. Una familia suele organizarse para mantener el mito protegido si este da sentido a su realidad, marcando así la narrativa del grupo.

 

 

“Tras la experiencia de violencia sufrida por un integrante de la familia se desarrolla un mito: “el mundo exterior es peligroso”, por lo cual la familia se repliega en sí misma, cerrando las fronteras y relacionándose de manera celosa con el mundo exterior”.

 

Estos mitos también ayudan a desarrollar roles dentro de una familia, roles que pueden irse perpetuando de generación en generación, asumiéndose de manera implícita.

Ejemplo: “Las mujeres son la proveedoras del cuidado y del amor” “los hombres no lloran”, perpetuando así las dinámicas de machismos.

 

RITOS:

 

 

Son aquellas actividades o costumbres que ayudan a perpetuar un mito, dándole sentido, favoreciendo así la pertenencia familiar. La participación activa de los miembros de una familia en los ritos, permite la prosecución de sus creencias y la transmisión transgeneracional de los mismos.

 

Cada familia desarrolla ritos o rituales que dan sentido a un mito familiar.

 

“Cada vez que llega la primavera nos reunimos en la granja de mis abuelos a recoger manzanas para hacer conservas”

“todos los domingos almorzamos juntos y nos contamos la semana”

“las navidades son sagradas, estemos donde estemos, nos reunimos”.

“en cada cumpleaños hacemos una carta que todos firman para dedicársela al cumpleañero”

 

Estos ritos realzan el sentimiento de pertenencia, pero también perpetúan los mitos establecidos alrededor de una familia.

 

¿QUE HACER CON TODA ESTA INFORMACIÓN?

Todos pertenecemos a un sistema familiar, en donde existen legados y herencias  que nos acompañan hasta el día de hoy, la invitación es a:

  1. Reconocerlas: ¿qué tipos de legados acompañan a mi familia y cuáles de ellos he asumido yo?
  2. ¿Se ha generado una deuda especial hacia un miembro de mi familia? ¿Esta deuda me ha desarrollado una lealtad especial?
  3. ¿Soy capaz de confrontar una lealtad si no me es útil ni constructiva aunque genere alguna “traición?
  4. ¿Qué legados necesito confrontar para poder avanzar?

 

Nuestras familias nos entregan un maletín lleno de experiencias, creencias, valores, legados, la invitación es a generar un espacio de reconocimiento para formar una nueva narrativa tanto personal como familiar. De escribir una nueva historia, de-construyendo para luego volver a construir, de manera que favorezca tu crecimiento personal.Revisar ese maletín para reconocer lo que nos es útil y constructivo, para agradecer, pero sobre todo para comenzar a soltar y dejar ir aquello que nos mantiene atados o detenidos, aquello que obstaculiza nuestro crecimiento personal.

 

https://www.youtube.com/watch?v=xaibXFC-KhI

 

 

Bibliografía recomendada:

Lealtades Invisibles. Reciprocidad En Terapia Familiar Intergeneracional.  Ivan Boszormenyi-Nagy (Autor), Geraldine M. Spark (Autor)

Parar para continuar

Cuando  pensamos como utilizamos nuestro tiempo en la semana, probablemente nuestros trabajos o el tiempo dedicado a él,  se lleva gran la parte del mismo, seguro le siguen las actividades en casa, además, hemos intentado apuntarnos en alguna actividad que “nos distraiga o desconecte del día a día”. Qué decir de nuestra continua profesionalización, la necesidad de estar  cursando un  master o postgrado,  y por supuesto no puede faltar el tiempo que compartimos en familia o con amigos. Vamos, que tiempo sin hacer nada, imposible, “yo no tengo tiempo que perder”.

Que pasa cuando nuestro cuerpo dice; “!hasta aquí!”, o “!para un momento por favor!”,  y decidimos tomarnos un día de descanso sin hacer nada, la sensación, o más bien la idea contagiada o insertada que nos asalta, es de  que se está  “PERDIENDO EL TIEMPO”,  y es aquí cuando nos pueden abordar pensamientos del tipo: “¿Estuve todo el día en casa y no termine esto o lo otro?”, o “he perdido todo el día”. Que mala sensación se nos puede quedar, ¿verdad?

 

¿Te suena algo de este comercial?

 

Si, así es, nos han vendido muy bien la idea de vivir el día a día al máximo, no hay tiempo que perder, la vida es una, y además “corta”. Qué agobio, ¿no?, si nuestros congéneres de hace un par de siglos, o sin ir más lejos, nuestros abuelos pudieran ver el ritmo de vida actual en el que estamos inmersos, creo que se pondrían las manos en la cabeza y nos preguntarían ¿Cuándo paran?.

 

La sociedad del cansancio

 

La Sociedad del cansancio, es el título de un ensayo parte de una serie de libros escritos por el Filósofo Surcoreano  Byung-Chul Han, quien, entre otros escritores y estudiosos contemporáneos ha dedicado su trabajo en tratar de comprender y describir la sociedad actual (centrémonos en la occidental) híper-consumista, capitalista, y neoliberal.

