Que es primero, la madre o la mujer?

Este título abre una discusión que puede llegar a ser polémica. Situación por la que he atravesado varias veces en conversaciones con mi círculo más íntimo (familia, amigos). Pero también una reflexión que he hecho luego de muchos años como terapeuta.

Una pregunta que me hace revisar mi historia y mis legados familiares:

  • ¿Cómo se vive la maternidad en mi familia?
  • ¿Qué rol tiene la mujer en mi familia?
  • ¿Qué ha pasado cuando alguna de mis primas o tías han intentado romper lo esperado y han hecho cosas distintas?

 

Esto me invita a ver cómo ha vivido la experiencia de la maternidad mis primas, amigas, y personas cercana a mí, y sobre todo como me siento ante eso, que cosas suceden en mí. Pero también pienso, no sólo se trata de cómo mi familia ha construido el rol de la mujer y el ideal de una madre, sino también en que cultura y en que etapa social e histórica hemos crecido, lo que empuja a la familia en general a construir este tipo de “realidades”, a las que “no se cuestionan” sino que se “introyectan o asumen sin oponerse” considerándolas como correctas.

 

Qué difícil es para una mujer cumplir con los roles impuestos por una sociedad más bien patriarcal, donde se espera que sea una mujer trabajadora, independiente, pero además se obliga a ser una madre excepcional, sin errores y sobre todo abnegada al 1000% con relación a la crianza de sus hijos. Una vez escuche “olvídate de ser mujer como por 15 años, el día que quedaste embarazada primero están tus hijos y después tú”, (aclarando que no soy madre, la persona que me lo dijo se lo decía a sí misma) Pero, ¿será realmente así?.

 

MADRES A TIEMPO COMPLETO

 

Este tipo de ideas ha sido reforzado por generaciones. Ciertamente la maternidad es una experiencia maravillosa que cambia la vida, pero porqué debe convertirse en una experiencia aisladora donde solo debe cumplirse un rol 24/7?, en pocas palabras ¿porque anularse como mujer?. En esto, además de la familia, y de la cultura donde se desarrolla se suman los medios de comunicación,los cuales han hecho un trabajo sistemático que encapsular cada día más los roles de género, y perpetúa los estereotipos de lo que es la maternidad. Por ejemplo el siguiente:

Es un pequeño ejemplo de cómo la sociedad en la que vivimos evalúa la maternidad. Es una cosa o la otra, pero las dos juntas quizás no funcionen. ¿Por qué plantear la experiencia de maternidad como un polo opuesto a lo que es ser mujer e individuo?

 

Amor desmedido y desinteresado.

 

Ciertamente la madre es una figura única e irrepetible en la vida de un niño. Cuando el niño nace depende directamente de la madre quien provee lo más importante para sobrevivir, el alimento. Pero también el abrigo y el amor alimentan, razón por la cual el cuidado de una madre los primeros años de la vida de un niño son fundamentales para su crecimiento y la formación de su seguridad psicológica y salud física y emocional.

 

Tener este aspecto claro hace que una madre se comprometa con su responsabilidad en la crianza y entienda que su rol como protectora y formadora es fundamental para el desarrollo de sus hijos. Pero en algunos casos, pareciera que esto conlleva directamente a olvidarse a ellas como mujer.

 

Y en este aspecto la sociedad también tiene responsabilidad. Cuando un niño nace generalmente el regalo de las personas que van de visita van dirigidos al bebe, ¿y que pasa con la mamá?; cuando el niño va creciendo y hablamos con una mujer, lo primero que preguntamos es ¿Cómo están los niños? ¿Cómo va la escuela?. Cuando entablamos una conversación con alguien que sabemos que es madre las primeras preguntas para comenzar una conversación se centran en: los niños. Lo cual sin querer igualmente encaminamos a esa mujer a olvidarse ellas como individuos y nos relacionamos a través del rol que están desarrollando: ser madre.Entre líneas le estamos diciendo, «primero madre, después mujer».

 

Es raro ver que una persona le pregunte, ¿Cómo estás tú? ¿Qué tiempo has tomado para ti?, ¿sigues bailando, o en tu curso de pintura, yoga, deporte? Es decir, asumimos que si es madre, su foco de atención y en lo que está concentrada su vida es en eso mismo: ser mamá. Y la tarea es mucho más asumida cuando la familia es monoparental, es decir cuando la mama es mama y papa a la vez, cuando hay condiciones especiales en sus hijos tanto físicas como psicológicas, entre otras situaciones.

 

Pero qué pasa cuando empezamos a ver que hay madres, que no se desconectan de su esencia de mujer, es decir que no se de olvidan de ellas como individuos y se siguen desarrollando en otras área de interés, donde solo invierten tiempo en ellas (aunque sea solo por un rato) y pueden separarse del rol de madre?

 

 

¿Mujer primero, madre después?

 

Es así antes de ser madre fuiste mujer, pero, ¿cómo vivías la experiencia de ser mujer? Eso es importante ya que a partir de allí podemos partir para revisar como estas viviendo la experiencia de de ser madre, si decides ser lo algún día, o si ya lo eres actualmente.

 

He visto como aquellas madres que dedican tiempo a divertirse o a realizar actividades fuera del hogar son enjuiciadas y reprendidas por una sociedad, que responde a la vivencia patriarcal de lo que es la mujer. Expresiones como estas son comunes:

 

“se escapa cada vez que puede hacer yoga, es que no quiere encargarse de los niños”, “pero como va a empezar a trabajar tan pronto, si los niños están muy pequeños”, “Deja a los niños solos con el papa y ella se va a reunir con sus amigas, que irresponsable”, “no le ofrezcas que no vaya, sino va a aprovechar quedarse en casa y te va a dejar a los niños a ti”

 

Frases como estas las he escuchado en diversas ocasiones en donde realmente es enjuiciado cuando una madre dedica tiempo para ellas y no involucra a sus hijos en esas actividades.

 

Sin embargo, no se escapa de la realidad que algunas mujeres viven la experiencia de la maternidad con apegos más bien evitativos, distantes y poco conectados con sus hijos. Aquellas mujeres que  habiendo decidido ser madres (de manera planificada o no), les cuesta conectarse con los cuidados prioritarios y muestran conductas negligentes como abandonos, distanciamientos o delegación de responsabilidades en terceros.

 

son aquellas mujeres que también están polarizadas, pero en este caso al extremo contrario.

 

 

 

 

LA PALABRA CLAVE: EQUILIBRIO

MADRE Y MUJER A LA VEZ

 

La clave es el equilibrio, saber fusionar ambas sin que una anule a la otra. SI, hablo en plural, ya que todos tenemos diversas facetas dentro de nosotros mismos. de manera que la invitación es a integrar cada unas de nuestras partes para que una no controle ni domine, sino que una parte de nosotros se complemente con la otra.

 

  • Para lograr esto es importante SOLTAR LAS CULPAS!!!!. sentir culpa es una manera de sabotaje a los procesos de crecimientos y de reconocimiento personal, la culpa es la amiga que siempre se queja, la que es negativa y la que frena el avance. Si te dejas acompañar siempre de las culpas, seguirá una parte de tí anulando a la otra.

 

  • Evitar entrar un extremo. Nos se trata de solo ser mujer, ni de solo ser madre, se trata de saber equilibrar ambas en ti.

 

Recuerdo una madre a la que le dije una vez “has hecho un trabajo maravilloso con tus hijos, son adultos ya responsables de sus vidas, sanos, felices e independientes, pero ahora que se fueron de casa, que pasara contigo? a lo que siguió un espacio de silencio y unas lágrimas continuas, ya que era primera vez en su vida que no tenia a nadie a quien cuidar, y no sabia como empezar a atenderse a sí misma.

 

Muchas mujeres pasan 20, 25 y hasta más años de sus vidas siendo madres, y una vez que los hijos se emancipan y se van de casa, no saben qué hacer, ya que no han desarrollado otras facetas de su vidas más que ser madres. Y aquí es donde llegan las complicaciones, ya que suelen desarrollarse patologías como depresiones, ansiedades, o empiezan a generar síntomas físicos porque no saben encontrarse en otra forma que no sea realizando la labor de madre.

 

Razón por la cual es importante recordar, que antes de madre fuiste mujer, y que aunque tus hijos siempre serán tus hijos, en algún momento ellos volaran fuera de casa, por lo que la pregunta es: vas a esperar ese momento para verte a ti al espejo? para reconocerte y para descubrir tus necesidades, sueños y motivaciones?

 

Tus hijos también necesitan verte desarrollándote en diversas áreas de tu vida, lo cual será para ellos fuentes de aprendizajes, de ejemplo y sobre todo de admiración. Esto también fortalecerá el vínculo que se establece entre madre – hijo y ayudara a desarrollar en ellos seguridad por el mundo externo y capacidad de aventurarse a explorar el mundo con confianza.

 

Recuerda que la clave es la integración, el equilibrio entre la posibilidad de ser una buena madre y de reconocerte como mujer, con necesidades y motivaciones, con sueños y con ilusiones.

 

Invito a leer este cuento recopilado por la Autora Pinkola Estes, donde de manera magistral nos ayuda a conectarnos con nuestra esencia más profunda y nos invita a regresar a nuestras raíces y profundidades psicológicas. se llama Piel de Foca y pueden encontrarlo en su libro Mujeres que corren con lobos

 

Ser madre definitivamente es un plus, pero también fortalecerá tu ser realizar las actividades que te gustan y que complementan tu felicidad y equilibrio interno. Realizar un curso recreativo, estudiar, salir con las amigas, etc. Sean cuales fueren tus intereses, no los olvides, reconcíliate con ellos y magistralmente hazte un espacio para ellos, protégelos, porque al proteger esos espacio también estas protegiendo tu salud mental y emocional, lo que traerá consecuencias positivas tanto con la relación con tus hijos, como con el resto de tu vida.

 

 

Monoparentalidad. Cuando 1 hace el trabajo de 2.

 

Hace pocos días atrás, sentada en el bus de regreso a casa escuche la conversación entre dos personas que iban justo delante de mí, (Si, sé que es un gesto de mala educación, pero hablaban muy fuerte), me parecía interesante lo que conversaban. Hablaban de como la experiencia de ser padres era una experiencia maravillosa, casi sublime. Entre risas y buenos recuerdos se desarrolló la conversación, sin embargo en un punto bajaron las risas y recordaron a una amiga, que en la actualidad era lo que se llama “madre soltera”. Hacían énfasis en lo triste y dolorosa que “debía” ser su experiencia. Es decir, ellos intentando ponerse en el zapato de la amiga asumían que la experiencia de criar sola era una de las experiencias más duras que podría atravesar alguien.

 

Luego de esto, me preguntaba, ¿realmente ésta persona lo estará pasando así de mal? ¿Su vida será tan dura y triste como lo piensan ellos?. Y luego quedo pensativa, empiezo a reflexionar en la familia, en cómo nos empeñamos en encuadrar y estereotipar lo que se supone es “bueno o malo”,  y por su puesto la familia no escapa de esta realidad.

 

Así como la sociedad ha cambiado, y todos sabemos que existen elementos que no estaban presentes hace 50 o 80 años atrás, como la tecnología y el impacto de ella sobre nuestras vidas, así mismo se ha visto una evolución y transformación en la familia como institución. Sin embargo, en la actualidad me encuentro en consulta, y no solo en consulta sino en el sistema judicial cuando debe intervenir un Juez o el sistema de protección, que predomina el ideal de la “Familia Tradicional”, aquella conformada por Papa, mamá, hijo.

 

Afortunadamente,  existe un proceso indetenible de amplitud de paradigmas, y se ha avanzado mucho en lo que respecta a entender a la familia como un organismo dinámico y cambiante, de manera tal que el concepto de familia se amplia y se comprende de una manera más integradora y respetuosa pro la experiencia del otro.

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=AjnLyQbqcNY

 

Se conocen varios tipos  donde se  «clasifican» las familias, entre ellas podemos nombrar:

 

  • Familia Biparental: conocida como la familia tradicional, Mama, papa, hijo

 

  • Familia de Padres Separados: hijos de padres separados, que viven con uno de ellos, diferenciándose de la familia monoparental, ya que aquí aunque los padres no convivan comparten las responsabilidades y las tareas de la crianza de manera equitativa.

 

  • Familia Adoptiva: son aquellos padres con hijos que han sido adoptados o apadrinados de manera permanente, en esta situación también puede configurarse una familia monoparental.

 

  • Familia sin hijos: es aquella familia conformada solo por la pareja.

 

  • Familia Compuesta o ensamblada: son aquellas formadas por padres separados que se vuelven a establecer en pareja pero donde uno o ambos ya tienen hijos, y donde comienzan a compartir las responsabilidades de crianza.

 

  • Familia Homoparentales: son aquellas familias formadas por parejas con orientación homosexual  con hijos.

 

  • Familia Extensa: son aquellas familias donde participa activamente en la crianza de un niño por parte de distintos familiares, ya sea abuelos, tíos, padrinos, o quizás donde no hay niños pero donde generalmente se comparte la vivienda.

 

Y aquí parafraseo lo dicho al final del vídeo,

«existen muchos tipos de familia, no se trata de buscar un modelo único y perfecto, se trata de poder reconocer a la familia como el lugar del afecto, del cuidado, del respeto, y también de la solidaridad».

 

Y es que ciertamente es así,  el camino por recorrer para ampliar los paradigmas con respecto  a lo que familia se trata es largo, pero si se juntan las voluntades y se respeta la experiencia del otro, de seguro será un camino enriquecedor de transitar.

 

 

Familia Monoparental

Todos conocemos a alguna persona que suele catalogarse “madres o padres solteros”, en su mayoría mujeres, pero actualmente se ve un incremento de hombres que también han asumido la paternidad de manera absoluta, por lo cual aunque son menos en número, no menos en importancia. Finalmente es lo que en la actualidad, para todos los que trabajamos con servicios sociales o médicos catalogaríamos como “Familia Monoparental”.

 

“La familia monoparental se define como  aquellas en las que un progenitor convive con y es responsable en solitario de sus hijos e hijas menores o dependientes.”

 

Para que se pueda entrar en la categoría de monoparentalidad, la persona tiene a cargo los cuidados absolutos de los hijos, es decir es el responsable del cumplimiento de la protección para el desarrollo integral, donde entra la educación, la alimentación y abrigo, los cuidados médicos, la recreación, y todo lo que corresponde a la crianza.

 

 

Hay diversas razones por las cuales una familia puede ser monoparental, principalmente se da luego de separaciones o divorcios donde uno de los padres, se separa y hace abandono del hogar, delegando así todas las responsabilidades de crianza a la otra persona. Es decir, incumple en su rol como padre o madre, y delega en el otro toda la responsabilidad. Esta es una de las principales causas. Sin embargo puede darse también luego de la muerte de unos de los padres.

 

También puede darse el caso de solteros (as) con hijos, en donde la persona simplemente no formó pareja pero no renuncia a la experiencia de la maternidad o paternidad, en este caso se ha visto en incremento aquellas personas que optan por la adopción, por la reproducción asistida.

 

Es importante destacar que la estadística mundial muestra que mayoritariamente son las mujeres quienes lideran las familias monoparentales. Sin embargo, como lo dije anteriormente, los hombres son parte de esta estadística, aunque en menor escala.

 

Sea cual sea el origen, evidentemente la experiencia es individual. No es lo mismo una familia monoparental luego de una separación o procesos de separaciones conflictivas, a una persona que decidió ser madre o padre y asiste a un centro de adopción o de reproducción asistida para lograrlo, es decir, como parte de su proyecto de vida.

 

Papa y Mamá a la vez, uff que difícil…

http://https://www.youtube.com/watch?v=7NvBvP1p_9Y

 

La crianza es una de las tareas más difícil que puede atravesar un ser humano, pero también aquella en donde hay innumerables recompensas.