 

El autor surcoreano nos plantea una nueva estructura social, con una nueva cara de esclavitud, donde la explotación ya no está en un patrón autoritario,  sino que se transforma en la auto-explotación  titulada como “realización personal”( es decir la eterna búsqueda de autorealizarse), y por consiguiente  “superar o ser mejor que el otro”. Esto es la filosofía del paradigma de la competencia, “entre mejor preparado esté, entre más idiomas se hable, entre más conozco sobre un tema tendré mejores y más  posibilidades de conseguir el empleo, estatus, y la vida soñada”.

 

Este nuevo paradigma de esclavitud fundamentado en la necesidad de auto-realización neurótica y sin descanso enfocada en la competencia, y donde básicamente la necesidad de destacarse y de “ser auténtico”, de ser más productivo, más avanzado, más integral, más comunicado, más tecnológico, más autónomo, más espiritual, etc, genera un alto grado de presión, de auto exigencia que termina derivando en diversos puntos en los cuales el libro dirige su análisis, sin embargo, en esta ocasión voy a enfocarme en los siguientes:

 

  • Vivimos en la sociedad de las enfermedades emocionales y relacionales

 

 

El siglo pasado se caracterizó por enfermedades bacterianas, virales y contagiosas, cargadas de epidemias y pandemias. El siglo XXI se caracteriza principalmente por las enfermedades de tipo mental y relacional: el crecimiento de diagnósticos de ansiedad, depresión, trastornos de personalidad, déficit de atención con hiperactividad, adicciones, el famoso Burnout (o síndrome del quemado), etc. Quizás esa necesidad de mantenernos rindiendo y haciendo “más” que se nos exige socialmente termine agotando, en algunos casos más pronto que en otros, nuestra organización psicológica y nos termina exponiendo a lesiones emocionales que al cronificarse y mezclarse con las condiciones precisas favorecen la aparición de una enfermedad de tipo mental.

 

  • Vivimos dentro de la “Gran Red”:

 

 

El video puede mostrar en cierta medida el lado B del uso de las redes sociales.   El internet y la exposición a la comunicación globalizada e instantánea ha generado una nueva manera de relacionarnos y vincularnos unos con otros. La aparición de las redes sociales ha fomentado una necesidad (camuflada en una falsa y frágil percepción de libertad) de exponernos y de conocer la “realidad mostrada” por el otro. Se crea así una nueva droga: los LIKES (me gusta). Centrados de manera narcisista ante las reacciones de los otros, entre mas “me gusta” consiga en Facebook, Instagram, etc, «más reforzado y más seguro me siento de mí mismo, más reconocido estoy».  Es decir, vamos construyendo una frágil identidad digital, sin filtros que protejan nuestra privacidad. Todo se basa en el exceso de lo positivo, “lo feliz que soy, los lugares a donde viajo, lo que como”, ya todo pasa a ser de control público, y nuestra autoestima también.

 

 

  • La necesidad patológica por NO ABURRIRNOS:

 

 

Una de las características principales que se ha perdido o debilitado en esta sociedad es la capacidad para “aburrirse”, es decir, no hacer nada. Actualmente vivimos en una situación de sobre estimulación, lo que el autor llama multitasking, entendiéndose por la posibilidad de embotamiento de información que nos arropa en todo momento donde sea que vayamos. La publicidad en la calle, la cantidad de ventanas abiertas en nuestro computador, las distintas aplicaciones que usamos en nuestros teléfonos móviles al mismo tiempo, o la televisión encendida las 24 horas, no permiten que nos distraigamos, o más bien que nos enfoquemos en una sola cosa con atención.

 

Es decir HEMOS PERDIDO LA CAPACIDAD DE CONTEMPLACIÓN, aquella que generó tantos filósofos, astrónomos y científicos en la Antigua Grecia, aquella que ayudo a desarrollar a maravillosos navegantes que se guiaban por las estrellas, aquellos guiados por su propia contemplación y conexión con lo natural. Y qué decir del silencio, precioso regalo usado para conectarnos con nosotros mismos y con nuestros propios pensamientos, el silencio es un privilegio en este mundo convulsionado, lleno de ruido visual, sensorial,  acústico, etc. El silencio ya no es algo con la que estemos familiarizados, por eso cuando por fin se logra obtenerlo en la mayoría de los casos provoca, paradójicamente, ansiedad, tensión y sensación de incomodidad, generando la rápida reacción de encender la tele, la radio o de prender el computador.

 

No todo está perdido

 

Aunque parezca un enfoque negativista sobre la sociedad actual o sobre el futuro que nos depara,  es particularmente una invitación a detenernos un poco y realmente reflexionar que tan impregnados estamos de la sociedad del cansancio, que tanto has comprado el concepto y lo has traspasado a tu vida, cuanto ha penetrado en tu individualidad y ha trastocado tu salud mental.  Es una invitación para conectarnos nuevamente con lo esencial, con lo espontáneo, con lo genuino para renunciar a los accesorios adquiridos en nuestras vidas que terminan generando insatisfacciones eternas.

 

Por último les hago una invitación a la lectura de los libros de Byung Chul Han, ya que de esta manera podrán tener un criterio propio sobre sus escritos, en donde seguramente deferirán, y en otros casos conseguirán sentido.  Este artículo es solo una pincelada, el resto del cuadro queda a realizarse por cada uno de ustedes.

¿Porqué leerles a nuestros hijos?

 

¿Una realidad compartida no?,  los dispositivos digitales y tecnológicos son una realidad, nos han permitido llegar a lugares impensados y  cambiar la manera en que nos comunicamos, haciendo que esta sea más efectiva y rápida, pero también ha cambiado la forma de vincularnos los unos con los otros. Para bien  o para mal, los dispositivos digitales son ya un miembro más de la familia, pero, ¿es saludable para nuestros niños la cantidad de tiempo que pasan junto a los teléfonos, televisores y computadoras?

 

Aunque el foco de este artículo no está en responder la pregunta anterior,  en esta ocasión centraremos nuestra  atención en un  antiguo habito del que si se conocen datos y del cual se ha subrayado muchas veces los beneficios que conlleva: La lectura.

 

Siempre he recomendado a mis familiares, amigos y pacientes la estimulacion a traves de la lectura desde muy temprana edad, pero en muchas oportunidades he escuchado: “si esta pequeñito, no se va a enterar”, o “es muy inquieto, aunque quiera no me va a escuchar”, o el más común de todos  “es que no tengo tiempo”. Y a consecuencia, las tecnologías han suplantado nuestras voluntades y nos han facilitados la tarea de “tranquilizar y educar a nuestros hijos”. Y es lamentable ya que perdemos de vista los beneficios de esta hermosa y maravillosa práctica educativa.

 

He querido realizar este articulo para refrescar un poco la memoria acerca de lo beneficioso que es para nuestros niños la lectura, y entre más temprano se realice mucho mejor:

 

 

LEER A NUESTROS HIJOS

EL DESARROLLO DE LA CREATIVIDAD

Es uno de los aspectos más importantes de la lectura, a través de los cuentos los niños tienen la oportunidad de IMAGINAR, por lo cual de CREAR. Cuando se le lee a un niño se obliga a su cerebro a representar en imágenes todo aquello que se va relatando, ya sea personajes (rostros, vestimentas, personalidades, expresiones emocionales), ambientes y escenarios, momentos y tiempos, conexión con otros sentidos,   es decir se invita a su cerebro a crear y a estructurar el mundo del cuento a través de su imaginación.  Esto es muy estimulante y está relacionado con el desarrollo y la permanencia de la creatividad en su cerebro adulto. Hay investigaciones que confirman que el cerebro de un niño que ha sido expuesto a la lectura desde temprana edad, es un cerebro más estimulado y creativo, por consecuente puede desarrollar mejores estrategias de resolución de problemas, de innovaciones en ideas, tiene vinculación directa con el éxito escolar, y sobre todo es un cerebro que paradójicamente es menos manipulable, ya que suele desarrollar pensamiento crítico y pensamiento global.

 

 

LA ESTIMULACIÓN DE SU INTELIGENCIA  (DESARROLLO NEUROLÓGICO)

El cerebro es el más beneficiado de la exposición a la lectura. Cuando un niño escucha un cuento (personajes, momentos, emocionalidad), o cuando lee, el cerebro se estimula y establece la activación de numerosas conexiones neuronales, todo esto está relacionado con el punto anterior, con la creatividad, cuando el niño obliga a su cerebro a IMAGINAR, pone en marcha una serie de funciones que lo estimulara  y lo hará más receptivo a nuevos aprendizajes.

 

Esta es una diferencia directa a la exposición de las imágenes brindadas por la televisión o por los mecanismos digitales, debido a que aquí, los personajes, los ambientes y los momentos ya están elaborados, por lo que el niño no se ve obligado a imaginar,  no hay nada que crear, ya que todo está dado, el niño solo se limita a recibir lo ya elaborado o creado, por lo que la activación cerebral no es la misma, y se dejan de estimular otros sentidos a través de los cuales el niño logra aprender.  El niño necesita de TODOS sus sentidos para integrar el mundo, de lo contrario estamos LIMITANDO su experiencia y por consecuencia, limitando la capacidad de desarrollo de su cerebro.

 

A NIVEL VINCULAR – EMOCIONAL CON LOS PADRES

 

Una de las primeras razones para leer a nuestros niños desde temprana edad, es que la lectura permite abrir un espacio único para fortalecer el vínculo con ellos, es un momento de intimidad donde los padres o cuidadores tienen la oportunidad de promover valores a través de un espacio recreativo muy estimulador para los niños, se obtiene toda su atención y puede establecer un vínculo único y especial con ellos. Puede promoverse como un espacio familiar especial, donde se perpetuaran recuerdos y momentos emocionales únicos.

 

DESARROLLO SIMBÓLICO – SOCIAL

 

 

En la escucha de la lectura o en el ejercicio de ella, los niños pueden ir identificando personajes, a través de ellos, pueden empezar a organizar el mundo social y simbólico. Es un espacio donde el niño (a) a través de los personajes planteados aprenden acerca de los valores que representan los mismos e igualmente se muestra una manera de relacionarse con ellos. Los personajes y las relaciones que se presentan en los cuentos permiten a los niños ir organizando e introduciendo aspectos que van a ir formando su personalidad, pueden ver como los personajes logran emocionarse, logran resolver problemas, entre otras situaciones sociales que pueden irse representando a través de los cuentos.