 

Ciertamente la tarea es complicada, y más cuando las condiciones juegan en contra. Una de las principales dificultades que se establece en una familia monoparental es el factor económico y el factor tiempo. Estamos hablando de hogares donde solo hay una persona encargada de sostener, con un ingreso que debe subsanar los gastos de todos los integrantes del hogar. Razón por la cual el tiempo suele reducirse, ya que estas madres o padres deben extender las estrategias para generar ingresos de manera que puedan cubrir las necesidades básicas del hogar. Esto hace que en muchas ocasiones exista un nivel de estrés muy alto, lo cual puede traer igualmente consecuencias emocionales, sociológicas y físicas.

 

En la consulta, generalmente puede verse madres sobrepasadas emocionalmente, ya que suelen sentirse solas y embotadas de tantas responsabilidades. Igualmente se observa en estos casos, el ingreso prematuro de los hijos en el campo laboral para poder aportar recursos suficientes para sostener el hogar, y en muchos casos para poder continuar con su formación académica.  En cierta forma están en desventaja con el resto de las familias, y esto también se refuerza porque los recursos estatales y gubernamentales generalmente no generan políticas públicas suficientes que garanticen la igualdad de oportunidades para todos los tipos de familia, o beneficios públicos para los padres o madres que requieran de ayudas especiales para sobrellevar la crianza de sus hijos.

 

Cuando se es cabeza de familia en una familia monoparental se debe ser mama y papa a la vez, es decir, se deben cumplir ambas funciones, lo que en psicología básica se llama función materna y función paterna. La función materna se  enfoca en los cuidados, en las acciones de alimentación, abrigo y afecto, y la función paterna se refiere a aquellas acciones de crianza, de establecimiento de límites y de acciones correctivas para desarrollar juicio moral. De manera que una persona que conforma u encabeza una familia monoparental debe cumplir con ambas funciones. De manera que será la figura proveedora pero también la figura de amor y de formación.

 

Papa y Mamá a la vez, una oportunidad inigualable…

Conversando con una madre sobre este tema me comentaba,

 

“Gaby, no hay mejor regalo que me ha dado la vida de dejarme criar sola a mi pequeña, no solo porque la tengo solo para mí, lo cual puede sonar egoísta, sino porque de la manera tradicional mi niña iba a tener más problemas, iba a ser seguramente más infeliz, el que su padre no esté implica no que no tendrá que vernos peleando, en conflicto o sufriendo su indiferencia, aunque ve a su papá un par de veces al mes, la relación entre ellos es mejor

 

Y es así, formar una familia monoparental es una oportunidad única, en síntesis es también formar familia. En experiencias cercanas la formación de familias monoparentales también han sido experiencias de éxito y de fortalecimiento familiar, donde la vinculación que se establece con ese padre o madre es tan fuerte, que permite un desarrollo de ese niño o niña totalmente sano y feliz. La clave: activa todas las redes.

 

Activa las redes

Pertenecer a una familia monoparental no significa estar solos.  

 

Establece estrategias para poder sumar otras personas que puedan apoyar en la crianza de los niños. En este sentido la familia extensa (abuelos, tíos, padrinos, amigos) es un apoyo muy importante, no solo para ese padre o madre, sino para ese niño o niña en crecimiento. Ver articulo ¿somos todos responsables de la crianza de un niño?. y esto no solo sucede con familias monoparentales, también sucede con todos los tipos de familia, y esta asociado generalmente a la demanda de tiempo laboral que deben ejercer los padres para poder cubrir sus necesidades. Sin embargo para una familia monoparental las redes son de real importancia.

 

Los abuelos, son una pieza fundamental. En muchos casos, son un apoyo incondicional y único, donde la madre o padre descansa algunas responsabilidades de crianza, aunque lo importante es no pasar el límite de la delegación absoluta en la formación del niño, para que éste no confunda los roles de cada uno y no se generen conflictos en la crianza del niño. Y sobre todo para que estos abuelos puedan disfrutar de la experiencia de ser abuelos, y no sientan que están repitiendo nuevamente sus paternidades. Para esto recomiendo leer el artículo Padres – hijos- abuelos, el trio la la la

 

Igualmente recurre a todas las opciones de beneficio para familia monoparentales, infórmate sobre todos los beneficios sociales y públicos que hay en favor a las familias monoparentales.  Recurre a las instituciones públicas quienes tienen la obligación de favorecer el desarrollo integral de sus ciudadanos, e infórmate de las que corresponde  a las familias monoparentales para temas de salud, educación, vivienda, entre otros.

 

La familia monoparental es un tipo de familia, como cualquier otro, ayudemos a cambiar el paradigma de “madre soltera” o “padre soltero”. De esta manera fomentaremos la convivencia respetuosa y la integración de todos en sociedad.

 

La resiliencia es fundamental y se desarrolla generalmente en este tipo de familias, ya que evidentemente la crianza es mucho más complicada. Estos madres o padres son ejemplo de lucha y trabajo,  lo cual genera niños igualmente resilientes y preparados para la vida.

 

 

 

¿Somos todos responsables de la crianza de un niño?

Que son las Competencias Parentales.

 

Como en artículos anteriores, el centro de las líneas que van a leer a continuación son: los niños y jóvenes. Y ¿porque se intenta enfatizar en la infancia?, ya que está demostrado que niños felices y protegidos se convertirán en adultos, que protegerán a otros y que por consecuencia, aportaran de manera positiva en su comunidad.

 

El término competencias parentales es un término relativamente moderno, se desarrolla en el ámbito de la crianza y sobre todo se resalta la capacidad que tiene ambas figuras parentales (padre y madre) como figuras que impactan directamente en el crecimiento del niño, y por resultado enfatiza la responsabilidad que tienen éstos en el desarrollo saludable del niño. Y este término no solo se enfoca en los padres, debido a los cambios observados en los estilos de familia, este término se extiende a toda aquella persona que participa activamente en la crianza de un niño. En caso de que existiese la incapacidad física o psicológica de un padre o madre para ejercer plenamente su parentalidad, aparecen actores claves que pueden reemplazarles, como los abuelos, padrinos, tíos, entre otros. Estas figuras también pueden fungir como protectores y como responsables de los cuidados y de la crianza de este niño, niña o joven.

 

Entonces, ¿Qué son las competencias parentales?

 

Es un concepto que se basa en el buen trato en la crianza, por lo que su foco fundamental son los vínculos que se establecen entre madre – hijo, padre – hijo, cuidador – hijo. Es decir es un término que se concentra en las relaciones vinculares.

 

Barudy (2005, 2010), hace mención a dos maneras de parentalidad:

 

  • La parentalidad biológica, directamente relacionada a la capacidad biológica de poder ser madre o padre, la procreación o la capacidad de dar vida.
  • La parentalidad social, (y en donde centra la mayoría de sus investigaciones) relacionada directamente con la capacidad de proteger, educar y socializar a los niños.

 

Por lo cual las competencias parentales, son aquellas habilidades de responsabilidad y compromiso, orientadas al cuidado, a la protección y a la orientación para responder de manera oportuna a las necesidades de los niños, niñas y jóvenes, según la etapa de desarrollo y contextos socioculturales.

 

Barudy, hace mención especial a que las competencias parentales, y el ejercicio de las mismas están relacionadas directamente a las historias propias de vida de cada padre o madre, quienes adquieren estilos de crianza y establecen relaciones vinculares según ellos mismos lo haya vivido durante su infancia. Es decir así como ellos vieron como les protegían (o no), como les Educaban (o no), y como les socializaban (o no) sus padres, ellos tomaran esos recursos para poder ejercer su propia parentalidad.  Por lo cual las competencias parentales están directamente relacionadas a la parentalidad social, razón por la cual el término se amplía a la persona que se determina como cuidadora principal los niños, niñas o jovenes (madres, padres, abuelos (as), tíos (as), padrinos (madrinas), entre otros). (Barudy y Dantagnan, 2006)

 

Barudy, quien se desarrolló como profesional de programas de la red de protección a la infancia, desarrolló un manual de evaluación de competencias parentales, a través de las experiencias de daño emocional y psicológico, sufrido por niños, niñas y jóvenes que había sido víctimas de malos tratos y negligencias graves durante su desarrollo.  Por lo que enfatizaba en que la detección y la protección de los niños, niñas y jóvenes maltratados de manera oportuna,  el apoyo terapéutico para la reparación de sus carencias y lesiones emocionales es una forma efectiva de prevenir lo que se conoce como la transmisión transgeneracional de los malos tratos (Barudy J. 1998). Este investigador y profesional observó a lo largo de su práctica clínica que las historias de vida de los padres estaban directamente relacionadas a la manera como estos ejercían su parentalidad. De allí, se puede hablar sobre la repetición de patrones transgeneracionales. Para profundizar en esto recomiendo leer el artículo Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad)

 

Evaluación de las competencias parentales

 

 

Aunque suene raro, y desconocido para muchos de nuestros lectores, existe un manual que nos permite evaluar las competencias parentales en una persona que ejerce el rol de cuidador en un niño. Generalmente se realiza en ámbitos más legales y posterior a una denuncia o la participación de un programa de intervención familiar, es decir, posterior al daño ocasionado a un niño, niña o joven.

 

En nuestra práctica clínica, lamentablemente vemos como día a día, muchos niños y jóvenes crecen en ambientes y contextos negligentes, abandonantes y mal tratante. En este sentido, al evaluarse el daño emocional y psicólogo que esto produce va directamente relacionado a evaluar a aquellos adultos que son los responsables por su bienestar. Por lo cual Los Psicólogos, Psiquiatras, Asistentes o Trabajadores Sociales, y aquellos trabajadores de programas sociales nos vemos en la dura tarea de detener las vulneraciones sufridas a estos niños, alejando toda fuente de dolor y daño y promoviendo adultos más sanos y responsables.

 

La base principal de la crianza es el apego que se desarrolla entre el niño y sus padres o cuidadores. Sin embargo cuando estos padres han tenido una historia de trastornos en el apego con sus figuras principales de apego los cuales fueron sus padres o cuidadores en la infancia esto producirá dificultades en el ejercicio de su parentalidad. Aunque no es algo determinante, sino, y como refieren los autores, estas lesiones afectivas pueden ser reparadas a través de vinculaciones de apego adulto, principalmente a través de relaciones reparadoras en su vida adulta, para esto es muy provechoso la psicoterapia, para sanar esas heridas infantiles y promover un nuevo paradigma en el ejercicio de su parentalidad. Es decir, de potenciar al máximo la Resiliencia propia de este ser humano, que vivió una historia de dolor y de desprotección emocional.

 

 

Las competencias parentales tanto para el padre, para la madre o para el cuidador designado, son habilidades dirigidas principalmente “al buen trato”, es decir, es la capacidad que tiene la persona que cuida y que está encargado de la protección de un niño, de soltar, quizás sus historias infantiles de mal trato de desprotección, para poder establecerse en un nuevo paradigma, el del “buen trato, de la crianza basada en el respeto”. Esto no solo tendrá un impacto en el niño (a), sino también en su cuidador. Un niño feliz y protegido, será un adulto que hará feliz y protegerá, por lo cual tiene un impacto no solo en la persona sino en la comunidad en la que se desenvuelve.

 

Es importante que el padre, madre, o la persona encargada del cuidado del niño tenga en cuenta distintas funciones en el ejercicio de la crianza, Barudy y Dantagnan, 2010:

 

  • Necesidades nutritivas, de afecto, de cuidados y de estimulación: esta característica se basa principalmente en facilitar un espacio SEGURO de crecimiento para el niños, en donde no solo las necesidades básicas se cubran, como son la alimentación y el abrigo, sino donde se estimule y se promueva una exploración del mundo a través del acompañamiento respetuoso u estable, lo cual permita hacer desarrollar al niño un apego seguro.

 

  • Necesidades socializadoras: el desarrollo de la identidad del niño se basa en los modelos ofrecidos por sus padres o cuidadores, la manera como estos gestionan sus emociones, como éstos se relacionan con personas externas al grupo familiar, como se desarrollan las jerarquías dentro del grupo familiar, el sistema de normas y valores, son los recursos que el niño irá asimilando para un futuro ejercicio de su sociabilidad.

 

  • Necesidades de protección: Basados en el respeto, es la capacidad del padre de poder establecerse como una figura que evite las lesiones y los daños tanto emocionales y psicológicos que puedan ser causados por experiencias traumatizantes.  Igualmente enfocados en la capacidad de desarrollar en los niños, niñas y jóvenes según su edad y etapa normativa la capacidad de protegerse a sí mismo en caso de no encontrarse con sus padres, desarrollar capacidad e toma de decisiones, de gestión de emociones y de enfrentar situaciones adversas.

 

  • Desarrollo o potenciación de la Resiliencia: Es decir, que el niño desarrollo habilidades y potencie sus recursos personales, que en caso de sufrir alguna experiencia traumática o lesionadora, esta no detenga su desarrollo. Que el niño desarrolle recursos que le permitan salir fortalecido de las adversidades.

 

De ésta manera que,  según Barudy y Dantagnan (2010) , las competencias Parentales puede ser evaluadas en dos componentes fundamentales:

 

  • Las capacidades parentales: relacionado a los recursos emotivos, cognitivos y conductuales que los padres o cuidadores disponen y que les facilita vincularse de manera adecuada y oportuna con sus hijos. Es decir que respondan efectivamente a las necesidades de los niños, niñas y jóvenes a fin de crear un vínculo fuerte entre ellos que permita el desarrollo de un apego seguro. Igualmente que les permita desarrollar Empatía, es decir, que los padres o las personas encargadas del desarrollo sano del niño puedan identificarse y entender o sintonizar con las emociones y necesidades del niño, niña o joven.

 

  • Las habilidades parentales: son aquellos recursos relacionados a la función socializadora y educadora, donde el principal componente es el estilo de crianza que utilice este padre, generalmente tomado de modelos familiares heredados. En consecuencia, su estilo para ejercer la norma y la verticalidad en la crianza, está igualmente relacionado al vínculo, más sin embargo aquí entra en juego los modelos sociales y familiares de crianza, y la capacidad de participación en redes sociales y externas a lo que se refiere al grupo familiar, como estos se relacionan y participan en su comunidad y como aprovechan los recursos de la misma.

 

La clave: Un niño que haya recibido una crianza  Bien Tratante será un Adulto Sano

 

 

Quienes trabajamos en programas de intervención familiar, nos damos cuenta que la intervención oportuna y la reparación de aquellas lesiones emocionales y psicológicas, permitirá a este niño, niña o joven volver a confiar en el mundo adulto, y por consecuencia, ayudarle a romper con ciclos familiares, que le permitan un futuro  con mejor pronóstico.

 

Siempre hay que asegurar que se puede potenciar a estos padres que han sido disminuidos en sus competencias parentales. Aquellos padres con historias de malos tratos y negligencias en su infancia, tengan la oportunidad de sanar esas heridas que se ven reflejados en sus patrones de crianza, a través de un proceso terapéutico que le permita re vincularse de manera más sana con su hijo, reparando así el daño causado por la repetición de las heridas familiares.

 

Sin embargo en algunos casos, estos padres ya cuentan con una condición incapacitante, ya sea de tipo psicológico o físico, y es aquí donde la red familiar es de suma importancia. Aparecen entonces, aquellos abuelos, tíos, o familiares resilientes, que son capaces de asumir el rol de la parentalidad social y ejercer la función de crianza de mejor manera, de manera que se garantice el desarrollo sano e integral de este niño, niñas o joven.

 

En algunas ocasiones más graves, donde el niño, niña o joven no cuenta con redes familiares sanas y protectoras, y el riegos social es muy alto, donde las vulneraciones y negligencias no pueden detenerse, entra en acción la activación de redes  de protección a fin de salvaguardar a este niño, niña o joven, a través de procesos de adopción o en consecuencia la institucionalización de este niño, niña o joven. De manera de detener inmediatamente la vulneración y garantizar así la protección del niño, niña o joven.

 

Somos todos responsables de una infancia saludable

 

 

 

No solo los padres son los responsables, la familia, la comunidad y cada uno de los ciudadanos somos responsables de fomentar una infancia saludable y protegida.

 

Si en alguna ocasión somos testigos de alguna vulneración grave de Derechos, nuestro deber como ciudadanos es: DENUNCIAR, así sea de manera anónima. Y mucho más cuando se trata de niños, niñas o jóvenes. Si eres testigo de malos tratos, negligencias, abusos, abandonos, trabajo infantil, entre otros, DENUNCIA! El no hacerlo te convierte en cómplice!