 

Con la presentación los cuentos, el niño tiene la oportunidad de poder desarrollar el pensamiento crítico, a través de la identificación con una u otra característica de los personajes, es decir, logra aprender a integrar distintas características de los personajes con sus características propias, muy probablemente eso también puede suceder con los personajes brindados en las series de la televisión infantil, sin embargo cuando un niño va imaginando a un personaje en una situación determinada, como sucede en los cuentos, se ve forzado a agregar una cuota personal para terminar  la imagen y así poder organizarla en su mente, por lo que va a poder permitir adquirir de lo imaginado a la formación de su personalidad y de su visión crítica de las relaciones sociales.

 

DESARROLLO DEL VOCABULARIO

 

 

Este es un beneficio  indudable de los efectos de la lectura en el desarrollo de un niño. Estimulan de tal manera que su vocabulario podrá crecer de manera prodigiosa, su lenguaje y la comprensión lingüística del niño se verá aventajada, generando un impacto directo en su cerebro. Esta tendrá beneficios tanto a nivel neuronal como también a nivel social, ya que un niño que tiene comprensión lingüística amplia desarrolla también empatía y reconocimiento de las experiencias emocionales de los otros, puede «leer» mas fácilmente al otro y por consecuente podrá desarrollar una mejor inteligencia emocional.

 

ÉXITO ESCOLAR.

 

Finalmente la exposición temprana a la lectura también es un predictivo del éxito escolar de un niño (a). Hay estudios que demuestran que un niño que ha sido expuesto a la lectura a temprana edad, 2-8 años, tiene mejores proyecciones escolares, reconocen más fácilmente sus intereses, logran organizar de mejor manera las actividades académicas, y por consiguiente tiene mucha más probabilidades  de tener éxito escolar ante niños que no han sido estimulados con la lectura en tempranas edades.

 

¿NECESITAS MAS RAZONES?

Pero, si soy yo quien tiene la razón!

Seguramente has ido a alguna fiesta que termina acabándose por una discusión sin fin, disgustos gratuitos, tiempo perdido. ¿Que mala racha no? “Allí va juanito siempre con su tema”, o “maría con sus ideas”, ¿es que no se dan cuenta que queremos relajarnos?, o ¿alguna vez has sido tu quien termina en el medio de un duelo de argumentos, sin jueces, sino solo con rivales?. Todos seguramente en algún momento de nuestras vidas hemos pasado por alguna discusión, donde lo que importa es quedarse con la palabra final, tener la razón.

Para nadie es secreto que ahora la televisión se ha convertido más en una fuente de estrés que de entretención. Aunque no queramos las malas noticias invaden las pantallas, y lamentablemente el mundo está lleno de malas noticias: guerras, invasiones, crisis, violencia. El pan nuestro de cada día. Y si no invaden las malas noticias, invade la publicidad que no hace más que hacernos sentir insatisfechos porque, según los publicistas, no tenemos todo lo que necesitamos. Nos ayudan a generar necesidades “falsas” para completar el día, “que si el coche, que si el cuerpo perfecto, que si la pareja perfecta, que si los muebles nuevos para la casa, cambiar de ropa se vuelve casi tan vital como el alimento”, es realmente estresante.

Para muchos la solución es fácil, NO MAS Tele. Pero, ¿es así de sencillo? En muchos casos sí, no tener tele en casa sería una gran solución, pero que pasa cuando en nuestros trabajos o con las personas que compartimos empiezan a aparecer todos los temas que invaden nuestra vida diaria, ¿también hay que dejar de hablar con la gente? Evidentemente hay culturas que invitan al retiro, pero nuestra realidad es otra, no vamos a dejar de ver tele, no vamos a dejar de trabajar, no vamos a cambiar a nuestros amigos, pero si podemos controlar que cosas nos afectan o no.

¿Soy radical?

Ciertamente hay situaciones sociales que invitan a la radicalidad, en esto la política y la religión suelen ser las protagonistas, pero no son las únicas causas. Para aquellos que hemos vivido en regímenes radicales o absolutistas (en mi caso el venezolano), es muy difícil no posicionarse en un extremo, pasar a ser parte de un bando es inevitable cuando el sistema político y social de un país te empuja a decantarte por una posición u otra. La política, la religión, o cualquier otro dogma fundamentalista, invade cada rincón de la vida cotidiana del ciudadano y esto quiera o no, le atrapa. Uff, que difícil es no dejarte controlar por una ideología, es un tema tentador, porque cuando una ideología te invade, quieras o no hacen que en tu interior se despierten los más primitivos instintos de supervivencia, querer ser más fuerte para poder sobrevivir, un tema que a nuestros antepasados ya preocupaba.

Pero darnos cuenta que esta situación (la radicalidad) empieza a controlar nuestras vidas, habría que ver cuánta parte de nuestra energía se centra en ello (pensamientos, emociones acciones). Por ejemplo: nos damos cuenta que hablamos más de lo que quisiéramos del tema, empezamos a relacionarnos solo con personas que piensan igual a nosotros, cambiamos nuestros hábitos para identificarnos cada vez más a estas ideologías, no logramos conciliar con aquellos que piensan distinto. Etcétera.