 

Todos los países que Firmaron la Declaración en la Convección de los Derechos del Niño, son responsables de brindar una sociedad basada en el Interés Superior del Niño, y debe desarrollar una serie de estrategias que garanticen el desarrollo sano de los niños, niñas y jóvenes. Desde todos los ámbitos. Somos nosotros, los ciudadanos, los responsables de obligar a los Estados a cumplir sus funciones, así que somos actores activos.

 

Existe un sistema de protección que tiene recursos y herramientas para detener alguna vulneración y promover una infancia protegida: Úsalos. La denuncia facilitará la activación de estas redes. Estos programas de protección subsidiados por el Estado tienen la obligación de garantizar la protección de ese niño, niña y joven el cual esta siendo objeto de abuso o de vulneración. Los profesionales de estos programas deben hacer un rápido diagnóstico a fin de establecer su intervención para restituir los Derechos, y así promover una vida familiar mas saludable. Ten la firme creencia que la no detención de las vulneraciones o abusos en la infancia generaran huellas irreparables en estos niñas, niños o jóvenes, produciendo así una edad adulta llena de dolor y de enfermedades psicosociales, en la mayoría de los casos.

 

Todos somos responsables de aportar a nuestra comunidad relaciones basadas en el respeto, en el buen trato hacia el otro, de manera que promovamos una convivencia pacífica, promoviendo así la cultura de la paz.

 

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=YQa-4R_q9jk

 

También recomiendo leer los siguiente artículos: 

 

Padre – Hijos – Abuelos: el trío La La La:

http://psiquentelequia.com/padres-hijos-abuelos/

 

Es la hora de Papá:

Es la hora de Papá

 

 

Bibliografía recomendada para la profundización del tema:

 

  • Barudy, J.; Dantagnana, M. (2005), Los buenos tratos a la infancia. Parentalidad, apego y resilencia. Gedisa. Barcelona.
  • Barudy, J.; Dantagnana, M. (2010), Los desafíos invisibles de ser madre o padre. Manual de evaluación de las competencias y la resiliencia parental. Gedisa. Barcelona.
  • «LOS BUENOS TRATOS Y LA RESILIENCIA INFANTIL EN LA PREVENCIÓN DE LOS TRASTORNOS DEL COMPORTAMIENTO”http://infanciacapital.montevideo.gub.uy/materiales/BARUDY_Competencias_parentales.pdf

 

Es la hora de Papá

Los Hijos Infinitos.

Cuando se tiene un hijo,

se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,

se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga

y al del coche que empuja la institutriz inglesa

y al niño gringo que carga la criolla

y al niño blanco que carga la negra

y al niño indio que carga la india

y al niño negro que carga la tierra.

 

Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños

que la calle se llena

y la plaza y el puente

y el mercado y la iglesia

y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle

y el coche lo atropella

y cuando se asoma al balcón

y cuando se arrima a la alberca;

y cuando un niño grita, no sabemos

si lo nuestro es el grito o es el niño,

y si le sangran y se queja,

por el momento no sabríamos

si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.

 

Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño

que acompaña a la ciega

y las Meninas y la misma enana

y el Príncipe de Francia y su Princesa

y el que tiene San Antonio en los brazos

y el que tiene la Coromoto en las piernas.

Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,

todo llanto nos crispa, venga de donde venga.

Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro

y el corazón afuera.

Y cuando se tienen dos hijos

se tienen todos los hijos de la tierra,

los millones de hijos con que las tierras lloran,

con que las madres ríen, con que los mundos sueñan,

los que Paul Fort quería con las manos unidas

para que el mundo fuera la canción de una rueda,

los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño,

quiere con Dios adentro y las tripas afuera,

los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima

entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra,

porque basta para que salga toda la luz de un niño

una rendija china o una mirada japonesa.

 

Cuando se tienen dos hijos

se tiene todo el miedo del planeta,

todo el miedo a los hombres luminosos

que quieren asesinar la luz y arriar las velas

y ensangrentar las pelotas de goma

y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.

Cuando se tienen dos hijos

se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,

toda la angustia y toda la esperanza,

la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,

si el modo de llorar del universo

el modo de alumbrar de las estrellas.

Andrés Eloy Blanco

 

 

Los niños, son el mejor regalo del universo, su risa pura, su amor incondicional y su mirada ingenua. Para los que nos rodeamos día a día con niños, nos damos cuenta de su energía especial, que va más allá de ellos, y que a veces hacer reír, soñar o llorar a nuestro niño interno. Quienes trabajamos en la protección a la infancia, este poema nos llega al alma.

 

Un día leí  que la paternidad es el mejor regalo o la mejor oportunidad para ser mejores seres humanos, y recordé una entrevista a Michael Gurian que decía:

 

“Si tratas de unir la ciencia con la espiritualidad, podemos llegar a un punto que podría llamarse epifanía, te das cuenta de que no hay ejemplo mejor de lo que es Dios, que un niño. Aunque uno sea ateo, aunque no creas en Dios o en un Dios en lo absoluto, cuando se tiene un hijo se entenderá que si hay grandiosidad en el Universo. Si existe la seguridad de la paz pura, la van a conseguir en un niño, y si, ellos ven y perciben cosas para los que no tienen un lenguaje adecuado, ellos si pueden ver lo espiritual y divino, y es una de las razones por las que tenemos ese sentido de protección hacia ellos, y no solo porque son nuestra descendencia, sino porque en ellos sentimos ese sentido de divinidad, ese Dios.

 

 Si un niño no crece en un ambiente de cuidado, de protección y de guía, estaremos dañando su alma, y la forma como se manifiesta. No tiene que ser una falta de compresión del concepto de Dios, sino que como adultos, no protegerán, cuidaran ni guiaran a nadie, solo después mirándolos desde un nivel espiritual,  nos daremos cuenta que cuando un padre pega a un hijo, o son víctimas de abusos, el cerebro de ese niño o alma, se volverán tan oscuros, que no seremos capaz de sanarlos. En cierto modo es una cuestión de lenguaje, y en cierto modo podrá confundirnos, pero la clave es: NO HAGAS DAÑO A ESE NIÑO.  Dale seguridad, dale amor y así es como surgirá, la manifestación de la espiritualidad del niño, en ellos y en ti”.

 

Me quedo con estas maravillosas palabras, y me conecto con las experiencias que he podido ver día a día, en mi trabajo profesional, pero también en mi vida personal. Como he podido presenciar transformaciones humanas a través de la paternidad. Y me quedo con la palabra Paternidad, desde el enfoque del Padre.

 

 

 

La madre, en este caso, siempre ha tenido un rol más protagonista en la crianza de los hijos, hay múltiples investigaciones que evidencian esa conexión especial y única entre una madre y un hijo. Desde el punto de vista biológico como medio de supervivencia a través de la alimentación y el abrigo, como desde el punto de vista psicológico y evolutivo, como por ejemplo investigaciones sobre el apego. Desde un punto de vista histórico la madre, es la pieza fundamental en crecimiento de un niño, una pieza inigualable, un rol asignado desde nuestros ancestros más remotos. Y no solamente a las madres, pero si a la mujer como tal.

 

Pero, ¿qué pasa con el padre?, esa figura que, hasta hace no muy atrás quedaba segundo en la crianza, donde se le asignaba solo un rol proveedor. Afortunadamente, en las últimas décadas se han desarrollado investigaciones sobre la importancia del padre en el desarrollo emocional y evolutivo de un niño.  Sin embargo, la mayoría de las investigaciones se basan principalmente en el efecto que produce su ausencia. Y esto gracias a que lamentablemente (afortunadamente eso va cambiando) el padre sigue apareciendo como una figura ausente.

 

En mi práctica profesional, veo que quienes asisten mayoritariamente a consulta son las madres, a quienes también el sistema judicial (que tiene mucho peso en una sociedad, no se de manera justo o no, ya que esto sería una larga discusión), le asigna a la madre el rol fundamental en la crianza. Asignándole a ella los cuidados prioritarios en caso de separaciones o divorcios, dejándoles la mayoría de las veces la tutela y el cuidado del grupo familiar (los hijos). Para que la madre pierda, o en este caso para que el padre gane los cuidados personales de sus hijos, tiene que haber una evaluación previa de la imposibilidad de la madre, tanto física como psicológica para hacerse cargo de los hijos, de esta manera cambiar los cuidados personales asignándole  así el beneficio al padre (en el caso de Chile). Y es que estas premisas de cuidado prioritario están basadas en la importancia biológica y evolutiva histórica que han tenido las madres en el desarrollo de la sociedad.

 

Pero ¿qué ha pasado nuevamente con los padres?, ¿han perdido la batalla, o no han luchado lo suficiente? A quien se puede responsabilizar esta realidad, a la sociedad patriarcal dirían unos, a los mismos padres dirían otros. Olavarría, J. y Parrini, R. (2000) C.P Angelo Vasquez (2011), señalan:

 

“La paternidad patriarcal del siglo XX se impuso no sólo a través de procesos socio psicológicos, que tienen que ver con la subjetividad de los hombres y mujeres en el ámbito de la familia, de los grupos de pares y la escuela, en los procesos de identidad y socialización de cada persona, sino también en el ordenamiento jurídico y de las políticas públicas que permitieron, impulsaron e impusieron ésta forma particular de paternidad y familia”.

 

A un conjunto de hitos históricos en resumen.

 

¿Qué dicen las investigaciones: Son los padres importantes?

 

 

 

Es un área prácticamente nueva de  investigación: la importancia del padre en la vida familiar. Gracias al empoderamiento y la inclusión de la mujer en el aparato productivo, la familia como núcleo social ha sufrido drásticas transformaciones. Esto ha generado intereses científicos como el de Kimmel (1987), quien estudia La “Nueva Paternidad” relacionando el movimiento masculino que examina la vida del varón desde una perspectiva de género, y está conceptualizando “La Nueva Masculinidad”.      Torres y Vera hacen una recopilación de investigaciones en cuanto a la ausencia paterna:

 

  • Mclanahan y Sandefur “crecer sin padre: una perspectiva sociológica”. Realizan un estudio longitudinal de 70.000 adolescentes y adultos jóvenes de ambos sexos a lo largo de casi 20 años,  estudiando riesgos de interrumpir estudios secundarios, riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados y riesgo de embarazo en la adolescencia, comparando principalmente la diferencia entre los jóvenes que crecieron con padres a los que no. El estudio demostró una diferencia significativa entre ambos grupos, siendo los jóvenes con ausencia de padres quienes tienen mayor riesgo a  presentar estas condiciones sociales.

 

  • H. B. Biller(1974), en sus estudios sobre el del padre en la crianza, también refiere un alto impacto en el rendimiento académico, dividiendo el grupo de estudio en cuatro: Padre ausente con pérdida anterior a los 3 años de edad, Padre ausente con pérdida posterior a los cinco años de edad, Padre presente con menos de seis horas de convivencia por semana, Padre presente con más de catorce horas de convivencia por semana. Presentando mayores dificultades y riesgos de deserción escolar aquellos niños con padres ausentes. El estudio demuestra como el contacto con el padre y el desempeño académico está fuertemente correlacionado.

 

  • Llad Phillips y William Comanor (2002), en california realizaron un seguimiento en  15.000 adolescentes en la cual encontraron una fuerte asociación estadística entre ausencia del padre y delincuencia juvenil y conductas violentas: un punto importante de este estudio, es que el impacto de una madre ausente respecto de la variable criminalidad es casi nulo, lo que confirma la especificidad de la figura paterna respecto de la conducta transgresora.

 

 

¿Pero, qué pasa cuando el padre está presente, qué pasa cuando un padre se involucra?

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=hKxyuwYNH2o

 

Este video que trajo tantas reproducciones en pocos días, y muestra como en la actualidad los padres están participando mas activamente en las actividades en sus hijos. Como pueden ver en la cara de las niñas, y también de los padres,   esta experiencia las va a marcar de por vida, y va a fortalecer el vínculo entre ellos.

 

  • Un padre que ha logrado involucrarse en el desarrollo de su hijo(a), desde el inicio se convierte en un referente significativo para éste trayéndole múltiples beneficios. Pruett Kyle en su publicación sobre la importancia del padre en el 2001 evidencia los cambios ocurridos en el cuerpo del niño recién nacido, pudiendo diferenciar al padre de la madre a partir de los 6 meses, indicando que en la presencia de la madre, el niño se muestra más relajado, con los hombros más suaves y el ritmo cardiaco más lento, en cuanto en la presencia del padre (del que ya reconocen su voz y olor) evidencian una aceleración del ritmo cardiaco, abren los ojos  muestran mayor brillosidad e intensidad en la mirada.

 

  • Frank y Biller en 1981 comprobaron que aquellos niños que tuvieron una exposición frecuente al padre entre los 2 años de vida, tienden a ser más curiosos, con mayor seguridad en su exploración y en la manera como descubre el mundo. Igualmente indican que una vez iniciada su vida escolar estos niños presentan mejores proyecciones en su adaptación social, teniendo más posibilidad de socialización, mejor capacidad de espera y mayor tolerancia a la frustración, igualmente hacen honor a lo que las investigaciones en éxito escolar refieren, ya que indican que estos niños, quienes tienen al padre como figura referente tienen mejor capacidad para enfrentar las tareas escolares, mayor confianza en sus propias habilidades y mejor desempeño académico.

 

  • Ross Parke, investigador y psicólogo, indica que le padre también tiene un papel fundamental en diferentes aspectos, por ejemplo, los padres motivan a los niños a realizar juegos menos convencionales, ayudándoles en la exploración del mundo, como indican los investigadores anteriores, esto les ayuda a desarrollar confianza en sí mismos y confianza en el mundo externo. Igualmente este investigador refleja la importancia del padre en la autorregulación de emociones, en el desarrollo de la empatía y en la internalización de normas. El padre según este investigador también  muestra con mayor capacidad para establecer disciplina, y para ejercerla. De manera que ayuda al niño en su ajuste en la sociedad y en el respeto por los otros.

 

Hay otros estudios que demuestran los beneficios de la presencia de un padre en el crecimiento de un niño en áreas como el desarrollo cognitivo e intelectual, en el desarrollo social y hasta en el desarrollo físico, poniendo al límite las reglas de la genética. En síntesis a presencia del padre traspasa diferentes áreas que favoereceran un mejor desarrollo en el niño (a).

 

Estar, pero de verdad.

 

Traigo el relato de una madre, la cual me dijo una vez

 

Caso de D. de 4 años.

“El padre y yo estamos separados, aunque vive en la misma ciudad lo ve poco, y cuando lo hace el niño sigue poniéndose ansioso e irritable ya que para él, su padre sigue siendo un personaje desconocido, porque lo ve solo 1 vez cada 15 días.  Yo logre establecerme en pareja otra vez, y mi pareja se ha convertido en una figura paterna para mi hijo, aunque él sabe que él no es el papa, ni lo llama papa, una vez salimos a dar un paseo todos, y el niño vio a su padre junto a mi pareja, salió corriendo a abrazar a mi pareja para saludarlo y no a su padre quienes venían en el mismo camino, el padre de D me reclamó por esto”.

 

Este tipo de relatos son más frecuentes de lo que uno quisiera, padres que luego de una separación también se desvinculan de sus hijos, haciéndoles victimas de olvidos y de desilusiones. ¿Quiénes son los responsables de que los niños salgan corriendo a abrazarlos? Es el padre en este caso quien ha decidido perder terreno y quien se ha perdido de la oportunidad maravillosa que le ha dado la vida de ver crecer a su hijo.

 

Aunque la justicia está de parte de las madres para otorgar los cuidados de los hijos en caso de separaciones o divorcios, también la justicia premia y alienta a los padres a no perder el vínculo con sus hijos. Es deber de los padres ganar y luchar espacios en igualdad de condiciones en el área de la justicia en cuanto a la crianza de sus hijos.

 

Por fortuna he podido ver las dos caras de esta moneda.

 

  • Ver padres ilusionados y comprometidos a 1000% en su paternidad, disfrutando de cada etapa del crecimiento de sus hijos, y sobre todo cumpliendo con su deber de proteger, de cuidar, de alimentar y de educar. Y por resultado he podido ver crecer estos niños sanos y seguros de sí mismos.

 

  • La otra cara, la lamentable distancia de algunos padres hacia sus hijos. Limitándose solo a realizar el pago mensual de su manutención (que en algunos casos son mínimos o míseros). Y también los efectos que esto ha producido en alma y en el corazón de estos niños, con desconfianza por el mundo adulto, tristeza en sus ojos por esa ausencia, inseguridad en sí mismos y haciendo un trabajo cuesta arriba por levantarse a pesar de la ausencia de una figura idealizada en un primer momento: su padre.

 

La palabra clave: trabajo en equipo y paternidad comprometida.

 

 

Jorge Barudy hace una trabajo en parentalidad hermoso, y pone en evidencia que ambas figuras, tanto el padre con la madre tienen cualidades y competencias que le permiten el ejercicio de la parentalidad de forma igualitaria. Ambos aportando su grano de arena.

 

Por fortuna, hay una creciente manifestación y movimiento social de padres comprometidos con su rol protagónico en el crecimiento de sus hijos. Encontramos hoy a padres participando en labores domésticas, en talleres para padres e hijos (a), participando en la educación activa, igualmente levantando movimientos sociales como “igualdad parental” en temas jurídicos. Quienes han entendido que ellos “no ayudan”, ellos están ejerciendo su Derecho pero sobre todo en SU DEBER en la paternidad.

 

Ser un padre comprometido es estar físicamente accesible, emocionalmente dispuesto, y mentalmente comprometido. Una figura presente y contenedora, formadora y guiadora.

 

Para esto se necesita una relación entre padre y madre que promuevan un contexto familiar respetuoso y positivo. En nuestra consulta profesional podemos observar y ver las consecuencias de un contexto familiar toxico y nocivo, generando múltiples enfermedades psicosociales y lesiones en los niños, pero también podemos ver los efectos de un contexto familiar nutritivo y motivador, generando niños mas seguros y  felices.

 

Entonces está demostrado el éxito en la vida de un niño cuando estos tienen relaciones nutritivas y positivas con sus figuras de apego, principalmente con sus padres. Una parentalidad compartida por padres comprometidos asegura la felicidad y la salud mental y emocional de un niño.

 

Cierro con esta pregunta

 

¿Cómo quieres que te recuerden tus hijos cuando ellos ya sean adultos?

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=_ytMXGkEiPk

 

 

Referencias Bibliográficas:

 

  • Paternidad y Crianza. Representaciones significativas en progenitores post separación/divorcio, desde la construcción de sus masculinidades. Angelo Fuentealba, 2011. Chile.

 

  • El rol de padre y la influencia en sus hijos. Vicuña y  Reyes. Fundación Chile Unido. 2002

 

  • Síndrome de Alienación Parental. Aguilar, J. (2005).

 

  • Los buenos tratos a la infancia: parentalidad, apego y resiliencia. Barudy y Dantagnan. 2009.

 

Cuando la familia abraza, pero muy fuerte.

¿En algún momento has tenido la sensación que tu familia se preocupa más de la cuenta, o que en algunas oportunidades (quizás más de lo que te gustaría) te has convertido en padre de tus hermanos, o en madre de tus sobrinos, o que tus problemas son tema de  conversación de todos tus familiares, lo cuales están haciendo un esfuerzo inmenso por solucionarlos, casi sin escuchar tu voz? Si es así, puede que tu familia responda a una dinámica de tipo aglutinada o amalgamada.

 

 

Para poder profundizar en el término es necesario poder entender términos generales en lo que familia se refiere.  Tomando en consideración la Teoría Sistémica Familiar, hay diferentes autores que han logrado caracterizar a la familia.

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA FAMILIA COMO SISTEMA

Salvador Minuchin, hace referencia que la familia es el principal espacio de contención y de interrelación del ser humano, es el principal responsable de la formación de una persona, la cual se va a nutrir de los recursos que en la familia se desarrolle y con las que va a interactuar posteriormente con agentes externos, como la cultura, la época, y la sociedad en la que viva. Minuchin igualmente explica que la familia es un sistema dinámico y abierto, siempre en transformación,  esto quiere decir que la importancia no radica en las individualidades, sino en la interrelación que cada uno de los integrantes va a tener entre sí, nutriendo así el sistema. Es decir, la familia es el resultados de las interacciones entre sus miembros, donde uno va a influir en todos y todos va a influir en uno.

La teoría Sistémica Familiar desarrolla un concepto fundamental, que marca una diferencia con las teorías existentes hasta la época. Observa los fenómenos y los problemas en la familia NO como una consecuencia lineal, donde hay una causa – efecto, sino más bien, marca su enfoque en la circularidad, es decir donde la causa puede pasar a ser una consecuencia, y viceversa, y donde esto puede variar a lo largo del proceso. De manera que se evalúan las dificultades como  deficiencias en las relaciones entre los miembros de la familia, y no en los individuos en sí. Esto se convierte en un hito a lo largo del desarrollo de la teoría y se profundiza en las relaciones familiares recíprocas y retroalimentadas unas con otras, las que van a marcar las dinámicas y las personalidades familiares.

Aparecen entonces términos importantes para la organización de los sistemas familiares como por ejemplo:

 

  • JERARQUÍAS O SUB – SISTEMAS

Son sub – grupos que van a formar la estructura de una familia. Minuchin hace relación de 3 sub – sistemas principales:

  1. Sub – sistema Conyugal: es el primer sub – sistema de una familia, está conformada por la pareja. Su relación se basa en una vinculación adulta. Debe ser una relación simétrica, es decir una relación entre iguales.
  2. Sub – sistema parental. se refiere a los adultos pero en su rol de padres. Es decir en la relación padres – hijos. La relación entre padres e hijos debería caracterizarse por la complementariedad, es decir una relación de desigualdad, donde los padres tienen mayor poder y están jerárquicamente por encima de los hijos.
  3. Sub – sistema fraternal: se refiere a la relación entre hermanos. Este sub sistema se caracteriza también por ser una relación entre iguales, por lo cual es una relación simétrica.

 

  • LÍMITES:

Término desarrollado con profundidad por nuestra compañera de blog  en su artículo Límites y necesidades relacionales fundamentales para el bienestar emocional. Los límites son reglas (implícitas o explicitas) de participación, es decir es la manera de regular las relaciones. Existen diversos tipos de límites.

  1. Límites claros: se refiere a un tipo de interrelación donde están bien definidos los roles en cada sub sistema. Se respetan los espacios y las funciones de  cada uno dentro de la cotidianidad familiar.
  2. Limites difusos: en una familia con límites difusos entre sí, se caracterizará por una confusión de roles entre los sub sistemas, donde se priorizará el sentido del grupo por encima de la individualidad. Es un tipo de relación que se caracteriza en muchos aspectos por dinámicas invasivas y donde el colectivo y los legados familiares empujan la lealtad y la convivencia en comunidad.
  3. Limites rígidos: se caracteriza por ser límites como dice la palabra, poco flexibles. La dinámica hace que los miembros entre sí interactúen con mucha distancia, tendiendo a priorizar la individualidad por encima del colectivo. Generalmente forma miembros desligados o aislados del grupo familiar.

  • FRONTERAS:

Se refiere principalmente a la dinámica que una sistema familiar tiene con agentes externos, como otros sistemas familiares, la comunidad, entre otros.

  1. Fronteras abiertas y flexibles: es aquel sistema familiar que permite la interacción con agentes externos, alimentándose del ambiente y de las relaciones fuera del grupo familiar. No observa la salida de un miembro como una amenaza a la lealtad familiar, por el contrario se nutre y se transforma añadiendo nuevos códigos y valores.  Por ejemplo cuando los hijos pueden traer amigos a casa, cuando los padres se relacionan con los padres de los amigos de sus hijos y participan de grupos en la escuela y la comunidad.
  2. Fronteras cerradas y rígidas: la dinámica en familias con fronteras cerradas es de tipo poco permeable  observa la participación de agentes externos a la dinámica familiar como amenazantes, tiene un cierto punto paranoico, la salida de un miembro a otro tipo de interacciones genera conflictos, y es observado como una deslealtad al grupo familiar. Ejemplo de ello, los celos de una madre o padre  hacia la pareja de su hijo (a) y hacia su grupo familiar.

 

  • FUERZAS

Stierling en el año 1974 genera una teoría para poder describir la cohesión familiar. Este autor refería que hay tipos de fuerzas que marcarán las relaciones:

  1. Fuerzas Centrípetas:  son familias que se caracterizan por fomentar una participación activa de los miembros dentro del grupo familiar, intentando siempre la permanencia de un individuo dentro del grupo, la fuerza es hacia adentro, evitando así la salida o la expulsión de uno de los integrantes.
  2. Fuerzas Centrífugas: Fuerzas que empujan a los integrantes fuera del sistema familiar, permiten la salida y promueven la participación de los miembros fuera del sistema familiar. Ejemplo de esto, cuando la familia apoya y promueve la salida de un hijo a otra cuidad o país por asuntos escolares.

Stierling se enfoca en la idea de que ninguna de las fuerzas es disfuncional en sí, sin embargo puede convertirse en destructivas si la intensidad de una fuerza controla a la otra. Es decir, que la clave, indicaba, está en integrar ambas fuerzas y dejarlas actuar equilibradamente en la cotidianidad, ya que ambas pueden proteger y a la vez estimular un grupo familiar.

 


Igualmente existen dos tipos de fuerzas más que están enfocadas en la posición frente al cambio

 

  1. La homéostasis: es la tendencia ala familia a mantenerse como están a fin de no generar cambios, aunque se encuentren en una situación de estrés y tensión. La homéostasis es la resistencia al cambio.
  2. La Morfogénesis: es la fuerza que facilita los cambios, muestra resiliencia ante las crisis y permite que los procesos de cambios construyan y ayuden al fortalecimiento de la familia. En terapia familiar, se ayuda a canalizar adecuadamente esta fuerza a fin de potenciar los cambios en los vínculos y en las relaciones, para generar dinámicas más sanas y constructivas.

 

Conociendo ya estas características conversemos un poco de un tipo de familia: la familia aglutinada.

 

LA FAMILIA AGLUTINADA

http://https://www.youtube.com/watch?v=HHcDQUoi-tY

Esta genial película se llama Little Miss Sunshine (Pequeña Miss Sunshine )  es una comedia dramática, se estrenó en el 2007, muestra la convivencia de una familia en un viaje, la dinámica que se observa es de tipo aglutinada, y para algunas personas, de tipo disfuncional.

Esta pequeña escena de la película, muestra la esencia de lo que se trata al término aglutinado. Primero, basados en las posición de los participantes, el director juega con una presentación donde todos están apiñados literalmente en una mesa, compartiendo un momento del día: el desayuno. Este momento es algo simple y rutinario para cualquier familia, pero en esta escena se pudo apreciar como una decisión tan simple como escoger comer helado o no, genera una serie de conflictos, tensiones  y diferencias entre los participantes, y como la persona que debe decidir debe primeramente escuchar el plenario para poder tomar una decisión, es decir todos participan.

La familia aglutinada es un tipo de dinámica que se basa primeramente por:

  • Jerarquías poco definidas.
  • Límites difusos.
  • Fronteras generalmente cerradas.
  • Fuerzas centrípetas dominan.
  • Tendencia a la homéostasis.

 

Cuando se habla de familia aglutinada, la característica principal que viene a la mente es todos para uno y uno para todos. A pesar que la familia siempre va a intentar fortalecer la cohesión, en muchas ocasiones este tipo de familias cuando atraviesan crisis ya sea vitales o no (las esperadas por la vida como la adolescencia o la salida de los hijos del hogar), suelen enfrentar mucha tensión y suelen aparecer conflictos que son difíciles de manejar por los miembros, ya que sienten que todo lo que genera malestar puede distanciar o amenazar la cohesión familiar.

 

Las familias aglutinadas igualmente se caracterizan por tener rituales y ceremonias familiares que son importantes, y donde se espera la participación de todos. Lo cual refuerza la idea de la identidad grupal, y fortalece el vínculo entre los miembros. Sin embargo la falta de participación en dichos rituales o ceremonias familiares suele percibirse como una deslealtad o falta de respeto al legado familiar, un ejemplo de eso: faltar al cumpleaños de un familiar. Igualmente se observa dificultad por mantenerse al margen de los conflictos o discusiones, si discuten 2 se mete 3,4,5, o 10, si están todos presentes todos opinarán y participaran en la discusión.

 

Igualmente se puede puntualizar en la participación de los miembros con agentes externos al grupo familiar. Aunque no se niegue la participación con otros sistemas, siempre se va a esperar que se priorice a la familia, y principalmente que se defienda los legados familiares, lo cual va a perpetuar el grupo como un todo.

 

Es difícil diferenciarse de la familia de origen. Se puede observar procesos muy dolorosos y a veces patológicos en la separación entre los miembros de la familia. El hijo sufre de una gran ansiedad por tener que salir de casa, se le hace muy difícil la independizaciónde sus padres o cuidadores, y suele postergar esta decisión. O en su defecto aparece un síntoma, ya sea una enfermedad o una situación inesperada. Esto puede generar crisis y problemas con sus parejas y amigos, y sobre todo cuando sus parejas no han presentado estas dificultades con sus propias familias de origen. Existe una vinculación familiar muy intensa y una dificultad para la autonomía personal.

 

La palabra clave en estas familias es: Lealtad, y sobre todo, dificultad para decir NO.

 

Sin embargo no todo es negativo en este tipo de dinámicas, las familias aglutinadas suelen reaccionar de manera rápida y eficiente ante la convalecencia de un miembro de la familia. En caso de enfermedades o accidentes, este tipo de familia suele agruparse, apoyar y contener  hasta lograr superar la situación. Van a defender a muerte a un familiar que fue herido emocional, psicológica o físicamente por otra persona. Es decir se cuida a la manada, porque se considera a cada uno de los miembros vitales para el legado familiar.

 

 

 

RECONOCER, INTEGRAR Y SUPERAR

  • Reconocer que venimos de una familia, que nos formó y que gracias a ella somos quienes somos el día de hoy, con nuestros defectos y virtudes, nuestras familias fueron nuestros principales pilares para nuestra vida en sociedad. Es por eso que la idea de este artículo no es enjuiciar o defender la teoría de que toda familia aglutinada es disfuncional. Al contrario, la idea es reconocer las fortalezas y virtudes que tienen este tipo de familias, rescatarlas y potenciarlas, sin embargo igualmente es una oportunidad para darnos cuenta de que a veces lo que nos parecía normal, no necesariamente favorece el bienestar emocional y psicológico de una persona.

La cohesión familiar es necesaria para superar dificultades, pero también se necesita de la suficiente flexibilidad para actuar. La familia no puede estar aislada, por lo que se hace importante contar con una red de apoyo para poder acudir en caso de necesidad.

  • Rescata de tu familia las fortalezas, todos esos recursos que te permiten en la actualidad enfrentar las dificultades de la vida. sin embargo si algo de lo que a tu familia pertenece no te hace bien o te produce malestar, encárgate. La mejor manera de superar e integrar es encargarse. La idea no es evitar los conflictos, al contrario, la idea es utilizarlos a favor, aprender de ello y  que eso se convierta en un espacio de crecimiento para ti.

Y si crees que hacerlo por ti mismo es difícil, ya lo has intentado y no has logrado diferenciarte, independizarte y se ha hecho cuesta arriba el proceso: Busca apoyo, comienza un proceso personal con un terapeuta. No tengas miedo en poder conversar sobre esto con un especialista. Quien mejor que un Psicólogo para liberarte de esas culpas, de  ese dolor, y de  ese peso que conlleva generar cambios en la vida.