Hay veces que necesitamos meses, quizás años para darnos cuenta que sin querer o queriendo hemos sido radicales en algunas ideologías, pero a veces tardamos mucho más para valorar lo dañino que esto ha sido para nosotros. Sí, hablo de daño porque evidentemente cuando nos radicalizamos estamos tomando una decisión, y como cualquier otra toda decisión tiene sus consecuencias, y generalmente la radicalidad trae más consecuencias negativas que positivas.

Evidentemente hay situaciones en la vida donde simplemente debemos ser firmes y poner una posición clara, donde no se puede matizar, por ejemplo en hechos de violencia, vulneraciones de Derechos Humanos, abusos, etcétera, frente a situaciones como estas la lógica moral y social nos obliga a actuar con firmeza, nos obliga a decir NO, nos obliga a actuar para proteger, para restituir y garantizar derechos, sin embargo la diferencia está en que actuar para garantizar la vida y para garantizar el respeto por los derechos no se hace a través de más violencia y más vulneración o abusos, al contrario.

¿Qué pasa cuando mi mente se radicaliza?

  • Cuando una ideología nos atrapa, o nos domina, prevalece un pensamiento en nuestra mente de tipo dicotómico, que quiere decir esto, que perdemos la capacidad de pensar en matices, convertimos a nuestra mente en un campo de batalla: todo o nada, blanco o negro, sí o no, amigo o enemigo, conmigo o en mi contra.

Esto quiere decir que perdemos o disminuimos nuestra posibilidad de negociar, de dialogar y de aprender del otro. Perdiendo la posibilidad de aprender de otras experiencias, a ver las cosas desde otras perspectivas, y a darnos cuentas que no existen las verdades absolutas. Vamos desprendiéndonos de algo que nos hace ser humanos, distintos al resto del mundo animal: la razón. Nuestra mente regresa a uno de los estadios más infantiles y primitivos, donde resguardamos lo que creemos nuestro, por sensación de amenaza a perderlo, ¿y que perdemos?, principalmente “el poder sobre el otro, la superioridad, la sensación de control”.

  • Pero la radicalización hace otra cosa en el cuerpo, lo estresa. Quieras o no, una persona que esta radicalizada está tensa, alerta y presionada a responder ante cualquier amenaza, o lo que “considera” como una amenaza, y básicamente este es un proceso subjetivo.

Un cuerpo expuesto a un estado de estrés crónico se enferma. Y no es un proceso solo psicológico, sino médico y científico. Hay innumerables investigaciones que demuestran que el estrés crónico produce en nuestro cuerpo el mayor riesgo de producir enfermedades como gastritis, fallas cardíacas, dificultades respiratorias, migrañas, alteraciones del sueño, dificultades digestivas, entre muchas otras. para profundizar en este punto recomiendo la lectura de los siguientes artículos:

Respuestas del ser humano para adaptarse al estrés crónico

¿Estresado? pregúntale a tu cuerpo.

  • La exposición a radicalizaciones más crónicas o complejas también puede influir en la aparición de estados alterados de la conciencia, a la aparición de cuadros psicológicos complicados como ansiedades, depresiones, obsesiones. Y esto gracias a la exposición constante de pensamientos cargados de contenido negativo, dicotómico y poco conciliador, y gracias también a la exposición al estrés crónico.

También se relaciona con la capacidad de sugestión que tienen las personas que tienden a radicalizar sus posiciones, donde la capacidad de autocrítica esta disminuida, lo cual es fundamental para poder desarrollar espacios de aprendizajes y de crecimientos personales. Pensar que está todo hecho, y que aquellos que piensan como yo siempre tendrán la razón, evitando así contrastar la información opuesta, perdiendo un espectro de información que pueden complementar, o por el contrario cuestionar nuestros argumentos.

  • A nivel emocional también repercuten nuestros pensamientos radicalizados. Existe evidencia que muestra un aumento de respuestas impulsivas, en algunos casos también va relacionado con la agresividad y hostilidad hacia otros. Nuestras respuestas se vuelven más viscerales, por lo tanto se pueden ver más episodios de violencia en grupos o en personas radicalizadas en algunos dogmas o ideologías. Y no solo la impulsividad tiende a ser una consecuencia, se puede observar igualmente volatilidad o inconsistencia emocional.

 

 

 

  • Y una de las consecuencias más dolorosas son las sociales, ver como una idea o convicción te aleja de las personas que quieres, o haces que ellos se alejen de ti.

 

Ciertamente es importante que en la vida tengamos ideales y algún patrón que guie nuestro esquema moral, en este sentido, este patrón de “visión de vida”, define quien eres, y como te relacionas con el mundo. Lo difícil es cuando esa visión de vida se rigidiza y agrede a otros.

 

 

Lamentablemente he tenido la experiencia de ver familias divididas por temas políticos. En mi caso la situación política de Venezuela dividió a mi familia en dos, aquellos afectos al gobierno y aquellos en contra. También pude ver como amigos se peleaban por temas religiosos, pero no solo eso representa las radicalidades. También he visto parejas separarse por diferencias en gustos, costumbres y culturas, por lucha de poderes, que cultura se impone ante la otra, que costumbre gana a la otra.

No dejar de ser tú.

La invitación no es a que no te identifiques con un dogma u otro, con un ismo u otro, con una persona u otra. Estos también han ayudado a formarte a ti como persona y como individuo, como ciudadano, como humano. Solo NO DEJES QUE TE CONTROLE.

Tus ideas forman parte de tu personalidad, de tu manera de ver la vida, de tu posición dentro de este mundo, sin embargo, la invitación es a integrar, a complementar, y sobre todo a equilibrar. A darte cuenta que hay situaciones en las que no se tiene control. Pero en las que sí puedes controlar, aquellas que puedes manejar tú, siempre deben estar dirigidas a sembrar en ti bienestar y equilibrio, que te generen una sensación de utilidad para ti sobre todo, pero también para otros. El controlador de la marioneta debes ser tú, y no que las ideas o las creencias te controlen a ti.

Las situaciones adversas hacen parecer que son difíciles de superar, sin embargo una vez superadas la sensación de empoderamiento y de fortalecimiento son reconfortantes. Ayudan a favorecer el crecimiento, el aprendizaje y hasta la sabiduría.

También depende de ti.

Mi familia fue víctima de la violencia que impera en Venezuela, afortunadamente no costó la vida de mis seres queridos, sin embargo fue un momento duro y amargo en la historia de mi familia. Habían dos cosas que podrían pasar, quedarnos en la rabia, la impotencia y el dolor, o realizar acciones para poder seguir avanzando y fortalecernos como sobrevivientes y ¿por qué no? triunfadores.

Esta situación de violencia en mi familia pudo haber sido una buena excusa para radicalizar nuestros pensamientos. Sin embargo esta situación nos fortaleció como familia e hizo que emergieran capacidades resilientes que nos ayudaron a enfrentar el dolor de la experiencia. ¿A qué voy con todo esto? Aunque la sociedad te invite a sentir odio hacia otros, a pensar que todo está acabado, y que nunca saldremos del hoyo en que creemos estar, piensa: ¿es así realmente?

¿Cuánto vale mi salud mental?

¿Ésta idea, creencia, dogma favorece mi salud mental y física?

¿Qué realmente está en mi control, y que no puedo controlar?

¿A quienes les estas dando el control sobre tus emociones?

¿Vale la pena alejar PERSONAS queridas con tal de tener la razón?

Aprender a dejar ir, a perdonar y ser perdonado, a ser asertivo y respetuoso contigo y también con los otros, a poner limites con respeto, a entender que la vida es solo una, el presente es un regalo que a veces se nos olvida agradecer. Y aunque no lo creas puedes aprender a manejar una conversación difícil con alguna persona que piense diferente a ti:

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=cLEt9nIQCGg&feature=youtu.be

 

La tolerancia y el respeto por el otro, por la diferencia, es la clave para no caer en la trampa de la radicalidad.

Todos queremos que el mundo se convierta en un lugar mejor para vivir, pero eso comienza por ti, ¿que estas haciendo para mejorar la convivencia con tu familia, pareja, amigos, vecinos?.

La cultura de paz es el mejor antídoto para una convivencia sana y respetuosa.

 

 

Sobreprotección y maltrato… ¿son lo mismo?

Para crecer y desarrollarse sanamente, un niño necesita que los adultos responsables encargados de su crianza estén comprometidos en cubrir sus necesidades tanto físicas, como mentales y emocionales, los cuidados deben estar ajustados a la etapa normativa en la que se encuentra el niño, de manera que los cuidados que se desarrollan en un bebé será distinto a los cuidados que necesita un niño de por ejemplo 5 años. ¿Que necesita ese niño?, y alli encontramos la primera diferencia entre lo que es la protección y la sobre protección.

 

La protección se caracteriza porque el padre, madre o responsable de la crianza del niño esta alli para brindarles los cuidados y proveerlo de los elementos necesarios para ayudarlo a desarrollarse, como por ejemplo, brindarle alimento, enseñarle a explorar el mundo, brindarle amor y cariño, es decir ofrecer el espacio necesario donde se sientan SEGUROS y contenidos.

 

Sin embargo la sobreprotección se caracteriza principalmente por sobresaturar al niño de ciudados y elementos que no son ¨necesarios¨ para su desarrollo o sobrevivencia.  Y se dice ¨necesarios¨ porque el padre, madre o cuidador cree realmente que (por dar algunos ejemplos)¨evitar que se caiga cuando aprende a caminar¨, ¨evitar que llore porque un niño lo rechace en la escuela o ir a pelear por él cuando tiene problemas con un compañero de curso¨, ¨darle todo lo que el niño pide, todo lo que yo no tuve cuando fui niño¨ ¨llenarle la habitación de juguetes¨, entre otras acciones sobreprotectoras van a fortalecer el vínculo entre ellos y va a proveer de una sensación de seguridad en el niño. Sin querer estamos enviando mensajes contradictorios, el niño lo que puede percibir es ¨el mundo es peligroso¨ ¨sin mí no estas seguro¨ ¨no eres suficientemente capáz¨.

 

 

 

¿Que és el maltrato infantil?