Los terapeutas familiares están capacitados para canalizar junto a todos los miembros de la familia las dificultades y las crisis que atraviesan. Será un participante externo a la convivencia familiar, lo que generara un punto de parcialidad a los conflictos. Será un punto de fuga para las tensiones y además potenciará lo que se dijo anteriormente, la morfogénesis, lo cual facilitara la posición frente al camio y potenciará la posibilidad de fortalecerse de las crisis y de las adversidades.

  • Igualmente un terapeuta te ayudará a prender a poner límites. Sí, sé que es muy difícil saber decir «no«. A veces genera culpas, otras veces genera conflictos, a veces te sientes como el malo de la película, o es considerado en casos más extremos como una traición. Esto descrito anteriormente parece una película cómico-dramática, pero la experiencia nos ha revelado, que cuando se empiezan a generar cambios en las relaciones, pueden levantarse resistencias que dificulten el proceso de cambio (homéostasis).  Pero este es un paso muy importante en el proceso terapéutico cuando estamos trabajando las relaciones con nuestras familias de origen y sobre todo cuando queremos y entendemos que marcar límites puede ayudarnos a oxigenar las relaciones y a posicionarnos de una manera más sana y respetuosa con nosotros mismos y con el otro.

Finalmente la palabra clave a la que invito es a amar  fluyendo, sin controlar, ni ser controlados. El amor genuino se basa en el respeto por si mismo y por el otro. Amar sin forzar, y amar aceptando. Aceptar a nuestras familias no es permitir. Es solo aceptar las diferencias, respetar las historias, y sobre todo es agradecer, pero continuando nuestros caminos.

Si, es ahora el momento!

«Tener un lugar a donde ir se llama hogar, tener personas a quien amar se llama familia, tener ambas se llama bendición»

Papa Francisco.

 

 

 

 

¿Estresado? pregúntale a tu cuerpo.

 Confucio decía: “elige un trabajo que te guste, y usted nunca tendrá que trabajar un día de su vida”.


 

Esta frase nos permite visualizar un panorama positivo en nuestro día a día, hacer algo que nos gusta y al mismo tiempo recibir recompensa monetaria y social por nuestro trabajo,¿maravilloso no? Poder hacer lo que nos apasiona y que esto nos permita vivir con calidad en la sociedad moderna es el sueño de muchos, que algunos logran concretar y que para otros es un camino más difícil.  Sin embargo en la actualidad, quizás el estilo de vida en la sociedad moderna, traiga de la mano ritmos acelerados, que empujen al cuerpo a un límite, favoreciendo así la aparición de enfermedades biopsicosociales, el coste que alguna veces resulta por lograr cubrir nuestras necesidades básicas, y más, dependiendo de nuestro estilo de vida y de consumo. Esto quiere decir que a pesar de estar  haciendo lo que nos gusta, igualmente podemos vernos envueltos en esta palabra que se ha puesto de moda en las últimas décadas: el estrés; y en otros casos cuando el estrés es prolongado se convierte en crónico, y puede generar cuadros mucho más delicados.

 

El Estrés: Una palabra que está de moda pero que está en nuestro cerebro durante nuestra evolución como especie.


 

Estrés, palabra que hace saltar de inmediato aquellas definiciones con carácter negativo por la cual se ha vuelto famosa, una palabra que lamentablemente ha tenido mala publicidad, a la que conocemos poco, olvidando así el valor de su existencia en nuestro cerebro.

 

¿Qué es el estrés?

 

Es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada, es decir una situación de peligro.

 

El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío. De acuerdo con el evento estresante, la manera del cuerpo a responder al estrés es mediante el sistema nervioso simpático de activación que da lugar a la respuesta de lucha o huida. Debido a que el cuerpo no debe mantener este estado durante largos períodos de tiempo, el sistema parasimpático tiene tendencia a hacer regresar al cuerpo a condiciones fisiológicas más normales (homeostasis).

Esta capacidad natural del cerebro  nos ha ayudado a lo largo de nuestra historia evolutiva,(pj:. a correr de un león o a percibir peligros vitales), y de esta manera asegurar la supervivencia.

 

El problema se genera una vez que se nuestro cuerpo está inundado de una hormona llamada cortisol, (que es la que nos activa y ayuda a nuestro cuerpo a estar en fase de huida), y  no logra regularla y regresar al estado anterior a la huida (no logra la homeostasis anteriormente descrita), entonces es allí cuando empieza a alterar la salud mental – física y social de la persona.

 

 

 

Entonces, ¿es positivo o negativo sentir estrés?

Primero hay que diferenciar dos tipos de estrés:

  • Estrés agudo: se considera estrés agudo la reacción del cuerpo y del cerebro ante un episodio corto y puntual que provoca la activación del sistema de alerta, como ejemplo: cuando vemos que alguno de nuestros hijos  se va a caer de algún lugar y reaccionamos para protegerlo, cuando un auto nos pasa cerca en la calle, o cuando vamos en nuestra bicicleta a alta velocidad por una pendiente.  Este tipo de estrés acaba una vez que la situación amenazante o excitadora desaparece.
  • Estrés Crónico: es el estrés más conocido, es aquel que es prolongado en el tiempo, permanece presente por semanas o meses, y en algunos casos más delicados por años, y viene de la mano generalmente por factores externos desagradables como una separación conflictiva, problemas económicos, situación social de inseguridad,    empleo de mucha presión, desempleo,  entre otros muchos factores desencadenantes.

Este último es el que facilitará la aparición de síntomas físicos, emocionales y psicológicos llegando a representar la posibilidad de aparición de enfermedades biopsicosociales, por el desgaste y sobre exigencia continúa a la que está expuesto el cerebro, manteniéndose en alerta aunque ya no exista riesgo o peligro.

 

Factores que influyen en el estrés crónico


 

Centrándonos ahora en el estrés crónico, esta condición puede disparar o activar enfermedades tanto físicas, como emocionales y psicológicas. Es por eso que estar atentos a nuestro cuerpo y a nuestra mente nos puede dar un indicio de que estamos expuestos a situaciones o factores desencadenantes de estrés, y en especial de este especial que genera poco bienestar y reduce nuestra salud integral.

 

No hay una causa única para la aparición de síntomas asociados con la presencia del estrés.  Lo que si ya está comprobado por la ciencia que la combinación de muchos factores favorecen la aparición de síntomas crónicos asociados al estrés, como por ejemplo, un estilo de vida agitado o acelerado, sin espacio para el ejercicio ni el descanso, situaciones familiares complejas, problemas de pareja prolongados, situación de inestabilidad social como países en guerras o en desastres, empleos de alta presión, deudas, perdidas (del estatus económico, de empleo, de un familiar, de una vivienda), enfermedades crónicas y terminales, familiares cercanos con adicciones, entre muchos otros escenarios de la vida diaria, en general situaciones de incertidumbre y de poco control pueden generar en el cuerpo y en la mente desgaste por la exposición prolongada a situaciones donde se requiere un máximo de esfuerzo para poder ser resueltas.

 

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Nuestro sistema psicológico está preparado para poder resistir situaciones adversas, sin embargo una vez que se satura nuestro nivel de resistencia y de defensa ante los peligros y presiones externas, el aparato psicológico empieza a enfermarse,, por lo que utiliza el cuerpo como medio de expresión para solicitar atención. Es como por ejemplo nuestra columna vertebral, la cual está capacitada para resistir hasta una cantidad de peso sobre nuestro cuerpo, pero una vez se supera el límite a columna empieza a sentir dolor, y puede llegar a lesionarse de manera temporal o permanente, dependiendo del daño sufrido.

 

Hay profesiones u oficios que son más vulnerables a sufrir estrés crónico. En muchos casos pueden llegar a cuadros más complicados como el Síndrome del BURNOUT, lo cual representaría una fase de daño más compleja y llega una vez que hemos hecho caso omiso a señales anteriores, el burnout representaría una última fase del estrés, donde nuestro cuerpo y nuestra mente ya no cuentan con recursos suficientes para superar la situación . Término bautizado por Freudenberger en 1974, sin embargo en el año de 1981 Maslach y Jackson proponen las siguientes dimensiones del síndrome de Burnout para definirla:

 

  • Cansancio emocional: valora el agotamiento emocional debido a las exigencias del trabajo.
  • Despersonalización: valora el grado de indiferencia y apatía frente a la sociedad.
  • Baja realización personal: valora sentimientos de éxito y de realización personal

 

Las investigaciones han seguido generalmente la línea laboral u organizaional, enfocando las estrategias de atención a grupos de profesionales o a empresas específicas. Generalmente están asociados a profesiones u oficios relacionados a la atención de púbico, y sobre todo aquellos que atienden poblaciones vulnerables o con condiciones adversas, como por ejemplo el personal médico. Igualmente profesiones como la docencia, profesionales de la salud mental, profesionales  de seguridad pública y de atención al cuidadano como policías, bomberos.  Igualmente a atención al público general, como por ejemplo los teleoperadores.

 

 

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Es por eso la importancia de que los profesionales que trabajan en ambientes de alta presión, con responsabilidades altas, con ambientes de trabajo negativos,  tomen las medidas necesarias para preservar la salud y evitar cavar su carrera profesional rápidamente.

 

Como  psicóloga, y mucho más trabajando en el área de protección a la infancia vulnerada,  comprendí que mi salud mental es fundamental para poder brindar contención y protección a todos las personas a las cuales debía atender y procurar su recuperación emocional.  Comprendí que ser terapeuta luego de pasar por un proceso terapéutico personal,  enriquece mi trabajo, me hace más responsable y me ayuda a ejecutar con mayor claridad las intervenciones necesarias. Igualmente evita que el sistema me consuma y que muy pronto “me queme”, apostando por una carrera larga y con objetivos más claros.

 

El siguiente video ejemplifica de manera sencilla la importancia de poder utilizar espacios terapéuticos como una manera de sanar y mantener nuestra salud  mental y emocional. Y de esta manera evitar que nuestro cuerpo empiece a lesionarse por no escuchar las señales enviadas de advertencia.

 

 

 

Como se manifiesta el estrés en nosotros


 

Manifestaciones psicológicas: En diversas investigaciones se ha determinado que la exposición frecuente a situaciones de estrés, o la permanencia a un estado de estrés crónico puede manifestarse a través de nuestra irritabilidad, poca paciencia, tendencia a responder de manera más agresiva, necesidad de aislamiento,  igualmente se ha estudiado que puede incrementar la necesidad de usar sustancias toxicas para aliviar tensiones como el uso el drogas o de medicamentos. En casos más crónicos puede influir en la aparición  de cuadros depresivos, cuadros ansiosos, o la combinación de ambos. Puede influir en la aparición de cuadros de  ataques de pánico recurrentes o aislados, igualmente altera la memoria y la concentración.  También se ha estudiado la relación entre el estrés crónico y la alteración de los periodos de sueño, en la calidad del sueño y los estados de insomnio primario y secundario.

 

Manifestaciones físicas: viene a manifestarse con alteraciones propias de otros sistemas, por ejemplo manifestaciones gastrointestinales, como gastritis, ulceras o colon irritable, diagnósticos muy asociados a la presencia de estrés. Cefaleas, migrañas.  Tensión alta y dificultades cardiovasculares. Dolores musculares, cuello tenso. Cansancio crónico, fatiga y nauseas. Temblores musculares, aparición de tics. Suele haber igualmente un descuido de la apariencia física.

 

Si tienes varios de estas manifestaciones asociadas a diversos factores de riesgos, nombrado anteriormente como el estilo de vida, trabajos de alta presión, dificultades familiares o sociales, debes considerar tomar acciones reparatorias para evitar daños permanentes tanto físicos como psicológicos.

 

La palabra clave para esta problemática es: “Encárgate de ti mismo”. 


 

 Una vez que eres consciente que las situaciones que vives el día de hoy está afectando la salud mental y la de tu cuerpo es hora de comenzar a provocar cambios, a menos que quieras enfermarte realmente.

 

1.- Reconoce tus fuentes de estrés o los estresores actuales:

Tener pleno conocimiento de cuáles son las situaciones que están afectando tu vida, cuáles son tus fuentes de estrés, te ayuda a  recuperar el control. Saber que no es un todo generalizado, sino que hay ciertas situaciones o personas en específico que te generan estrés podrá empoderarte y enfocarte a trabajar estrategias de resolución efectivas que ayuden a disminuir su intensidad o capacidad para generarte estrés.

  1. Ayuda a tu cuerpo.

La alimentación saludable y oportuna, hidratación y un buen descanso son indispensables para que tu cuerpo esté preparado para enfrentarse a situaciones adversas. Piensa que tu cuerpo es una máquina, que necesita elementos básicos para poder funcionar. Sin estos 3 elementos le haces más cuesta arriba la capacidad de tu cuerpo para reaccionar y para regularse.

  1. Ejercicio Físico.

Aunque es una recomendación súper conocida, el ejercicio físico realmente trae para tu cuerpo   y para tu mente beneficios reconocidos por la ciencia. No tienes por qué dedicar mucho tiempo. De 15 a 20 minutos diarios e ejercicios continuos como una caminata o una pequeña sesión de baile, puede generar en ti más beneficios que el uso de medicamentos  para relajarte.

  1. Practica ejercicios de relajación y meditación.

Una característica básica del estrés es la tensión en el cuerpo, lo que la relajación atacaría directamente. Igualmente libera sustancias que permitirán oxigenar  tu mente y tu cuerpo. Será un punto de liberación al día. La recomendación es hacerlo a diario.

Aquí te dejo un video que te podrá dar algunos consejos prácticos para hacerlo de manera rápida y efectiva.

 

  1.  Regálate una o dos veces por semana una actividad solo para ti y que tú ames hacer.

Inscríbete en un curso de baile, de pintura, aprende a tocar un instrumento musical,  un curso de cocina, escucha música, lee,  inscríbete en un club deportivo, practica alguna actividad recreativa que te ayude a desconectarte, al principio organizar el tiempo para alcanzar ir va a ser (quizás)  una fuente de estrés, pero una vez que lo generes como un hábito, será un espacio sagrado entre tu cuerpo y tu mente, y donde solo tú te verás beneficiado.

  1. Aprende a decir no, aprende a poner límites.

Esto debe ser una práctica generalizada en tu vida, esto generará relaciones más respetuosas y asertivas en tu vida, te liberara de peros innecesarios y evitara verte envuelto en situaciones.

  1. En situaciones que escapan de tu control pide ayuda.

Apóyate en tu familia, amigos o personas de confianza, delegar responsabilidades igualmente descargará de tus hombros situaciones estresantes.

  1. Si ya tu cuerpo comprometió otros sistemas consulta un médico.

Si ya en tu cuerpo hay manifestaciones crónicas, donde está comprometido el sistema digestivo, el respiratorio, el cardiovascular, el neurológico, el muscular, etc. CONSULTA AL ESPECIALISTA. No te auto mediques. Tu salud es tu responsabilidad no juegues con ella.

  1. Consulta un terapeuta

Así como tu cuerpo tiene especialistas para consultar, tu mente igualmente lo tiene, los psicólogos y terapeutas son personas preparas y capacitadas para poder ayudarte a aligerar la carga, igualmente te acompañan en un proceso en un proceso de cambio que oxigenara tus relaciones con los demás, pero especialmente contigo mismo. Es una inversión en ti mismo.

  1. Evalúa tus expectativas de vida

Realmente vale la pena el sufrimiento y la presión que estás viviendo hoy día? Hay cosas a las que puedes renunciar por mi salud metal? Evalúa cual está siendo el coste de tus decisiones hoy y de esta manera ver cómo puede afectarte en un mañana

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=ykTAh3VVkxU

 

 

“El dolor es inevitable, pero le sufrimiento es opcional”

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La intuición para tomar una decisión, ¿un acto de inteligencia?

“Tuvo la corazonada de que sus destinos se cruzarían muchas veces, pero la descartó de inmediato. Evitaba caer en las trampas de la intuición”.

Eva Luna (1987), de Isabel Allende.

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Esta pequeña frase encierra el sentimiento que muchas veces nos alberga al momento de tomar una decisión, ya sea sencilla o compleja. La sociedad actual, más intelectual y sofisticada nos ha enseñado a confiar plenamente en la lógica y en la razón como consejera principal para decidir, creyendo ciegamente que la lógica maneja las razones más certeras que garanticen buenas decisiones. Sin embargo hemos olvidado a nuestra principal guía y compañera en la evolución: la intuición. Quien ha tenido un lugar privilegiado en nuestros antepasados para la toma de sus decisiones, garantizándole así su supervivencia.

Y es precisamente la intuición un elemento de nuestra psicología, mucho más poderosa que la lógica. Ya que está relacionada con procesamientos más primitivos pero a la vez más complejos. La intuición es de orden universal, es un proceso natural que va acompañado con nuestra necesidad primordial, que es la necesidad de mantenernos con vida.  Maneja la información precisa para tomar las decisiones correctas en diversas áreas de nuestra vida.

 

Una definición de intuición la podemos conseguir en Wikipedia:

“Se llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y por lo tanto no puede explicarse o, incluso, verbalizarse. El individuo puede relacionar ese conocimiento o información con experiencias previas, pero por lo general es incapaz de explicar por qué llega a una determinada conclusión o decisión. Las intuiciones suelen presentarse más frecuentemente como reacciones emotivas repentinas a determinados sucesos, percepciones o sensaciones que como pensamientos abstractos elaborados y muy relacionados con las creencias e ideologías”.

La intuición ha sido silenciada a través los tiempos, ya que en la antigüedad, se percibía como un don relacionado a la magia y a las experiencias religiosas o supersticiosas. La hemos conocido con diferentes nombres: presentimiento, palpito, sexto sentido, un no sé qué que me dice, corazonada, voz interior. Fue más relacionada a las creencias populares y carecía de investigación científica.

 

Uno debe abandonarse a su intuición: sabemos más de lo que creemos.

David Lynch

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La intuición tal como se dijo anteriormente es innata y natural en nosotros, por lo cual puede ser una cualidad que se puede entrenar tal como otras.

“Sabía que no era conveniente salir con esta persona”,  “algo me decía que no debía haber ido hoy”, “Si hubiese escuchado lo que me decía la pancita en ese momento, no me hubiese ido por allí”, “llámalo como quieras, pero algo me dice que no debo decidir lo que me recomiendas”, «Sabía que llamarías, no preguntes porqué». 

Cuantas veces nos hemos arrepentido de decisiones que hemos tomado basados en nuestras lógicas, pero que nuestro “corazón, estómago, o, más profundo ser” nos decía que era otro el camino que teníamos que tomar. Esta voz interior, que muchas veces nos da indicaciones para tomar decisiones se llama intuición.

“Me gusta este empleo que me están ofreciendo, algo me dice que está pintado para mí. Pero mi empleo actual es estable,  mejor no arriesgarme”.

Y es que los años y las experiencias nos hacen tener mayor capacidad de intuir. Es decir, que la intuición se basa principalmente en la experiencia, y en las emociones relacionadas con las mismas.

 

¿Es la intuición una capacidad mágica?

La respuesta rotunda para esto es NO. En el proceso intuitivo no ocurren situaciones mágicas o paranormales, más bien ocurren procesos neurobiológicos que acompañan el despertar, por así decirlo de todos nuestros sentidos y del inconsciente, de aquello que vamos guardando y archivando en nuestra memoria emocional más profunda. Es la activación de ambos hemisferios cerebrales y de zonas específicas de nuestro cerebro emocional: el sistema límbico.

En el cerebro existen estructuras pequeñas pero muy importantes para nuestra supervivencia, que acompaña al hombre desde su existencia más antigua, la amígdala cerebral, forma parte de nuestro sistema límbico o, como muchos lo llaman “nuestro cerebro emocional”.

Ésta es la responsable de monitorear y activar el cuerpo en momentos de alerta y peligro, pero también de almacenar las experiencias que estuvieron ligadas a emociones profundas desde nuestra infancia. Esta estructura se combina con el hipocampo que pone su toque objetivo y puede dar evaluaciones más racionales.

 

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Cuando hay una situación que requiere la activación de nuestra intuición, se despierta aquí todos los sentidos, el oído, el olfato, la vista, etc., junto al sistema límbico cerebral, especialmente la amígdala cerebral, todo lo necesario para una evaluación rápida e inmediata. Lo que se combina con experiencias pasadas y logran el despertar automático del inconsciente humano que actúa como bibliotecario y que saca a la luz experiencias anteriores archivadas relacionados con la experiencia actual y que nos ayuda a realizar un valoración automática de la situación.

La intuición es el resultado de una serie de procesos que surgen del inconsciente y de nuestra neurobiología. Esto se combina y logran un resultado inmediato: Peligro! , Hazlo!, No lo Hagas!. Etc. Todo esto no surge aisladamente sino que responde a un proceso neurobiológico complejo.

La Neurociencia en la actualidad se está encargando de realizar investigaciones científicas que den explicación a todo esto. Han logrado identificar la activación de zonas cerebrales que participan durante el proceso de activación de distintas fases de la conciencia entre ellos la intuición.

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=1c9OI1ka-ys

 

¿Cómo puedo reconocer un proceso intuitivo?

Pongamos un ejemplo sencillo:

“Vas caminando por la calle de regreso a casa, ya de noche, cansado de un día duro de trabajo que incluyeron un par de horas extras,  días anteriores viste en los noticieros que en la zona donde resides han aumentado los casos de asaltos, lo cual te preocupó por tus hijos. Pasas frente a un callejón solitario y oscuro, el cual puede tomar como atajo a casa, te detienes un par de segundos evaluando la posibilidad de cruzarlo para llegar antes, pero sin embargo decides seguir caminando por el camino habitual, aunque tardes más” .  

Este pequeño ejemplo, nos pone en evidencia un momento corto del día donde la intuición toma protagonismo para una decisión sencilla. Nos pone de manifiesto algunas variables que se pudieron activar:

– Primeramente la noche y la oscuridad representa en nuestra psicología colectiva a través de nuestra evolución una situación de peligro mayor, de no control, lo que hace que se active nuestra primera fase de alerta.

– La soledad igualmente representa en esta situación una desventaja, el no sentirnos acompañados implica un riesgo mayor para nuestra vida, ya que la sensación de vulnerabilidad crece.

– Seguramente se activaron sensaciones corporales asociados a la posición de alerta, el corazón pudo acelerarse, quizás nuestra respiración también, los músculos se tensaron por si era necesario correr.

– El noticiero visto en días anteriores pudo haber filtrado la sensación de inseguridad.

– Y nuestra “voz interior” nos dijo: “muy solo y oscuro, mejor caminar un poco más pero llegas a salvo, en casa te esperan”. Lo que se manifestó como un: mmmmm no, sigo caminando.

 

Éste ejemplo nos muestra cómo se coordina la mente y el cuerpo como equipo para activar nuestras decisiones.  Pero OJO! Que es muy importante diferenciar lo que es el miedo y lo que es la intuición.

El miedo es básicamente una emoción que facilita la huida, la protección ante un peligro real o en otros casos imaginarios,  sin embargo se basa en un  futuro peligroso, en muchos casos con desenlaces negativos. Los miedos generalmente estar cargados de muchos pensamientos con razonamiento negativo. Ejemplo: Ante el Ladrido de un perro nos sobresaltamos, y pensamos, nos puede morder, mejor  caminar lejos de él.

La intuición generalmente se basa en el presente, aunque hace que se  activen experiencias anteriores y en emociones relacionadas para evaluar el escenario presente, actúa como tranquilizadora y con una voz neutral que te ayuda a evaluar. La intuición carece de pensamientos y razonamiento lógico, aparece de forma más bien sensorial, lo que hace que digamos frases como: “una corazonada me dice, algo me dice que…”

 

Por lo que:

La intuición carece de razonamiento lógico.

La intuición no presiona, de hecho es percibida como una voz sutil, casi imperceptible. Si llegase a angustiar o a estresar quizás se trate de otras variables como el miedo.

– Generalmente la intuición va acompañada de una sensación o manifestación corporal, “una corazonada”, “un no sé qué en la pancita”, “un hormigueo en las manos”, es la manera en que la intuición hace que nos conectemos a ella, es la manera que se hace escuchar.

Es como la primera chispa que se enciende, mucho antes de los argumentos al momento de tomar una decisión. Ocurre milésimas de segundos antes de que se active todo el aparato lógico de nuestra mente cuando se necesita tomar una decisión, por lo cual es necesario entrenar la habilidad de escucharla ya que se desvanece con mucha rapidez.

Se puede ir presentando durante todo el día a través de los que llamamos “mensajes”. Es decir podemos conectar momentos del día que pueden dar luces a un guión que quiere manifestar la intuición. Personas específicas que vemos, momentos del día que nos llaman más la atención, cosas que escuchamos, se van a reunir en el momento en el que la intuición quiere que nos conectemos más a ella, al momento de tomar una decisión.  Todo esto ocurre de una manera inconsciente y muy rápida, y se traduce en ese chispazo comentado anteriormente.

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Este aspecto se ha investigado a profundidad, lo cual podemos acceder a través del artículo  de nuestra compañera Lorenley Fraile con su artículo: El corazón: un cerebro con conciencia cuántica.

 

 LA INTUICIÓN ES UNA HABILIDAD NATURAL, INNATA EN NOSOTROS, ¿Cómo SE PUEDE ENTRENAR PARA PODER DARLE MÁS PODER O COMO PUEDO CONECTARME MÁS FRECUENTEMENTE?

 

En esta sociedad tan analítica y racionalizadora, darle espacio a la intuición es toda una proeza. Cambiar el paradigma de que la intuición representa la expresión máxima de la conexión con  nuestro despertar de la conciencia cuántica, no de la razón ni la lógica. Cuando intuimos estamos sintiendo no pensando. Y esto ha sido descalificado durante generaciones como un signo de debilidad o de poca evolución.

Generalmente las personas más intuitivas o conectadas con su capacidad intuitiva, son aquellas que han ejercitado más su lado creativo y menos lógico. Generalmente aquellas personas que han desarrollado oficios relacionados al arte o a la creación, tienen mayor facilidad al momento de escuchar la intuición.  En la actualidad se llama como INTELIGENCIA INTUITIVA.

Clarisa Pinkola Estés dedica un capítulo entero en su libro Mujeres que Corren con Lobos para ayudarte a despertar esta habilidad tan valiosa. A través del cuento de Barba Azul, nos demuestra lo peligroso que es apagar completamente la voz de la intuición y como volver a conectarnos con ella nos garantiza la libertad, nos seguriza nuevamente y nos ayuda a tomar mejores decisiones.  Les dejo acá el link por si desean profundizar más en este cuento, lo cual recomiendo como parte del proceso de conocimiento de la intuición. Cuento de Barba Azul. 

 

Simples pasos que podrán facilitar tu conexión a la intuición:

Estar presentes. En el aquí y en el ahora. En el momento actual. Sin importar lo que pase conectarse con la experiencia actual, la conversación que están teniendo con el compañero, la película que estás viendo, la comida que estas preparando, enciende todo tus sentidos al momento presente.

Toma un tiempo solo para estar contigo mismo y escuchando tu voz interior. Identifica la voz o las voces que vienen de adentro, déjalas expresarse.

– Empezar a meditar. La meditación es una técnica milenaria que ayuda a liberar y a ampliar la mente. Además que científicamente se ha comprobado los beneficios de esta práctica.

Escuchar al cuerpo, a través de sus manifestaciones en el momento en que debemos tomar una decisión, aunque sea la más sencilla del mundo, como que comer hoy o con que vestirnos. Este será un ejercicio habitual que podrá facilitarte la conexión con el cuerpo y con las manifestaciones corporales.

Realizar más actividades creativas. Ya sea a través de un arte específico, o a través de alguna actividad creativa. Las personas que desarrollan la creatividad paralelamente se están convirtiendo en personas más intuitivas.

Observa más y habla menos. No quiere decir que vayas disminuyendo tu habilidad para hablar, pero dedica gran parte del día a observar a tu alrededor, observar sin describir, no es un ejercicio cognitivo, es un ejercicio de conciencia.

 

 

“La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo”.

Albert Einstein

Bibliografía recomendada:

  • Clarissa Pinkola Estés. «Mujeres que Corren con Lobos». Ediciones B, S.A, 2005.
  • OSHO, “Intuición: el conocimiento que trasciende la lógica”, Editorial Grijalbo.
  • Vaughan. «PAUTAS PARA DESPERTAR LA INTUICIÓN», New York, 1979

 

Hermanos: ¿Amigos o Rivales?

 

 

Hermanos, una palabra que sin dudar hace que surja desde nuestro más profundo ser, emociones, recuerdos y momentos.  Este comercial de Coca – Cola (sin intención de la publicidad en este espacio), tiene consigo en solo 1 minuto la esencia de los que es la relación de hermanos, en muchos casos puede ser un sinónimo de compañerismo, complicidad y amistad, y en otros casos puede ser sinónimo de rivalidad, celos, diferencias.

 

La relación entre hermanos es el primer espacio íntimo de socialización entre iguales, y no iguales entendidos solo desde la edad, sino desde la posición familiar a la que se refiere. Los hermanos pertenecen en la estructura familiar al  llamado sub-sistema fraternal.    Pero la relación que se establece entre ellos (los hermanos) está directamente relacionado a otros dos sub-sistemas: el conyugal y el paternal. ¿Qué quiere decir esto?, que los padres  son los primeros responsables de guiar, orientar y direccionar la relación y los matices que se establecen entre sus hijos, quiere decir que hay una estrecha relación entre el ejercicio de la paternidad y el tipo de vínculo y relación entre hermanos.

 

Cuando en una familia aparece la “figura” del hermano, empieza ya a jugarse un papel importante de adaptación familiar. El primer hijo  es a quien generalmente se le depositan las primeras ilusiones y expectativas de los padres en su comienzo de la aventura de «criar», y dependiendo de cómo haya sido esta primera experiencia, los padres   matizarán la segunda oportunidad de crianza, generalmente con mayor seguridad ya que el primer hijo les ha permitido, por decirlo de alguna manera, un espacio de practica al ejercicio de la parentalidad. Esta primera experiencia determinará la emocionalidad  de la llegada de un segundo hijo e igualmente abrirá el camino para los primeros pasos de la relación entre hermanos.

 

Sin lugar a dudas, la historia de cada padre jugará un papel importante para el ejercicio de su parentalidad. Como se ha explicado en artículos anteriores, los legados familiares ayudan a ajustar y a enfrentar  cada una de las crisis o los ciclos que deben atravesarse en la historia de la vida de una persona. De esta manera los padres utilizaran recursos recibidos desde su propia historia, desde su infancia, y desde la manera como se vinculó y posicionó dentro de su propia familia de origen, para ajustar y formar su nueva familia propia. Para más detalles se recomienda leer Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad) y el artículo La huella del amor negativo en la infancia publicados en esta misma página.

 

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Factores que influyen en la llegada de los hijos. 


Cuando estamos haciendo la historia familiar en nuestras consultas, hay preguntas que realizamos, no con el ánimo de averiguar por solo saber, sino que nos orientan en la manera de cómo se forma y cómo se fortalece el vínculo entre padres e hijos, y como esto puede impactar en la organización psicológica de un niño.

 

Comenzamos con preguntas relacionada al sistema conyugal, de manera que nos permite visualizar la posición de la  paternidad para cada integrante de la pareja. De esta manera observar prioridades, expectativas y proyecciones futuras, estilos vinculares y estructuración familiar, nos permite igualmente visualizar el impacto producido por la paternidad para esta persona que tenemos enfrente y para observar la vinculación entre ellos.

 

Igualmente la llegada de otro hijo va ser recibida e incluida dentro del sistema familiar de acuerdo a los momentos psicológicos y emocionales que se encuentre viviendo esta familia. Por ejemplo, la llegada de un hijo luego de una reconciliación de los padres (¿estaban separados en el momento de quedar embarazados? ¿Acababan de reconciliarse?, la llegada de un hijo luego de la creación de una segunda pareja ¿es un nuevo hijo entre la nueva pareja? ¿es hijo de su pareja?, padres con hijos ya adolescentes ¿hay mucha diferencia de edad entre cada hijo?, padres con separaciones prolongadas por motivo laborales, padres con familias numerosas, la propia posición del padre o madre dentro de su familia de origen (¿fue el primer o segundo hijo?¿pertenece a una familia numerosa? ¿cómo es su relación con sus hermanos?), la perdida de un hijo anterior ¿sufrió usted una pérdida antes?,  el género también juega un papel importante ¿es el sexo que esperaba? ¿tiene relación el género del niño con su rol dentro de la familia? . Es en estos aspectos donde se puede observar la influencia directa que se establece entre el momento psicológico de una madre o padre  y  la orientación y guía de la relación entre hermanos.