 

Generalmente cuando pensamos lo que es maltrato infantil nos viene a la cabeza imágenes mas bien de violencia física,  tambien pensamos en los insultos, en el desprecio, el abandono y otro tipo de acciones violentas contra un niño.

 

la OMS define el maltrato como:

 

Abusos y desatención de lo que son objeto niños, niñas y jóvenes menores de 18 años, caracterizado por maltratos físicos o psicológicos, negligencias o desatención, abandonos o abusos, que puedan causar daño a la salud, al desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.

 

 

Sin embargo no en muchas ocaciones pensamos que sobre proteger a un niño puede convertirse en un tipo de maltrato, ¿Cómo? ¿le doy todo lo que quiere y necesita, evito que sufra, le demuestro todo mi amor incondicional, como puede ser esto un tipo de maltrato? Esta afirmación destapa toda una postura de controversias. Se afirma que la sobre protección es un tipo de maltrato por el tipo de secuelas emocionales y mentales que ocasionan en la vida de los niños. Se puede clasificar como un tipo de maltrato psicológico, ya que el niño termina desarrollando:

 

  • Baja Autoestima.
  • Poca confianza en sí mismo.
  • Autoconcepto negativo de sí mismo y de sus capacidades (no puedo, soy incapaz)
  • Puede llegar a desarrollar cuadros de angustia y otras dificultades emocionales.
  • Puede llegar a desarrollar relaciones de dependencias y apego inseguro.
  • Puede llegar a desarrollar somatizaciones corporales.
  • Dificultad en el desarrollo de habilidades sociales.

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=JcJqOZcffEk&t=1s

 

Cuando respetamos el desarrollo natural de un niño, vamos asumiendo con ello que el niño debe ir adquiriendo habilidades y competencias que lo vana ayudar a afrontar las dificultades propias de la vida, tales como:

  • Tomar sus propias decisiones
  • Desarrollar habilidades para la resolución de problemas.
  • Autonomía e independencia.
  • Desarrollo de personalidad

 

Generalmente la sobreprotección esta estrechamente opuesta a estas premisas. El padre sobreprotector sin querer (o queriendo)  toma desiciones por su hijo, le resuelve sus problemas, siente que el niño aun depende de él o ella para cosas que ya normativamente podría hacer por sí, y esto altera el desarrollo de su personalidad. En algunas ocasiones los padres o ciudadores indican que hacen este tipo de acciones para evitar que el niño ¨sufra¨ o se ¨fruste¨ o corra ¨algún tipo de riesgo¨, olvidando que estas experiencias le van a permitir al niño afrontar las dificultades que la vida le pueda ir presentando y por consecuencia le pueden ayudar a desarrollar el carácter necesario para integrarse efectivamente a la sociedad de manera autónoma.

 

La clave está en entender las necesidades del niño según la etapa en la que se encuentre, vincularnos con ellos según la edad que tengan y no hacer un desface de la relación, es decir, no tratar a un niño de 3 como si fuera de 10 y viceversa.

 

Consecuencias de la sobreprotección y que hacer para remediarlo

 

 

 

Es importante acotar que aunque hasta el momento podemos estar realizando practicas sobreprotectoras hacia nuestros hijos, son situaciones que pueden ser revertidas.

 

Pero primero debemos asumir que el miedo y la inseguridad que podemos sentir por nuestros hijos, para que no les pase nada malo, es eso, una proyección, es decir son nuestros propios miedos e inseguridades los que estamos traspasando a nuestros hijos, que seguramente ellos  en algún momento nos han intentado decir: ¨mírame, estoy grande, puedo por mi mísmo¨

 

te invito a evaluar los siguientes escenarios

 

  •  HACER TODO POR TUS HIJOS: Cuando hacemos todo por nuestros hijos le estamos enviando el siguiente mensaje: ¨tu no puede solo, eres incapaz, si yo no estoy no lo lograrás¨. Es decir hacer todo por ellos, todo aquello que podrían hacer por sí mismo, y que correspondería por etapa de desarrollo, es hacerlo sentir incapaz, y por consecuencia es anular su autonomía.  Permítele ir desarrollando su autonomía según la edad en la que se encuentren: comer solos aunque se ensucien, vestirse solos aunque no combine la ropa, recoger sus juguetes, ordenar su habitación, ir solo a la sala de clases, son situaciones que van a favorecer el desarrollo de su autonomía, y aunque cuenten con tu supervisión, el niño va a ir fortaleciendo una visión segura de sí mismo.

Permítele escenarios donde puedan sentirse autonómos según su edad y bajo tu supervisión, cuando realicen acciones por si solas, refuérzales y dales aliento para que en una próxima oportunidad tomen ellos la iniciativa.