 

Esto quiere decir que la situación que viven los padres en la llegada de cada hijo de seguro será diferente,  y la manera de como sea canalizada y manejada por los padres tanto en el ejercicio de su parentalidad como en la relación de pareja va a determinar las posiciones y roles que jugaran cada no de los hijos dentro de la estructura y la dinámica familiar. En resumen, los padres son los árbitros y guías de la relación que se establece entre los hermanos.  

 

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La Posición de los hijos dentro de la estructura familiar. 


 

Salvador Minuchin, dentro de su estudio de la estructura familiar, explica como generalmente se tiende a desarrollar algunas dinámicas vinculares que posicionaran a los hijos de acuerdo a su llegada al sistema familiar (por orden de nacimiento), determinando roles y pautas de vinculación tanto para el sistema fraternal como para la relación con sus padres, sin embargo esto igualmente se relaciona como se dijo anteriormente con pautas transgeneracionales y la propia historia del padre y madre dentro de su familia de origen, al igual que se ve influida igualmente por la cultura, el momento socio histórico en el que se conforma la familia; razón por la cual no debe ser una pauta de afirmación  generalizada, pero si puede orientar la similitud observada en muchas familias:

 

  1. El hijo mayor:     Generalmente es el hijo líder, el que debe fungir de guía y de orientador de sus hermanos, suele cumplir roles protectores, igualmente se le suelen asignar responsabilidades de crianza hacia sus hermanos menores. En algunos casos más extremos, usualmente observado en familia numerosas, y dependiendo de los legados familiares ya sea por género, edad, o por situación particular de los padres suelen ser parentalizados, que significa la asignación de responsabilidades exclusiva de los padres hacia el cuidado de sus hijos. para entender más este término, se recomienda leer el artículo publicado anteriormente  Parentalización: cuando un NIÑO se convierte en PADRE  .
  2. El segundo hijo: Debido a que generalmente al primer hijo se le depositan mas expectativa de sus padres, este hijo debe luchar por conseguir su propia posición dentro de la familia.   Tiende a observar a su hermano mayor como una guía, sin embargo con mayor libertad de desarrollo ya que no hay tantas presiones sobre el o ella.
  3. El tercer hijo: En muchas ocasiones puede ser el hijo menor,  en donde la familia ya ha caminado un trayecto lo que permite relajarse, ya cada uno de los integrantes funcionan bajo un rol familiar, y este hijo menor suele recibir la atención de todos los miembros de la familia, tanto de sus padres como de sus hermanos, suele verse como «el más consentido»

 

Cuando existen  familias numerosas de 4 o mas hijos, generalmente tienden a establecerse jerarquías y alianzas entre el subsistema fraternal, se puede observar en la práctica clínica como los hermanos mayores tienden a cumplir roles parentales con sus hermanos mas chicos, y como los padres empiezan a delegar mayores responsabilidades en estos hijos ya que confían en sus habilidades como cuidadores y protectores.

 

Igualmente y como se ha explicado anteriormente, la posición entre hermanos también va a ser influido por otros factores, mas externos y culturales, como por ejemplo el rol del género, los legados y los momentos  familiares que interactuen con la llegada de un nuevo integrante de la familia.

 

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La importancia de los hermanos


 

La relación entre hermanos se diferencia a la relación con los padres principalmente porque se trata de una relación de horizontalidad, es decir, una relación entre iguales. A diferencia de la relación con sus padres que debe ser una relación de verticalidad, ya que en la jerarquía familiar los padres ejercen una relación de autoridad frente a sus hijos.  En dinámica familiar se habla de una relación entre hermanos como na relación que debe ser caracterizada por la simetría.

 

La relación que establece un niño o una niña con sus hermanos es sumamente importante, ya que es el primer vinculo que experimenta con sus iguales, y es un espacio de practica y de enseñanza para la vida futura, ya que esta relación podrá igualmente determinar la manera como este niño se vinculará con sus iguales en una edad adulta. Los hermanos en muchas ocasiones están mas tiempo juntos que con los propios padres, así que son un un espacio único que determinara el desarrollo emocional y psicológico del un niño.

 

Es por eso que los padres deben estar atentos a la manera como sus hijos están relacionándose entre sí, y de cómo ellos se relacionan de manera individual con cada uno de sus hijos, de manera que se pueda hacer una intervención oportuna en la aparición de celos, rivalidades, competencias y separaciones prolongadas.  El estilo de relación entre  hermanos  lo pautan los padres, y se observa a través de trato que dan diferenciado a cada uno de sus hijos, de esta manera cada uno de los hijos de la familia van tomando recursos de interacción entre ellos.

 

 

¿Cómo manejar los celos y las rivalidades entre los hermanos?



https://www.youtube.com/watch?v=gXh8t6iqKhc

 Este video nos enseña como las diferencias  en vez de convertirse en una amenaza y en un quiebre permanente nos invita mas bien a la integración e inclusión, y allí esta la clave. Es importante reconocer como padres que, a pesar de intentar entregar  las mismas experiencias y oportunidades a nuestros hijos, los momentos y las circunstancias en que llegaron cada uno a nuestras vida matizan en cierta medida nuestra manera de vincularnos con ellos. De manera que no se trata de enjuiciar o señalar negativamente las diferencias que se hacen con cada uno de los hijos, pero si de hacer conscientes que de nuestras actitudes influye en la relación que se establece entre los hermanos.

La aparición de celos y rivalidades son naturales entre las relaciones humanas, y mas especialmente en aquellas relaciones intimas y de convivencia, la aparición de estas dinámicas nos permiten igualmente según como se canalicen e intervengan, tener una buena oportunidad para desarrollar habilidades de resoluciones de conflicto efectivas y respetuosas. En este sentido hay dinámicas familiares que podrán facilitar el ejercicio de una sana parentalidad. Para esto es muy importante evaluar algunas características que pueden estar presentes en el día a día.

En familia con dinámicas aglutinadas, donde generalmente los espacios y límites de cada uno son difusos, tiende a haber una invasión por el espacio del otro, se pierde la individualidad y de maneja mas bien un colectivo familiar, es importante evaluar como es manejado el espacio emocional de cada uno, el respeto por los tiempos del otro, igualmente si se tiende a involucrar  a miembros de la familia en roles que no corresponden, por ejemplo: ¿en la discusión de los padres algún hijo interviene? ¿como se llegan a  acuerdos, se toman decisiones por el otro?. O, por el contrario, con familias con limites rígidos y dinámicas distantes, ¿se reconoce el mundo emocional del otro?   ¿se promueve la colaboración mutua y el sentido de pertenencia familiar?. Lo importante es hacer una evaluación del rol de los padre en su manera de guiar la relación entre sus hijos y de cómo esto guía la dinámica familiar. Puntos claves para determinar la dinámica familiar que va a orientar la relaciones entre hermanos.

 Algunas   consideraciones para manejar la relación entre hermanos


  • Lo primero, EVITAR LAS COMPARACIONES. Ayudar a aceptar las diferencias como espacios de crecimiento y de reconocimiento por el otro. Este es el primer punto de quiebre entre hermanos cuando se practica con frecuencia,  las comparaciones son el primer punto de competencia entre hermanos que puede facilitar un quiebre permanente del el amor entre ellos.
  • Respetar el espacio entre hermanos, entre ellos debe haber espacio para la discusión y la diferencia de ideas, y los mismos hijos conseguirán la autoregulación, de manera que así aprenden a conocerse a si mismos y a conocer a los demás en situaciones conflictivas. Si se observa que es necesaria la intervención de un adulto, se debe seguir la máxima: sé un mediador no un juez. No reprimas el conflicto, ayúdalos a saber como resolverlo.
  • Pasa del conflicto a la reconciliación, ayúdalos a ver que a pesar de estar molestos, el amor no se altera, y que siempre va a existir un espacio para reencontrarse y para conversar.
  • Siempre reconocer y reforzar las características únicas y positivas de cada uno de los hijos.   Cada uno tiene un talento individual, ayúdalo a reconocerlo y a potenciarlo, y ayúdalo a integrarlo para el crecimiento de la familia.
  • Dedica tiempo para todos, pero también busca actividades que compartir con cada uno de manera individual, de manera que obtengan una atención especial, pero sin sentir que amenazan o son amenazados por el espacio del otro.
  • Fomenta la Comunicación y la colaboración entre ellos, ayúdalos a sentir que es una decisión que toman de manera voluntaria, y no una obligación.
  • Fomenta espacios de esparcimiento y de juego entre ellos, sin importar la diferencia de edad, hay espacios de juego que deben ser compartidos solo y exclusivamente entre ellos.
  • Fomenta la expresión emocional y el cariño por el otro. En esto es clave tu ejemplo.
  • Fomenta el respeto por la ira del otro, ayuda a propiciar un espacio cuando los hermanos se desbordan emocionalmente. Evalúa que juego de poderes se establecen con tus hijos, observa como se ejerce y realiza una intervención mediadora, evitar que se hagan daño entre sí.
  • Cada uno se debe sentir valorado como individuo, y que sus diferencias sean una atributo positivo y no negativo ante la familia.
  • Involucra a los niños en las tareas cotiadianas del hogar de forma equitativa y adaptados a su edad. Asígnale responsabilidades a cada uno y supervisa que se cumplan de manera equitativa.
  • No delegues responsabilidades que te competen solo a tí como padre o madre.
  • Promover expresiones en los adultos cercanos en la familia de los positivo que es tener un hermano: Va a ser divertido tener un hermanito, vas a poder jugar con el», en vez de comentarios como » vas a tener que compartir tus juguetes, ahora tienes que dar el ejemplo porque eres el mayor, tu vas a cuidar de tu hermanito.    

 

En vez de observar las conductas de celos o rivalidades entre tus hijos como conductas amenazantes o desadaptativas, es una buena oportunidad para ti como padre de enseñarles una afectividad asertiva y una manera de vincularse e manera sana con el otro.

 

Los hermanos son el regalo mas bonito que la vida puede dar, la familia es un vínculo infinito, y la relación entre hermanos puede llegar a ser el vínculo tan fuerte, que acompañará a la persona por el resto de su vida. Nuestros  hermanos son nuestros iguales más cercanos, no solo porque se comparten padres, o porque se compartes herencias familiares, sino porque son los primeros compañeros de experiencias en la vida, son nuestros cómplices, nuestros primeros amigos. Aquellos encargados de cuidar y proteger  el uno del otro. entre los hermanos se establece un vínculo a veces mucho más fuerte que hacia los padres, lo  que hace que sea una experiencia única para nuestra  vida.

 

 

  • «Eres mi hermana no porque nacimos de lo mismos padres sino porque nuestro corazón siempre está unido en todo momento.» (Anónimo)

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Llenando el nido que quedó vacío: La emancipación de los hijos

Los modelos de familia han sufrido transformaciones a lo largo de la historia, evolucionando y adaptándose al estilo de vida social de cada época. Así como en nuestra historia reciente vemos por ejemplo que en el siglo XIX y comienzos del siglo XX la configuración más común era la familia multigeneracional, que explica la presencia de varias generaciones conviviendo en el mismo lugar y  generalmente compartiendo la misma actividad económica, ya que usualmente las personas vivían en campos, su primera actividad económica era la agrícola familiar. Estos  modelos familiares se definirían hoy en día con dinámicas “aglutinadas”, en lo que se profundizará más adelante.

Esta modalidad de familia se fue transformando, individualizando y en la actualidad predomina la familia nuclear, conformada básicamente por la díada padres – hijos; por lo que se puede concluir que el modelo social de familia ha buscado más bien la individualización y parcelación, fenómeno que se puede ver más frecuentemente en occidente.

 

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En la actualidad la parentalidad está enfocada en el desarrollo de vínculos afectivos más fuertes, ya que se privilegia  la participación de ambos padres y otros actores  familiares que apunten al desarrollo de un apego seguro en el niño, que facilite el desarrollo y expresión emocional, por lo que afortunadamente (por lo menos en la mayoría de los países occidentales) los roles de género tradicionales de unos 50 años atrás, ha cambiado, gracias a la lucha y a la conquista de espacios de personas y grupos que ayudaron a facilitar la visualización de una parentalidad más nutritiva e igualitaria, mostrando la importancia y el impacto de ambas figuras parentales en la crianza, lo que generara experiencias más liberadoras tanto para padres como  para hijos.

 

 

Los ciclos vitales de la familia

Dentro de la familia se esperan que surjan ciertas crisis que son esperadas para poder evolucionar y pasar al “siguiente nivel”, estas crisis  van a moldean el carácter de la misma y va a permitir el crecimiento de los miembros de un grupo familiar, o por el contrario el estancamiento en una etapa, lo que patologizaría el desarrollo familiar.

Tenemos las crisis normativas o esperadas  y las crisis circunstanciales o inesperadas,  esto igualmente se le llama Ciclo Vital.

Crisis normativas: son aquellas crisis esperables en el ciclo de la vida. Algunos  por ejemplo son determinados por las diversas etapas biológicas, otros por condicionamientos de la sociedad. Por ejemplo: luego del nacimiento de un hijo, podemos observar una crisis (y entiéndase como cambio)   cuando ya éste debe incorporarse a un sistema de estudio formal. Igualmente por ejemplo los padres que pasan de su edad productiva a la jubilación.

Crisis no normativas: se puede define como  eventos inesperados o accidentales en la vida de un individuo o familia, por ejemplo la separación de la pareja, la muerte de algún familiar, mudanzas, entre otros. Se observa como una amenaza a la supervivencia familiar y requiere de la activación de mayores recursos para su superación.

Salvador Minuchin (1986) indica que la familia se desarrolla en el transcurso de cuatro etapas principalmente a lo largo de las cuales el sistema familiar sufre variaciones; los períodos de desarrollo pueden provocar transformaciones al sistema, un salto a una etapa nueva y más compleja:

  • Formación de la pareja.
  • La pareja con hijos pequeños.
  • La familia con hijos en edad escolar y/o adolescentes.
  • La familia con hijos adultos.

Minuchin también señaló que cada etapa requiere de nuevas reglas de interacción familiar, tanto al interior como al exterior del sistema. Sin embargo, hay familias que pueden permanecer en una etapa, a pesar de que el sistema familiar requiere de una transformación ante nuevas situaciones. Igualmente explicaba sea cual sean las características de la familia (ya sea de padres divorciados, de familia monoparentales, de familia con niños en diferentes etapas de ciclo vital, ejemplo hijo lactante e adolescente al mismo tiempo) si llegase a existir el estancamiento en alguna etapa del ciclo vital puede llevar a la disfuncionalidad familiar y manifestaciones sintomáticas.

 

 El arte de saber volar

Como ya hemos visto, dentro de la familia se espera la aparición de diversas etapas, que van a facilitar el crecimiento de la misma. Una de las etapas más difíciles dentro de una familia es cuando los hijos se marchan de casa. Dependiendo de la cultura esta etapa llega antes o después. Por ejemplo es bien sabido que en la cultura de Estados Unidos la emancipación se espera ya cumplido los 18 años. Se puede observar igualmente que en las culturas como Latinoamérica o España, esta salida de casa es un poco más tardía.

Pero entonces, ¿que hace que un proceso de emancipación sea realmente exitoso sin que ponga en riesgo la estabilidad familiar?

Primeramente hay que entender el proceso de emancipación como eso, un proceso, lo que quiere decir que son un conjunto de eventos sucesivos que generan un hecho en específico. Es decir, que una persona no se levanta un día con ganas de independizarse y emancipar, sino que hay una serie de eventos anteriores que prepararon el terreno  para que pudiese tomarse la decisión.