 

  • TOMAR DESICIONES POR ELLOS: ¨tu dices que quieres el verde, pero yo se que el que te gusta es el violeta¨ ¨ve a clases de piano no de karate, es lo que mejor se te da¨ ¨porque no estudias veterinaria, no ingenería, cuando eras niño siempre te gustó cuidar de los animales¨ ¨no vas a salir con esa amiga, vas a salir más bien con juliana que es mas decente y conozco a sus padres¨. Aunque creemos que ellos están decidiendo, y nosotros solo estamos alentando sus desiciones, bajo de esas lineas le estamos diciendo ¨tu no sabes tomar desiciones, yo decido por tí¨.  Este tipo de situaciones insegurizan a nuestros hijos, y una vez que entran en etapas más complicadas, donde realmente necesitan autonomía y seguridad para tomar desiciones claras, se vuelven indecisos, les cuesta concretar desiciones, y siempre se cuestionan si la decisión que tomaron será la mejor, por lo que terminan siempre recuerriendo a terceras personas para confirmar sus acciones.

 

Desde temprana edad permíteles tomar desiciones, no se trata de delegar responsabilidades en ellos, es ayudarle a asumir las responsabilidades que le corresponden según su edad. No enjuicies sus desiciones, ni les hagas sentir que lo hicieron mal, solo invítales a ver opciones más efectivas.

 

  • RESOLVERLE TODOS SUS PROBLEMAS:  este es uno de los puntos más frágiles para los padres, quienes por evitar el sufrimiento, la angustia y los riesgos, evitan que sus hijos se enfrenten a situaciones donde deben exponerse. En muchas ocasiones vemos a padres ir a hablar con los profesores de sus hijos, por tareas incumplidas, o padres que hablan con otros niños que lo hicieron llorar a su hijo,  cuando le compran lo que niño pide para evitar que llore, o cuando llegan hasta a hablar con las parejas, novios (as), jefes, compañeros de sus hijos ante una dificultad. Alli claramente el mensaje es anular las competencias de afrontamiento de sus hijos.

 

No es dejarlos solos ante una dificultad, es acompañarlos y orientarlos de manera que puedan ver con mayor claridad las soluciones, pero no hacer y solucionar por ellos, ya que esto directamente anula la seguridad en sí mismos. Ofréceles espacios donde le puedas plantear algunas dificultades cotidianas y ayúdales a resolverlas, de manera que aprendan a manejar el estrés y la angustia frente a las dificultades.

 

  • EVITAR QUE SUFRAN:  ufff, como padres, que difícil es ver llorar a sus hijos. Evitarles la pena, el dolor y el sufrimiento es una de las metas más grandes que los padres se trazan, pero cuan necesario es el dolor para poder desarrollar carácter y afrontamiento ante la vida. Comprarle todo lo que piden para que no lloren, hablar con los amiguitos para que jueguen con el (ella), no decir no por miedo a una pataleta, este tipo de situaciones generan una visión falsa de lo que es la vida, y hacen que desarrollen una burbuja, que una vez que empiecen a interactuar con el mundo exterior podrán darse cuenta que hay momentos en la vida en las que se sufre y que son dolorosas y no van a saber como enfrentarlas.

 

El objetivo no es evitar, es enseñarles a afrontar, ayudarles a ver que el dolor pasa, que no es eterno, sobre todo a diferenciar que situaciones potencialmente dañinas para su bienestar, y situaciones que por el contrario podría favorecer el desarrollo el carácter.

 

 

CONCLUSIONES

 

  • Desarrollar un estilo de crianza sobreprotector es anular la capacidad para explorar el mundo, haciéndole entender que el mundo es muy peligroso e inseguro, donde el niño finalmente se sentirá inseguro.
  • La sobreprotección anulara la capacidad de tu hijo de tomar sus propias desiciones, por lo que desarrollará dependencias en las relaciones y dificultará su autonomía.
  • La sobreprotección hará que el padre asuma responsabilidades que deben ser delegadas a sus hijos según su etapa normativa, y esto hará que los niños cuando vayan creciendo serán incapaces de asumir responsabilidades, por lo que pueden llegar a  presentar dificultades en la vida laboral, educacional o hasta en la formación de su propia familia.

 

Por lo que se recomienda:

  • Fomenta la exploración del mundo a tu hijo, haciéndole sentirse seguro de cada paso que da, contando con tu apoyo y tu compañía, pero sabiendo que aunque no estés, el mundo puede ser un lugar seguro para él.
  • Permítele espacios donde pueda ir tomando desiciones, como por ejemplo la ropa que quiere usar, o jugar con un niño o no, ayudándole ver las consecuencias de cada decisión pero alentándole a sentirse autónomo y capaz.
  • Decir NO, es tambien sano, la disciplina es necesaria para el desarrollo emocional de los niños, una disciplina basada en el respeto, pero tambien que empodere al padre a poner limites y normas claras, que le permitan ajustar al niño para un buen desarrollo de juicio moral y social.
  • Asígnale responsabilidades basadas en su edad y capacidades personales,  tanto en tareas cotidianas del hogar como relacionadas al ciudado del niño. Pedir que ordene sus juguetes, pedir que te ayude a montar la mesa para comer, que te ayude a hacer su cama, le va a air ayudando a asumir progresivamente responsabilidades que le van a fortalecer la autonomía y el desarrollo de su autoestima.
  • Contenlo cuando te necesite, presta atención a sus emociones y ayúdales a comprender porque las sienten y como hacer para gestionarlas.
  • CONFIA EN TUS HIJOS, ELLOS PUEDEN. SI TU LO CREES ELLOS TAMBIEN LO HARAN.