Este proceso idealmente debe estar preparado por los padres, quienes son el primer modelo que un hijo toma como referencia para afrontar la vida. Igualmente hay ciertos factores que  participan en la salida definitiva de un hijo de casa, como lo es la posibilidad del sostenimiento económico por sus propios medios.  En la actualidad vemos adultos aun conviviendo con sus padres, no por un tema de dificultad para separase, sino por la imposibilidad de costearse una vida de manera independiente.

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A este proceso participan características propias de las familias que favorecen o no la salida saludable de un integrante al mundo exterior de manera independiente:

Los padres, o las personas encargadas de la crianza del niño, tienen que promover el desarrollo de la independencia y la seguridad en sí mismo con actividades adaptadas para la edad que vayan moldeando el apego y generen la individualización de este niño. Estas primeras “practicas” van a generar una autonomía plena y sana que favorecerán la futura participación como adulto son en la sociedad. Para esto recomiendo leer el artículo Aprendiendo a ser padres: La Autonomía y la Responsabilidad. 

Algunas condiciones de las familias van a determinar la salida temprana o tardía de los hijos. En este sentido la Psicología Sistémica plantea varias características que se explican a continuación:

Minuchin establece un término que facilita la visualización de las características de interacción.  Introduce el término de Límites, lo cual define como el sistema de reglas que van a regir la dinámica de una familia. Junto con las fronteras familiares, los cuales permiten o no la permeabilidad de participantes o sistemas externos al sistema familiar a través de la  exposición e interacción.

  • Los límites claros, los se representan como un conjunto de reglas que permiten la adaptación ideal de un sistema familiar. Los miembros de la familia respetan espacios y conocen las funciones, roles de cada uno. De tal manera que vemos padres ejerciendo de padres y respetando el espacio de sus hijos y viceversa. Las fronteras de estas familias igualmente están abiertos lo que permite la interacción con otros sistemas familiares nutriéndose de ellos.

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  • Los límites difusos, son aquellos que pertenecen a un sistema de reglas difíciles de establecer,  se pueden observar en las familias aglutinadas, aquellas donde los miembros confunden los roles, traspasan espacios correspondientes a otros miembros, existe un exagerado sentido de pertenencia; ausencia o pérdida de autonomía personal; poca diferenciación entre subsistemas; el sufrimiento de un miembro se convierte en el sufrimiento de toda la familia.  Generalmente estas familias suelen tener fronteras cerradas o semi cerradas, lo cual establece que la influencia externa es observada como una amenaza. En este tipo de familias en algunas ocasiones la diferenciación o proceso de independencia es evaluado como una traición al grupo familiar y suele dificultar la salida (física y mentalmente) de los miembros de la misma.

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  • Los límites rígidos generalmente son representados por familias desligadas se caracterizan por miembros con pocas cosas en común. Se observa un exagerado sentido de independencia; ausencia de sentimientos de fidelidad y pertenencia; no piden ayuda cuando la necesitan; generalmente el sufrimiento de un miembro no es registrado por el resto.
  • Existe otra característica que puede dificultar la emancipación defini
    tiva de un hijo de su familia de origen y es la triangulación. Minuchin igualmente lo define como la inclusión de un tercero con la finalidad de desfocalizar generalmente el conflicto real. En otras ocasiones es llamado igualmente Chivo expiatorio. Tenemos por ejemplo, y en el caso de la independencia y diferenciación, la fusión de una madre con un hijo, con la finalidad de que no salga de casa para no confrontar los diversos conflictos de pareja presentes en el sistema conyugal, o para n contactar con su propia individualidad desde la soledad. La parentalización de un hijo también se observa como una triangulación , como se explica en el articulo Parentalización: cuando un Niño se convierte en Padre.

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En cualquiera de los  casos, tanto en familias aglutinadas como en familias desligadas, o en aquellas donde exista alguna triangulación, el proceso de diferenciación o independencia con la familia de origen se presenta con mayor dificultad, lo que hace que la experiencia de la independencia este matizada con emociones negativas como la culpa, el enojo o la tristeza, o en otras manifestaciones esta experiencia se viven con somatizaciones importantes que requieren de atención por parte de la persona que intenta emancipar, o por algún miembro de la familia.

 

El nido vacío

 

http://https://www.youtube.com/watch?v=Bq4iRAbV9hk

 

Aunque el hijo emancipe, la conexión entre ambos es un espacio que no se va a alterar por la distancia, sino que va a ser un espacio de reconstrucción de la relación. Es como volver a ser padres e hijos, pero parados desde el amor y el respeto por el espacio y la vida del otro.

La emancipación de los hijos es una emancipación igualmente de los padres. Es así que preparar la emancipación ayudara a soportar el dolor de la separación. Preparar el camino de la independencia aunque se viva bajo el mismo techo va a favorecer el éxito de la salida definitiva de este hijo. Un hijo que observa a padres autónomos confía en su propia autonomía.

Participar de la emancipación de los hijos es mostrarle igualmente la consecuencia de las decisiones que se tomen. Es participar como un orientador del camino, mas no como un permanente salvador de éste.  Generar la verdadera autonomía promueve una verdadera libertad entre ambos lo que garantizará una nueva relación basada en el respeto por la individualidad del otro, pero también apostando por el amor genuino entre un padre y un hijo.

Aunque es una experiencia difícil de afrontar, cuando los hijos marchan de casa, generalmente hay un vacío y un silencio inusual, que puede generar angustia y tristeza en los padres o en las personas que cuidaron a estos hijos. Sin embargo es una oportunidad única para volver a contactar con el espacio de individualización postergado durante la crianza. Recordando que se fue primero mujer o hombre antes de ser padre o madre, la emancipación de los hijos es una invitación a reconectarse con todas aquellas actividades o esferas de la vida que quedaron postergada por la llegad de los hijos. Vivir el duelo de la partida como un proceso natural de la vida, facilitará la vinculación en esta nueva relación y permitirá una reconstrucción sólida y permanente de la relación.

El título de este artículo va dirigido a una invitación: Fluir. Como el cauce de un río, que sigue su curso a pesar de conseguir rocas y troncos en el camino, la fuerza el agua siempre hará que el río continúe, así es la vida. Aunque nos resistamos con todas las fuerzas, la vida sigue su ciclo. Es una decisión personal el seguir luchando en contra de las fuerzas naturales, o más bien fluir con la fuerza y aprovecharla a vuestro favor.

Llenar el nido que queda vacío es una oportunidad para volver a empezar. Es un espacio único de reconstruir una relación también contigo mismo, de llenar esos espacios que hoy quedan libres con aquellos “pendientes”. Aquellas actividades, gustos, entretenciones. Si estas en pareja, a volver a verle desde el reencuentro, a volver a contactar a aquellas amistades olvidadas, a realizar aquellos  viajes apuntados en la ilusión, aquellos libros que no se habían podido leer, aquellas películas que no se habían podido ver, aquellos paseos que no se habían podido dar, aquellas artes que no se habían podido aprender, aquellos platillos que no habían podido comer. Volver a empezar aunque cause dolor, pero con la certeza de saber que tu trabajo como madre o padre fue hecho desde el corazón y ahora es un regalo para ti la oportunidad de conectarte plenamente  contigo mismo y con tu libertad.

 

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Parentalización: cuando un NIÑO se convierte en PADRE

A menudo podemos observar en diferentes épocas o lugares del mundo que, a los niños se le exige ser adultos en miniatura. No es nuevo ver a los niños realizando tareas o actividades que corresponde solo y exclusivamente al mundo adulto. Puede verse reflejado en diferentes contextos tanto sociales, escolares como también en contextos familiares, donde se espera que los niños se ajusten y respondan de acuerdo a lo esperado para su adulto significativo. De esto no escapa la parentalidad.

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La familia puede dividirse en diferentes sub-sistemas, cada uno con roles “definidos”. En el enfoque sistémico, Salvador Minuchin con su Escuela Estructural, dan cuenta de la existencia de sub sistemas, entre los que destacan:

El sistema conyugal el cual se refiere a la relación de pareja, el sistema parental el cual hace mención a los padres – hijos, y tenemos el sub sistema fraternal que define a los hermanos. Igualmente tenemos a la familia extensa (tíos, abuelos, primos). Todos y cada uno se relacionan entre sí, definiendo una dinámica familiar que va a determinar la ejecución de roles, jerarquías, normas y límites.

Pero que pasa cuando en una familia, los roles no se definen adecuadamente y las jerarquías se diluyen? generalmente esto produce un movimiento en muchos casos desestabilizador, que provocará que los límites se traspasen entre los participantes, provocando  confusión de la identidad dentro de la familia.

Es muy importante brindarle a nuestros hijos experiencias que generen responsabilidad, sentido de pertenencia, cuidado personal y que moldeen hábitos que le faciliten su participación futura en la sociedad. Lo ideal es que las responsabilidades de estos niños este siempre orientado a su etapa de desarrollo (edad) y habilidades personales, que el niño vaya creciendo conociendo como es el mundo, pero sin olvidar que siguen siendo niños.

Parentalización: cuando un padre delega, siempre…

Hay muchos casos donde los padres deben mantenerse ausentes o distantes tanto física como emocionalmente de sus hijos, ya sea por razones laborales y sociales, o por otros movimientos como separaciones, enfermedades de larga data, muertes, en familia muy numerosas (4 hijos o mas), igualmente cuando un padre empieza a ubicar a un hijo como un sostén emocional, como un referente en momentos difíciles, otorgándole el lugar de “confidente”, suele traer como consecuencia en los hijos sobre ajustes compensatorios a las faltas de los que deberían generar los espacios de cuidado, afecto y protección: sus padres. Los hijos (generalmente el hijo mayor) entonces, empieza a sumir responsabilidades y tareas propias del sub – sistema parental. A esto anteriormente descrito se le define como Parentalización.

 Parentalización

La parentalización se define como la asignación del rol parental a uno o más hijos de un sistema familiar. Los hijos hacen de padres de sus hermanos, o incluso de un padre mismo. Este hijo parentalizado se encarga de su propio cuidado personal, del cuidado de su hermanos, del cuidado del hogar, y hasta de cumplir con roles sociales. Tenemos entonces a este hermano mayor (como un ejemplo) que se cocina a él y a sus hermanos, hace sus tareas y ayuda a la de sus hermanos, arregla la casa, hace las compras, y en algunos casos hasta va a la reunión de padres en la escuela, ya que el adulto al cual corresponde estas tareas se encuentra «ausente”.

En algunos casos estas conductas son reforzadas y observadas con orgullo por parte del resto del sistema familiar, suele verse como un espacio de “madurez precoz”, y como se vuelven funcionales ante este rol, se le siguen asignando nuevas tareas que van a ir perpetuando la confusión de la identidad y de los roles y límites dentro de la familia. La pregunta es: ¿Que pasa dentro de estos niños/jóvenes que viven estas experiencias?, ¿que pasa cuando esta situación se vuelve parte de la dinámica estructural de la familia?

 

Parentalización: la experiencia de ser hijo y padre a la vez

Principalmente estos niños o jóvenes dejan de vivir su etapa de desarrollo, dejan de vivir su infancia para poder adaptarse a una etapa más compleja, se convierten precisamente en adultos en miniatura, por lo que pueden evidenciar dificultad para desarrollar relaciones con sus pares adecuadas y sanas. Esto hace que salten una etapa que debe ser hermosa y nutritiva, dejan de ser niños, y empiezan a cumplir funciones de un adulto. Es un carga muy pesada que inevitablemente traerá consecuencias para su vida inmediata y adulta.

Esto igualmente trae consecuencias en el sistema fraternal. El hijo parentalizado ya tiene un poder que lo ubica en el sistema paternal, lo cual hace que se desconecte del sistema fraternal, suelen evidenciarse dificultades en las relaciones entre hermanos, aflorando rivalidades o celos entre ellos, marcando conflictos que pueden ir perpetuándose en el tiempo y generando así la alteración definitiva del sub – sistema fraternal. Los hijos parentalizados “juegan a ser padres”, utilizando intuitivamente los recursos observados o naturales necesarios para abordar diferentes situaciones. En algunos casos estas posturas son acatadas por los hermanos como un proceso natural, aceptando y cumpliendo con la función de “hijo”, normalizando así la parentalización de su hermano, quienes en algunos casos pueden utilizar estrategias de regulación y disciplinas inadecuados.

 Parentalización

La parentalización también puede traer como consecuencia la dificultad futura en desarrollar diferenciación con la familia de origen. Ese sentimiento de sentirse responsable eternamente de la salud y la estabilidad emocional de toda la familia, en especial de estos padres que le otorgaron este “poder”. Sienten la obligación de mantener el cuidado a este padre o madre. Esto puede generar conflictos al momento de decidir hacer vida en pareja, ya que se puede vivir con “culpa” la experiencia de separarse física y emocionalmente de este padre o madre. Por lo cual se altera o se vive con dificultad una ciclo natural de la vida y de la evolución como persona.

Igualmente una parentalizacion puede traer como consecuencia la dificultad de desarrollar una autoestima sana, la constante obligación de satisfacer los deseos y cuidado de los demás, dificultara la exploración de las necesidades y potencialidades propias, por lo que enlentece el proceso de auto conocimiento. Cuando adultos suelen ser expertos en cuidar a los demás, lo que puede orientar decisiones de profesiones u oficios futuros.

Este video aporta un espacio de reflexión sobre la paternidad y sus efectos en la vida adulta de un hijo. REDES-APRENDIENDO A SER PADRES

Parentalización 

Sin embargo, es importante destacar que los padres en muchas oportunidades no se dan cuentan que están generando espacios de parentalización que pueden afectar a sus hijos. Estos padres a su vez, fueron hijos, y podrían estar respondiendo a pautas observadas durante su infancia (ver artículo Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad)). Para estos padre pueden estar normalizadas muchas situaciones que en su infancia estuvieron presentes y que en este momento están siendo utilizados como recursos de crianza. Es de importancia generar espacios que generen la visualización de estas dinámicas que pueden repercutir en la salud mental de la familia, de manera de provocar cambios favorables para el desarrollo de los hijos.

 

Las palabras claves en este sentido son: perdonar, reconocer, aprender, reparar y crecer

Perdona

Podemos darnos cuentas que vivimos en carne propia un proceso de parentalización durante nuestra infancia. Sin querer, nuestros padres no pudieron sanar sus propias historias y repitieron pautas con nosotros. En su momento tus padres te entregaron lo que ellos pensaban que era lo mejor para ti. Como se describe en el articulo Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad), fue un regalo que ellos te hicieron a ti, seguramente con amor, pero que quizás en algún momento olvidaron ver el daño que podías causar en ti alguna de sus decisiones como padres. Una noticia: no tienes porque repetir la historia. Puedes marcar diferencias entre tu historia y la de tus hijos.

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Reconoce

Darte cuenta que quizás estas repitiendo tus historias familiares te da la oportunidad de generar cambios y giros positivos en el ejercicio de tu paternidad.

Aprende

Aprende que tu eres responsable de tu propia vida, y de que tus hijos tienen Derecho a vivir la suya propia.

Repara

Si sientes que tus experiencias infantiles aun generan dolor, busca un espacio terapéutico para sanarlas. Busca apoyo y espacios de crecimiento para ti. Por fortuna la estigmatización de la consulta psicológica ha ido en decrecimiento, aumentando así  la demanda de psicoterapia. No tengas miedo al dolor, al contrario, la psicoterapia sera un espacio protegido para enfrentar ese dolor y para salarlo.

Crece

Es una oportunidad única para hacer mas nutritiva para ti tu parentalidad, y por consecuencia para tus hijos. No te pierdas la oportunidad de ser padre, no dejes que tu hijo pierda la oportunidad de ser hijo y niño. Finalmente evalúa si estas utilizando pautas de crianza que ayuden a tus hijos a abrir sus alas y a volar por sus propias fuerzas o por el contrario le estas brindando espacios para mantener sus alas cerradas.

 

Dejar ir también es una forma de crecimiento.

Solo hay dos días en el año en los que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y el otro se llama mañana. Hoy es el día correcto para amar, creer, hacer y vivir.

 

Fuente: