Karma, libertad y poder de elección

En el yoga hablamos constantemente del karma, el concepto hindú que hace referencia al destino, la ley de causalidad que gobierna nuestras vidas. A pesar de no existir prueba de su existencia, en demasiadas ocasiones lo consideramos como un hecho sin ni siquiera cuestionarnos qué es en realidad.

Karma es un concepto tan común en el Oriente y una especie de axioma para la cultura del yoga. En el yoga buscamos samadhi, el estado de conciencia que subyace a la liberación de las cadenas del sufrimiento kármico. Todos esperamos liberarnos del sufrimiento, pero ¿en qué medida realmente entendemos el karma?

Se dice que el Karma es la ley universal de causa y efecto. El origen de la ignorancia y la esclavitud. El punto seminal de nuestra misma existencia. ¿Hasta dónde llega este determinismo?

Estoy en este lugar en particular debido a una elección. El estado de mi cuerpo, por ejemplo, depende de una decisión consciente, quiero sentirme bien así que decido hacer asanas y comer saludablemente. Pero no siempre actuamos de este modo…si no no tendríamos nunca resaca. Ayer bebiste más de la cuenta, hoy te toca afrontar las consecuencias.

La causalidad es un hecho, pero ¿hasta dónde podemos permitirnos el lujo de estirar esta idea mientras mantenemos intacta su lógica y su practicidad?

Los textos yóguicos describen el contenido de nuestra mente como la causa de nuestra esclavitud y angustia. El Yoga dice que samskaras (impresiones de eventos pasados) y vasanas (deseos insaciables) contaminan la mente y nos impiden experimentar la verdad de nuestra libertad.

La ciencia moderna ha demostrado recientemente que la actividad mental influye en la estructura de nuestro cerebro. La calidad de nuestros pensamientos se transmite a todas las partes del cuerpo a través de señales químicas y produce conexiones específicas entre nuestras células nerviosas. La meditación diaria hace más gruesa la materia gris, mientras que el miedo mata a las neuronas. Cada tipo de entrenamiento seriamente mantenido crea nuevas vías neuronales, mientras que la falta de repetición de cierta información debilita las conexiones sinápticas, llevando al olvido.

¿Qué tiene esto que ver con el karma? El karma se puede definir como el poder de elección. Nuestra condición futura depende de nuestras opciones actuales. Yo elijo salir de fiesta o quedarme en casa y meditar.

Además de las consecuencias obvias de estas decisiones, cada elección repetida refuerza en el cerebro una conexión específica y compleja entre las neuronas. Todas las demás posibles relaciones neuronales se debilitan y olvidan lentamente. Cada vez que nos enfrentamos a la misma situación en el futuro también traerá un rango más limitado de la libertad. Nuestros pensamientos predominantes forman nuestros cerebros.

El karma está en nuestro cerebro

Desde esta perspectiva, claramente, el karma no es un guardián que proteja las puertas del cielo cual gorila de discoteca. No es un Dios feroz en los cielos contando nuestros pecados. Está en nuestro cerebro. Lo que aprendimos, lo que repetimos, lo que elegimos en el pasado nos hace más propensos a tomar el mismo camino, a «ver la misma solución», a vagar en la misma gama de patrones mentales.

El almacenamiento emocional en el sistema límbico de nuestro cerebro determina las reacciones instintivas a los acontecimientos presentes; Los yoguis hablan de samskaras, las impresiones que dan forma a nuestras mentes y crean esclavitud. Estas impresiones, todos los deseos, el contenido de la mente o la estructura del cerebro crean un destino para nosotros.

¿Cuánto somos conscientes de todas las opciones disponibles para nosotros? ¿Cuántos nos atrevemos a tomar otro camino o incluso a investigar alternativas diferentes? ¿Cuánto de elástico es nuestro cerebro?.

La mayoría de la personas consideran los atascos de tráfico como situaciones muy estresantes. Mientras que el estrés está destinado a protegernos, un atasco de tráfico no es exactamente el equivalente a una agresión que amenaza la vida. La preocupación no va a cambiar el color del semáforo.

Es obvio que el estrés se origina principalmente en la mente y, sin embargo, ¿cuánto control tenemos para detenerlo? ¿Qué pasa si llego tarde, qué pasa si se va, qué pasa si la tienda está cerrando, y si mi jefe me necesita? Todos los «qué pasa si» son producciones de muchos recuerdos almacenados de sufrimiento o proyecciones de una mente intranquila.

¿Cuánta libertad tenemos para escoger entre una sonrisa o un ceño fruncido cuando los coches no se mueven y ya llegamos tarde? Siempre nos queda la opción de disfrutar de un breve descanso. Poner música, disfrutar de la comodidad de nuestro asiento, o incluso de la presencia de la persona que nos acompaña. Las alternativas están ahí. ¿Las tomaremos? ¿Llegaremos sonrientes o cabreados a nuestro destino?.

En yoga los vasanas y los samskaras son «quemados» por el poder de la práctica. Meditación, kriyas (técnicas de purificación), karma yoga y técnicas específicas de kundalini. A través de su práctica los grados de claridad mental y la libertad se elevan y uno puede finalmente hacer la elección de descansar en su verdadero Ser.

Tal vez no es científicamente preciso referirse al destino y la predeterminación. Sin embargo, el poder de nuestras opciones predominantes en el presente claramente moldea el futuro y esto es un hecho científico. También es la psicología en la ciencia la que demuestra la expresividad profunda de metáforas y símbolos. Las vías neuronales sinápticas son difíciles de entender, pero la palabra karma las describe también.

El yoga, las leyendas, el folclore, las creencias comunes y la neurociencia hablan en términos diferentes sobre el poder de nuestras opciones actuales. Lo que está más allá de este tiempo presente podría no ser tan fácil de probar o negar, pero el yogui práctico no necesita mirar en sus acciones más allá de ahora para cambiar el karma futuro.

 

Surya Namaskar – Los saludos al sol

La palabra sanscrita Surya significa “sol”, la palabra Namaskara puede significar “saludo” o “veneración”. Por lo tanto esta practica es mas conocida como saludo al sol. Pese a que aparece mencionada en los Rig y Yayur Vedas, esta practica no forma parte del Yoga tradicional. En estas escrituras ancestrales, Surya Namaskara no tiene la misma forma que hoy en día. La practica que conocemos hoy es una evolución que se ha incorporado siglos mas tarde debido a sus efectos beneficiosos sobre el cuerpo y la mente.

A nivel físico revitaliza todo el cuerpo, suelta las articulaciones, estira la mayor parte de los músculos, hace que los órganos internos reciban un masaje (mejorando su funcionamiento) y activa los sistemas respiratorio y circulatorio. Elimina la sensación de fatiga y nos ayuda a tomar conciencia de nuestro cuerpo, por lo que es una practica magnifica para comenzar el día. Este es el mejor momento para realizar saludos al sol, al amanecer. Seguido de el atardecer.

El sol hace posible la vida en la tierra, calienta y da luz a todos los que habitamos en ella. Por ello muchas culturas ancestrales desarrollaron sus religiones basadas en la veneración a este astro. Los griegos con el dios Apolo, los egipcios con Osiris o los persas con Mithras. Pero el sol no solamente era venerado por su poder y su naturaleza material. El sol es un símbolo de inmortalidad, muere cada noche para volver a nacer la mañana siguiente. Al mismo tiempo simboliza la iluminación espiritual y el conocimiento, la luz en la oscuridad de la ignorancia. Representa la esencia que existe en todas las cosas del mundo material.

Los saludos al sol se basan en cinco aspectos esenciales: Las posturas físicas, la respiración, la presencia, mantras y la relajación. En cuanto a la parte física se compone de doce posiciones que representan los símbolos del zodiaco, cada una de ellas haciendo referencia a un aspecto diferente del sol: como amigo, fuerza, belleza…

Las respiración fluye de forma natural creando un hilo conductor para las diferentes posiciones. La presencia es la clave para que cualquier cosa que hagamos se convierta en Yoga, de modo que mantener la presencia durante cada una de las asanas y durante las transiciones entre ellas es fundamental para obtener todos los beneficios de esta practica.

Cuando realizamos Surya Namaskar como una practica aislada debemos de recordar siempre terminar en Shavasana y dedicar al menos 5 minutos para relajar por completo el cuerpo.

Chakras y evolución

En lugar de intentar comprender los chakras a través de descripciones de terceras personas, debemos experimentarlos por nosotros mismos, obteniendo así conocimiento personal.

Los chakras trabajan como centros de intercambio entre las dimensiones física, astral y causal. A través de ellos la energía sutil de las dimensiones astral y causal puede ser transformada en energía para emplearla en la dimensión física.

Cuando los chakras son activados, uno puede no solo llegar a ser consciente de realidades superiores existenciales, si no que puede obtener el poder de entrar en estas dimensiones y desde ahí apoyar y dar vida a las dimensiones inferiores.

Toda forma, sonido y color tienen una determinada frecuencia. Del mismo, cada pensamiento tiene su propia frecuencia, que puede ser baja o elevada. Vibraciones inferiores son destructivas (miedo, odio, ira…), mientras que las elevadas son constructivas (amor, compasión, piedad…)

Nuestra actitud y forma de pensar son el resultado de la frecuencia a la que funciona nuestra mente.

Cuando los chakras son despertados, la mente cambia automáticamente. Los valores cambian y la calidad de nuestras relaciones y nuestra capacidad de amar mejoran inmensamente.

Los chakras existen en los diferentes cuerpos (koshas). En muchas de las practicas de kundalini debemos concentrar nuestra atención en los puntos gatillo localizados en la espina dorsal, mientras que en otras es mas fácil concentrarnos en los Kshetram, que pueden considerarse reflejos de los puntos gatillo originales, cuando concentramos la atención en ellos se crea una sensación que pasa a través de los nervios hasta el cerebro.

Mooladhara no tiene reflejo mientras que el resto tienen homologos directamente en frente de ellos en el mismo plano horizontal. Swadistana se encuentra en la zona del pubis, justo por encima de los órganos genitales. Manipura en el ombligo, anahata en el corazón, vishudhi en el hueco de la garganta y Ajna en el centro del entrecejo (conocido como bhrumadhya).

Chakras como camino evolutivo

Los chakras están simbolizados por flores de loto. El loto se desarrolla en tres niveles: lodo, agua y aire. Brota en el fango, crece en el agua en un esfuerzo de alcanzar la superficie y eventualmente alcanza el aire y la luz directa del sol. Del mismo modo, el hombre debe pasar a través de tres etapas en la vida espiritual, que representan su existencia en tres diferentes niveles: Ignorancia (fango), ambición y esfuerzo (agua) e iluminación (aire).

El loto simboliza el crecimiento humano desde los niveles inferiores de conciencia a los estados superiores de conocimiento. La culminación del crecimiento del loto es una bella flor. Del mismo modo, la culminación de la búsqueda espiritual de un hombre es el despertar y florecimiento de todo el potencial humano.

La evolución humana consiste en realizar el camino a través de los diferentes chakras. Comenzamos desde Mooladhara y vamos hasta Sahasrara.

Mooladhara es el primer “nivel de conciencia” en los seres humanos, y el mas elevado del resto de los animales. Por debajo de Mooladhara existen otros chakras conocidos como patalas que representan la evolución del reino animal. Estos centros no funcionan en los seres humanos.

Sahasrara es el punto mas elevado de la evolución humana y el primer paso hacia la evolución divina. Por encima de Sahasrara existen otros chakras llamados lokas, y representan estados superiores de conciencia.

La evolución completa se divide en tres fases: Tamasica (animal), Rajastica (humana) y Satvica (Divina).

El hombre es consciente del tiempo y el espacio y tiene ego. Puede pensar, puede saber que está pensando, y puede saber que sabe que está pensando. Esto se debe a la evolución del ego. Un animal no tiene esta capacidad, es su instinto el que le guía en su evolución.

Una vez que shakti (la energía) supera manipura ya no hay forma de volver atrás. El estancamiento en un chakra ocurre cuando hay una obstrucción en sushumna o en uno de  los chakras superiores. Kundalini puede permanecer en un Chakra durante años o incluso durante una vida entera.

Despertar los chakras es muy importante en la evolución humana y no debe ser confundido con el misticismo u ocultismo. Nuestro estado mental actual no nos permite controlar todos asuntos de la vida diaria, el propósito de despertar los chakras, sushumna y kundalini está relacionado precisamente con esto, tomar control sobre nuestras vidas.

 

Yoga, fuego y espiritualidad

El tener una granja no me convierte en granjero. Trabajar cada día las tierras, cuidar de los animales, hacer el sacrificio de estar ahí, presente, dedicado en cuerpo y alma es lo que me convierte en granjero. Lo mismo sucede con la espiritualidad. Soy una persona espiritual cuando hago un esfuerzo consciente por trabajar el espíritu.

En demasiadas ocasiones representamos en nuestras mentes  el espíritu de una forma fantasmagórica, le damos una imagen etérea y en la mayoría de los casos vacía. El espíritu es una fuerza, tan real como la de la gravedad. No se puede ver ni oír, pero se siente a través de la acción. Es la fuerza que nos mueve, que nos da vida y nos transforma.

Todo cambia, en todo momento. No hay nada que permanezca estático. Hasta la roca más sólida se va erosionando con el tiempo. No hace falta ser budista para comprender esto, cualquier persona que se siente a observar va a llegar a la misma conclusión.

El primer principio de la termodinámica nos dice que la energía ni se crea ni se destruye, se transforma. Crear consiste en transformar algo de una forma a otra. Pensamiento en acción, imaginación en proceso. Sueños que se hacen “realidad”.

Resulta paradójico que el mecanismo de la espiritualidad consista en materializar lo intangible pero así es. Sin embargo el “propósito” al que sirve es lo verdaderamente “espiritual”. Lo importante nunca  a ser el resultado de la transformación si no el proceso que lleva detrás, la fuerza que lo hace posible.

El yoga es una forma de espiritualidad, es un camino de transformación. El objetivo consiste en convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos. Somos diamantes en bruto que debemos pulir para brillar con fuerza. La acción de pulir es la manifestación del espíritu, el brillo la iluminación.

La fuerza de la gravedad siempre está ahí, podemos aprovecharla o dejar que haga su función naturalmente. Con el espíritu sucede lo mismo. Podemos controlar esa fuerza, podemos hacerla más fuerte, podemos utilizarla para nuestro beneficio o bien dejar que fluya sin más. La clave en el yoga consiste en tomar el control sobre esa fuerza.

Aquí es donde comienza todo. Una persona espiritual es una persona con una fuerza de voluntad excepcional, constancia, determinación, valor… Conceptos que se asocian tradicionalmente al elemento fuego.

Entregarnos al fuego del espíritu para ser transformados es sólo el principio y el camino hacia el final. Un camino lleno de obstáculos y peligros, un camino que cada uno de nosotros debemos de andar. Un camino que desgraciadamente lleva en muchas ocasiones al engaño pues es un camino de poder. En el momento en que te das cuenta de tu poder te haces invencible (o más bien te crees) y olvidas que de igual modo que sucede con la gravedad, todo lo que sube baja en algún momento.

Ese es el verdadero infierno, en el que las llamas te consumen y sufres tu ignorancia. Ignorancia por haber llegado a creer que ese espíritu que te hizo brillar es tuyo, que te pertenece, pues el sentimiento de pertenencia no es más que un espejismo. Tan real como el reflejo que ves cada mañana en el espejo.

Buda decía que el deseo es la causa del sufrimiento pero en realidad el sufrimiento está causado por el apego. Es bueno desear, es necesario tener aspiraciones, sueños…es la forma en la que el espíritu cobra forma. Pero al mismo tiempo es fundamental no aferrarnos al resultado de nuestras acciones. Esta es la forma tradicional de crear karma.

El yoga nos enseña que debemos amar, y el amor es aceptación. Debemos amarnos a nosotros mismos de forma incondicional. Aceptar los resultados, sean cuales sean, valorando por encima de todo nuestro esfuerzo, pasión y entrega. Darle valor al espíritu por encima de todo. Sonreírle a la adversidad, entregarte al máximo en cada momento y no esperar nada. Ese fuego puede iluminar galaxias enteras, no tiene límites, es eterno.

Prana y Pranayama – Conociendo y controlando la energía

Para hablar de Prana debemos de remontarnos a los orígenes de la creación, tal vez un poco antes.

En el principio no había nada, ni siquiera la creación. Lo que existía era una conciencia no manifestada que permanecía inmóvil, en perfecto equilibrio y armonía, conteniendo en sí misma todos elementos necesarios para la creación, el universo en su totalidad comprimido en forma de potencial. Una conciencia que en las escrituras se conoce como Para Brahman.

De esta quietud surge un movimiento, el primer impulso creativo, el deseo. Ekoham bahusyam: ”soy uno, déjame ser muchos”. De este deseo se crea la primera vibración spandan, y de ella surge la energía primordial mahaprana.

Desde el origen de la creación el universo se ha ido expandiendo, en un baile cósmico entre conciencia y energía, creando diferentes niveles de  existencia.

Todo el universo se compone de dos fuerzas: Conciencia y energía. Donde quiera que miremos, en la naturaleza, en el cuerpo, en la mente, esta polaridad puede verse como luz y oscuridad, positivo y negativo, masculino y femenino… Cuando esta polaridad se manifiesta en el microcosmos humano, toma la forma de chita shakti (conciencia) y prana shakti (energía)

Es este prana shakti el que forma el cuerpo pránico:

Los yoguis sostienen que envolviendo al cuerpo físico existe un cuerpo energético conocido como pranamaya kosha. Este es el cuerpo etérico a través del cual la energía se mueve por canales establecidos llamados nadis. Existen más de 72000 pasajes de energía diferentes de los cuales 3 son fundamentales. Estos son Ida, Pingala y Shushumna. Cuando Ida y Pingala están en equilibrio, Sushumna se activa y la energía comienza a fluir a través de él. Los dos mantras que forman la palabra HA THA corresponden con cada uno de estos nadis: Ha con Pingala (Sol) y Tha con Ida (Luna)

Pranayama

“La vida es el periodo entre una respiración y la siguiente, aquel que respira correctamente adquiere control sobre todo su ser” Hatha Yoga Pradipika

Pranayama es una técnica para controlar y dirigir la energía. A través de la respiración tomamos control sobre el prana.

La vida y la respiración están estrechamente conectadas, podemos pasar días sin agua o alimentos pero ¿Cuánto tiempo podemos aguantar sin llenar de aire nuestros pulmones? Sin respiración no hay vida.

Teniendo en cuenta la importancia de la respiración, deberíamos de pararnos a observar la calidad de la misma. ¿Estamos respirando correctamente?

Una respiración rápida y superficial está asociada con tensión, miedo, preocupación…condiciones que tienden a llevarnos hacia problemas de salud, infelicidad y por supuesto hacia una vida mas corta.

Una persona que está razonablemente relajada inhala y exhala aproximadamente medio litro de aire en cada respiración. Si expande el abdomen y el pecho todo lo que puede, este volumen puede ascender hasta los dos litros.

Cuando esta respiración profunda se hace de forma lenta, conseguimos que la mayor cantidad de oxigeno se transfiera a la sangre, llenando de vida cada una de las células del cuerpo. Una persona que respira profunda y lentamente se mantiene en un estado relajado, en calma y feliz.

“Cuando el prana fluctúa la mente fluctúa, cuando el prana se estabiliza la mente quede en calma”

Cuando el flujo de prana está en armonía, los pensamientos se reducen al mínimo y somos capaces de controlar la mente. Imagina que la mente es un cristal con vistas a la realidad. Si el cristal está sucio veremos la realidad “manchada” o incluso tan solo una parte de esta. Mediante las técnicas de pranayama conseguimos limpiar esta ventana y de este modo podemos ver las cosas como realmente son.

El proceso consta de inhalación (pooraka), exhalación (rechaka) y retención (kumbaka). Normalmente la exhalación es igual o el doble a la inhalación.

De acuerdo con los textos yoguicos, kumbaka es la esencia del pranayama. Cuando la respiración cesa, prana y apana se unen dirigiéndose la energía resultante hacia arriba a través de Sushumna nadi. Cuando esta energía alcanza Ajna chakra las fluctuaciones de la mente cesan por completo y alcanzamos Shamadi.

A medida que vamos redirigiendo la energía al canal central mediante la práctica de pranayamas vamos activando diferentes zonas del cerebro que permanecían inactivas, despertando de este modo a nuevas realidades existenciales.

“Aquel que conquista la esencia del pranayama es capaz de controlar su cuerpo, su mente y cualquier poder en el universo”

 

 

Mudras, los gestos energéticos

La palabra mudra en sánscrito significa “gesto”. Cuando realizamos un mudra, estamos configurando de un modo determinado nuestro sistema energético. De esta forma se crea un vinculo entre nuestro cuerpo físico (annamayakosha), pránico (pranamayakosha) y mental (manomayakosha).

Los mudras son una práctica completa per se, al igual que lo son las asanas y pranayamas. Es quizás en las fases más avanzadas de nuestra shadana (practica espiritual) cuando los mudras se utilizan de forma aislada. 

Son muchos los tipos de mudras, y aunque la mayoría de ellos se realizan con las manos (hasta mudras) también se pueden ejecutar con otras partes del cuerpo (khechari, aswini, shambavi…)

Chin / Jnana Mudra

La palabra Chin significa en sánscrito Conciencia, Chin mudra es por tanto el gesto de la conciencia. Para realizarlo debemos de juntar las puntas de los dedos índice y pulgar, creando de este modo un circulo con ellos, y manteniendo los tres dedos restantes estirados y ligeramente separados entre sí (en ambas manos). A continuación dejamos las manos en las rodillas con las palmas apuntando hacia el cielo y nos aseguramos que estén relajadas.

Recuerda que al principio puede que los dedos se separen pasado un tiempo sin que te des cuenta, por lo que resulta práctico, en lugar de juntar directamente las puntas, llevar la punta del dedo índice a la base o primera falange del pulgar y con este sellar el gesto.

Este mudra resulta muy cómodo a la hora de sentarnos a meditar. Puede que al principio sus efectos sean muy sutiles, pero si tomamos costumbre de realizarlo nos aseguramos de que las manos estén bien ubicadas en todo momento.

A nivel simbólico el dedo pulgar representa la conciencia universal, mientras que el índice  representa la conciencia individual. Cuando ambos se juntan se crea la unión, el Yoga. Fusión del universo con el microcosmos de nuestro serA nivel energético creamos un circuito en el que el prana es reconducido hacia Ajna chakra, mejorando de esta forma la capacidad de concentración y creando un efecto relajante sobre el cuerpo.

Jnana significa en sánscrito “conocimiento intuitivo”, por lo que este mudra se conoce como gesto del conocimiento.

La diferencia principal con Chin mudra reside en la posición de las palmas. En lugar de apuntar hacia arriba quedan apuntando hacia abajo. A nivel energético esta simple modificación aumenta el anclaje con la tierra. Cuando sientas que tu mente está muy dispersa o que tiendes a perder la concentración fácilmente es preferible utilizar este gesto.

Aswini Mudra

Es conocido como el gesto del caballo y consiste básicamente en la contracción del esfínter anal. Cuando realizamos esta contracción, activamos ciertos músculos de la zona pélvica y otros asociados con los órganos sexuales.

En el momento en que conseguimos aislar de forma consciente cada una de las áreas implicadas en este mudra, estamos preparados para realizar una práctica más avanzada llamada Moola Bhanda (el primero de los cierres energéticos). Además de prepararnos para Moola Bhanda, Aswini aporta beneficios tanto a nivel físico como a nivel energético.

A nivel energético ayuda a armonizar el flujo de Apana Vayu, el tipo de prana que se encarga de  la excreción y eliminación de residuos en nuestro organismo. A nivel físico refuerza la musculatura del suelo pélvico.

En combinación con ciertas asanas en las que trabajamos con Muladara Chakra, nos es de gran utilidad ya que reforzamos la atención en la zona del perineo. Recuerda que donde vaya tu atención va la energía.

Podemos trabajar con el mudra de dos formas:

La primera consiste en mantener la contracción durante un tiempo determinado, al inhalar se contrae y se mantiene el gesto el tiempo que se pueda sin forzar; cuando queramos soltar lo haremos con una exhalación. Puedes ir observando tu progresión contando ciclos de respiración completa (inhalación-exhalación). Cuando trabajes con asanas es preferible no contar para llevar la atención por completo a Muladara.

La otra forma consiste en realizar la contracción de forma intermitente, creando una sensación de bombeo energético hacia los chakras superiores.

Shambavi Mudra

El una técnica muy poderosa que nos ayuda a activar Ajna chakra. El gesto consiste en llevar ambos ojos hacia el centro de la frente (brhumadhya).

Por si misma es una práctica avanzada que puede inducir a estados profundos de meditación. A nivel físico fortalece los músculos de los ojos y alivia posible tensión acumulada en este área. A nivel mental calma la mente, creando estabilidad y eliminando estrés. Además favorece la capacidad de concentración y desarrolla la intuición. A la hora de realizar esta práctica es importante no bizquear ni forzar la vista. Realiza el mudra de forma breve pero con constancia para obtener resultados.

En la mitología hindú, Shambavi es el nombre que recibe la mujer de Shambu (también conocido como Shiva). En honor a ella Shiva creó esta práctica para que ambos pudieran fundirse en la conciencia universal. En Gheranda Shamita se llega a declarar que de todas las prácticas que aparecen en las escrituras Shambavi es la más secreta y poderosa.

Khechari Mudra

Es una mudra que realizamos conjuntamente con la respiración Ujjai. Se aplica doblando la lengua hacia arriba y llevándola hacia atrás todo lo posible, de manera que la punta de la lengua presiona el paladar blando.

Kechari mudra ayuda a controlar y a influenciar el conjunto de glándulas endocrinas a lo largo del cuerpo. Este efecto se consigue gracias a la regulación en las secreciones del cerebro, que se producen en pequeñas cantidades para controlar la glándula pituitaria y el resto de glándulas que están bajo la influencia de Ajna Chakra (la tiroides, el timo, las glándulas mamarias, la glándula suprarrenal y las reproductivas).

También tiene efecto en los centro del hipotálamo y del bulbo raquídeo, que controlan la respiración, el latido del corazón, las expresiones emocional, el hambre y la sed. Además el hipotálamo está conectado con el tálamo, que tiene un papel fundamental en la regulación de los ciclos de sueño y vigilia y en todas las actividades del sistema nervioso central, como la capacidad de concentración.

Ayurveda: La ciencia de la vida

Ayurveda significa en sánscrito “conocimiento o ciencia de la vida”. Es el sistema de sanación más antiguo que conocemos, naciendo en India hace aproximadamente 5000 años.

Más allá de nuestra idea convencional de medicina, ayurveda nos muestra una manera de percibir el universo y la forma en que vivimos e interactuamos con nuestro ambiente. Es más una forma de vida que un intento por controlarla.

Concibe al individuo como un universo inteligente que busca expandirse a través del movimiento. Para que haya salud, este movimiento debe ser armónico y estar en equilibrio con el entorno. Los pilares del Ayurveda son la nutrición, el ejercicio físico y el sueño. La clave está en llevar una vida equilibrada.

Según el Ayurveda, el universo (incluyéndonos a nosotros mismos) está compuesto de cuatro estados primarios de la materia mas un quinto que contiene a los anteriores. Estado sólido, liquido, de transformación y movimiento, contenidos en el espacio. Estos estados se manifiestan en forma de elementos: Tierra, agua, fuego, aire y éter o “espacio”.

La combinación de los diferentes elementos da lugar al sistema de clasificación constitucional conocido como Tri-Dosha. Cada individuo nace con una proporción diferente de estos elementos. Esta es nuestra constitución natural o Prakriti. La proporción de los elementos en el momento actual y con relación a nuestra Prakriti es la indicadora de nuestro estado de salud.

Conocer nuestra constitución nos ayuda a comprender mejor las tendencias de la mente. Las tres energías o “humores” no son más que indicadores de hacia dónde vamos a tener mayor facilidad para perder el equilibrio. De esta forma si sabes que tienes predominancia de un elemento concreto puedes contrarrestarlo reduciendo el mismo o aumentando los demás. Por ejemplo si tienes predominancia de Pitta, ya sabes que en verano ese fuego interno que te caracteriza puede hacerte perder la paciencia con facilidad, o al contrario si tienes alto Kapha y es invierno puede que quieras hibernar.

Para saber cuál es nuestra constitución con precisión debemos acudir a un Vaidya o doctor ayurveda.  Si no disponemos de uno cerca, podemos comenzar por realizar un test online o bien buscar ciertos rasgos indicadores con los que nos sintamos reconocidos. Las “Doshas” y sus características son las siguientes:

doshas

Vata

Compuesta por elementos aire y éter, gobierna el movimiento actuando principalmente  a través del sistema nervioso. Es la fuerza que dirige y orienta a los demás humores. Energiza las funciones mentales y nos permite elaborar una respuesta ante los estímulos internos y externos. Se encarga de los sentidos de la audición y el tacto.

Las personas Vata suelen ser más altas o bajas que el promedio, con complexión delgada, de piel seca, áspera  o agrietada. Su pelo también suele ser seco y tiende a tener caspa. Tienen sueño ligero y sufren de insomnio. Con frecuencia padecen de estreñimiento. Son propensos a lesiones, fracturas y a contracturas musculares. Son personas físicamente enérgicas y activas pero se quedan pronto sin reservas energéticas cansándose fácilmente.

Tienen mentes rápidas y ágiles, aunque están a menudo en las nubes y se distraen con facilidad. Cambian frecuentemente de intereses e inclinaciones, suelen ser indecisos y por lo general les falta confianza en sí mismos.

Es el perfil más adaptable y mejor capacitado para el cambio, sin embargo tiene tendencia a la soledad siendo comúnmente rebeldes.

El exceso de Vata causa inestabilidad y agitación en la mente, lo que resulta en pensamientos excesivos y preocupación. La mente se vuelve demasiado reactiva y nos hace actuar de forma impulsiva.

También sucede que perdemos la conexión con la tierra volviéndonos distraídos y poco realistas. Nuestra fuerza vital se dispersa por el exceso de actividad mental. 

Pitta

El fuego se manifiesta en combinación con el agua bajo la forma de líquidos calientes como la sangre y los fluidos digestivos.

Determina los procesos de transformación del cuerpo y la mente, como el metabolismo y la percepción sensorial. Está encargado de la razón, la inteligencia y la comprensión.

Las personas de tipo Pitta son de complexión media, con músculos bien desarrollados. Su pelo es fino y comúnmente tienen calvicies.

Tienen una mente aguda y son inteligentes, exigentes y perceptivos. Por otro lado son propensos a la ira y la argumentación y pueden llegar a ser testarudos o moralistas. Les encanta ganar y odian perder. Tienen una voluntad fuerte y les gusta hacer uso de la energía físicamente.

Normalmente tienen un autocontrol fuerte pero pueden ser egoístas y asociales. Las personas Pitta son críticas, ven enemigos en todas partes y están siempre en guardia. Los trastornos típicos derivan en agresión y hostilidad. Pueden llegar a ser dominantes, autoritarios o fanáticos. Cuando están perturbados pueden llegar a tener delirios de grandeza.

Kapha

Determina la forma, es responsable de la cohesión y la estabilidad. Compuesto por los elementos tierra y agua constituye la sustancia esencial del cuerpo. Predomina en los tejidos corporales y está vinculado con los sentidos del gusto y el olfato. Gobierna los sentimientos, las emociones y la resistencia tanto física como mental

Las personas tipo Kapha tienen una estatura más baja de lo común, aunque en ocasiones pueden ser muy altos. Su complexión es robusta y su piel gruesa, húmeda, aceitosa y clara. De ojos grandes y dientes blancos y atractivos tienen un metabolismo lento que hace que tiendan al sobrepeso. Les encanta lo dulce.

Les gusta la vida sedentaria a pesar de contar con mucha resistencia. Son sensibles al frio y la humedad. Su carácter es amoroso, son amables, bondadosos, románticos… Les gusta pertenecer a grupos (sobre todo entorno familiar) y no les gusta el cambio, al que se adaptan con dificultad. Son proclives al apego.

Cuando Kapha está alto provoca torpeza mental, congestión y mala percepción. Falla la motivación y esto deriva en pasividad y dependencia. Dejamos de confiar en nosotros mismos y nos hacemos dependientes de los demás para que nos cuiden.

Guia para la salud de Usui – Los principios del Reiki

La medicina convencional, por lo general, se centra en tratar los síntomas de la enfermedad en lugar de ir a la raíz del problema y solucionarlo. Si tienes dolor de cabeza tomas una pastilla para aliviarte, esto es un parche temporal. La enfermedad es el resultado de un bloqueo o sobrecarga energética en nuestro sistema. Estos bloqueos suelen estar causados por emociones reprimidas o pensamientos destructivos.

El origen del Reiki se remonta miles de años atrás en el Tibet. Las primeras escrituras que hablan de este sistema se encuentran en los “Sutras del Loto”, una transcripción del ultimo sermón de Gautama Buda. En ellos se describe un proceso de sanación en el que la energía universal es canalizada y transmitida mediante la imposición de manos. Siglos después este sistema fue redescubierto y desarrollado por el doctor Mikao Usui.

Usui descubrió que a pesar de la efectividad de este método, los pacientes que acudían a él sufrían recaídas al cabo de un tiempo. Y era  precisamente por que el Reiki estaba siendo empleado del mismo modo que la medicina convencional. La gente sanaba temporalmente pero mantenía sus malos hábitos a nivel mental. Fue entonces cuando estableció los principios para la buena salud.

Estos 5 principios pueden y deben ser utilizados cada día a modo de mantras. Son instrucciones que enviamos a nuestra mente para mantenerla en un estado propicio para nuestro desarrollo personal y espiritual.

Reiki

 

I. Solo por hoy no me enfadaré.  Solo por hoy dejaré las cosas pasar y estaré en paz.

El enfado con uno mismo o con el mundo entero crea serios bloqueos en la energía. Es nuestro enemigo interno mas complejo. Dejar marchar el enfado trae paz a la mente. Pero… ¿Que es el enfado? El enfado es una reacción, no una acción. Nosotros creamos la ira. Nuestra mente hace que se produzcan componentes químicos que nos hacen sentir enfadados, nuestros cuerpos se tensan, el pulso se acelera, las emociones se nublan y o bien nos tragamos el enfado o se lo transmitimos a otras personas.

Esta energía negativa es perjudicial para nuestro cuerpo, mente y espíritu. Es puro veneno.  Con el tiempo acaba formando parte de nuestro sistema de respuesta autónomo. Si nuestra respuesta habitual es enfadarnos nos convertiremos en personas enfadadas. El hecho de enfadarnos no cambia nada, entender los motivos y dejarlo pasar nos hace evolucionar y estar mejor.

El enfado y el resentimiento normalmente provienen del deseo de cambiar algo en el pasado, algo que desafortunadamente es inviable, lo que si podemos hacer es cambiar el presente y así mejorar el futuro. Cuando dejamos de desear que el pasado hubiese sido diferente nos abrimos a la belleza del momento presente y la paz se nos hace disponible. Así que por hoy, solo por hoy haz borrón y cuenta nueva y libérate!

II. Solo por hoy no me preocuparé. Solo por hoy confiaré

¿De donde viene la preocupación? La preocupación se origina como consecuencia del miedo a algo que pueda pasar en el futuro. Quiere decirse que nos preocupamos por cosas que todavía no se han materializado. La preocupación está en la mente y por eso podemos evitarla. Cuando nos preocupamos, creamos una reacción mental hacia algo que todavía no ha sucedido. Experimentamos emociones antes de exista ninguna acción. Hacemos esto para prepararnos para el peor escenario posible, creando un estado interno de emociones destructivas.

Cuando estamos solos nos sentimos vulnerables y nos preocupamos por nuestra supervivencia. Nos preocupamos por lo que no tendremos mañana en lugar de por lo que tenemos hoy, cuando mañana es un concepto y hoy es la realidad. Como consecuencia de nuestro miedo al futuro, deseamos tener más de lo que necesitamos. Evitar la preocupación nos permite confiar en que seremos capaces de afrontar cualquier situación que el universo nos presente. Cuanto más creamos en que todo irá bien, mayor probabilidad de que esto suceda.

III. Solo por hoy seré agradecido. Agradece desde el corazón.

Cosas sencillas como dar las gracias, sonreír, perdonar, mostrar gratitud.. pueden hacer mejores las vidas de otros y las nuestras mismas. Dar gracias por nuestra existencia, por estar vivos, por todo lo que tenemos, por ser vehículos para el universo, Cuando estamos agradecidos por lo que tenemos en nuestras vidas somos mas propensos a atraer mas. Si sientes que no tienes esto o lo otro, estás enviando un mensaje de “insuficiencia” hacia el universo. Estas creando esa condición. Cuando agradecemos, sintonizamos con las frecuencias de la abundancia, nos abrimos a recibir.

IV. Solo por hoy haré mi trabajo honradamente.

Cuando nos referimos a trabajo, no lo hacemos exclusivamente entendiéndolo como aquello que nos proporciona el sustento para vivir, si no como la propia vida en si misma. Todos hacemos algo, todos tenemos una misión, ese es nuestro trabajo. Si trabajamos de forma honrada llenamos de propósito y significado nuestras vidas. Debemos de ser honrados no solo con los demás, si no sobre todo con nosotros mismos.

Es un buen momento para hacernos la pregunta, ¿Estás haciendo lo que quieres? Si no es así ¿Por qué? Si sientes que no sabes lo que te gustaría estar haciendo no pasa nada, forma parte de tu camino, pero igual es un buen momento para empezar a plantearte ¿Cuáles son las actividades que realizas en las que el tiempo se pasa volando? Trata de incorporar mas de esas actividades en tu vida. Por que el trabajo no solo se refiere al dinero. Haz tu trabajo con ilusión, vive tu vida con pasión y busca la sinceridad contigo mismo y con los demás

V. Solo por hoy seré amable con todo ser vivo.

Todos estamos conectados, somos perfectos. Si somos amables incluso en tiempos de adversidad, la amabilidad formará parte de nuestro sistema de respuesta autónomo. Seremos personas amables. Esto no significa que debamos permitir a otros que pasen por encima nuestro, debemos ser ante todo amables con nosotros mismos. La amabilidad es un estado del ser. Un estado que nos proporciona salud y armonía con el universo. Es el estado natural en el que deberíamos de permanecer en todo momento.

Los Pilares del Yoga: Conciencia y Atención

La mayoría de las filosofías occidentales consideran que la Conciencia es una función de la mente, y que sin mente no habría Conciencia. Esto puede verse reflejado en la afirmación clásica “Pienso luego existo” de Descartes.

En el Yoga este pensamiento es, cuanto menos, desacertado. No hay una forma racional de demostrar que es una idea errónea, sin embargo los yoguis nos ofrecen un método para experimentarlo por nosotros mismos.

En un sentido general conciencia significa comprender, conocer o sentir lo que está sucediendo a nuestro alrededor y mas profundamente en nuestro interior. Los yoguis entienden que toda forma de vida es un vehículo para la Conciencia. Ya sea una célula, planta, animal o ser humano. La naturaleza fundamental de todos los seres vivos es la Conciencia.

Sin embargo, cada una de estas formas se expresa en diferentes niveles. Tradicionalmente se dice que “la Conciencia duerme en las piedras, sueña en las plantas, comienza a despertar en los animales y puede desarrollarse por completo en los humanos”. De entre todos los organismos vivientes el ser humano es el único que tiene la capacidad para conocer, manifestar y hacer florecer todo su potencial.

captando señales

La atmósfera está cargada de ondas electromagnéticas que portan todo tipo de información (programas, películas, series, etc.) destinada a llegar a los diferentes canales de televisión. Nosotros como humanos no somos capaces de captar directamente estas señales, nuestros cuerpos carecen del equipamiento necesario. Las ondas están ahí pero no podemos sintonizar con ellas. El potencial está ahí pero no podemos utilizarlo.

Un aparato de TDT por si mismo no puede ver ni escuchar, actúa como un mediador que capta ondas y las convierte en contenido audiovisual apto para ser visualizado. De igual modo, los órganos de los sentidos y el cerebro no son más que receptores, transformadores y emisores. Captan sensaciones que se transforman en señales para que el cerebro las procese y envíe a la conciencia, que es quien realmente observa.

Si entendemos el conjunto cerebro-mente como un ordenador, podríamos decir que el cerebro es la parte física (hardware) mientras que la mente sería el sistema operativo y los programas (software). Un ordenador es una máquina que existe con el fin de hacer la vida mas sencilla a las personas, por si solo no es más que una maquina.


Atención

En el Yoga se enfatiza la importancia de la atención como fin para aislar la conciencia del entorno que nos rodea para dirigirla hacia las esferas más íntimas de nuestra mente.

Si te observas, comprobarás cómo tu mente tiene una tendencia natural a moverse de un lugar a otro, a crear una percepción dispersa. Esta distracción causada por una corriente de pensamientos no interrelacionados se conoce como Vikshepa, y es una limitación de la mente.

Proyección vital

Nuestros procesos mentales son como una buena película: intrigante, excitante, emocional…muchas veces el contenido es tan atractivo que nos perdemos en el drama hasta que la película termina.

La mayoría de nosotros vivimos absorbidos en nuestros pensamientos y cuerpos físicos, tanto que nos identificamos con ellos. Es esta identificación la que nos atrapa en una realidad limitada. Llegamos a creer que formamos parte de la película.

Durante los periodos prolongados de atención comenzamos a entender los aspectos más profundos de nuestro ser, a salir de esta película mental.

En el Yoga tradicional se trabaja de forma indirecta con la atención a través de la presencia. Presencia entendida como “atención consciente”, tanto interna (pensamientos) como externa (cuerpo, respiración…).

Existe una relación entre la actividad perceptiva y el perceptor. Si una persona no sabe que está percibiendo algo no está presente. La idea principal es convertirnos en “espectadores” de nuestro cuerpo y nuestra mente.

Si tomamos conciencia y comenzamos a observar, a convertirnos en testigos de nuestras acciones y pensamientos podemos trascender a una nueva dimensión existencial y ser verdaderamente libres.

Las raíces de la espiritualidad

Son muchos los motivos por los que uno puede adentrarse en el mundo de la espiritualidad. Y con espiritualidad me refiero a la experiencia espiritual. Algunos le dan el nombre de llamada, otros despertar. Sea cual sea la denominación, este “nuevo comienzo” suele originarse por un momento de vacío interior en el que percibimos algo más, algo que siempre había estado ahí pero que no nos habíamos parado a prestar atención.

Una vez hemos degustado ese “algo más”, sentimos la necesidad de repetir la experiencia, es una droga muy fuerte que nos cambia por completo, nos hace plantearnos qué estamos haciendo con nuestra vida y si será lo correcto.

Es un momento crítico en el que debemos de asentar una base sólida para comenzar nuestro camino, si no es muy probable que no solo no encontremos lo que estemos buscando, peor aún habremos perdido nuestra vida en ello.

En primer lugar debemos dejar a un lado el pasado, no es recomendable aferrarnos a ese momento. Con una mente abierta, deberíamos primero mente abierta einsteinconsiderar si ha sido una construcción mental o si ha venido de “otro lugar”. El análisis es clave para mantener la mente sana y no caer en las redes del subconsciente. Si tu mente está cerrada desde el principio será difícil trabajar con ella. Es altamente probable que al principio no lleguemos a ninguna conclusión, pero por lo menos habremos creado la condición para que, cuando estemos preparados venga a nosotros la respuesta.

El segundo paso es plantearnos ¿Y que hago ahora?, ¿Por donde empiezo?, ¿a dónde voy? Porque está claro que aquí no puedo seguir…

¿Me voy a la India? Allí parece que hay espiritualidad auténtica, seguro que encuentro un gurú que me guíe. O ¿Me meto a un monasterio?, ¿dejo todo y me voy al bosque a vivir libre como los pájaros? ¿Me hago budista?, los monjes parecen tener paz…

En la inmensa mayoría de los casos que he conocido, incluyendo el mío propio, todas estas preguntas vienen formuladas desde un estado de saturación mental que solo genera confusión. Si estábamos perdidos, ahora nos vendamos los ojos para hacerlo todo aún más complicado.

No queremos aceptarnos como somos, por eso tratamos de huir, de alejarnos de todo lo que hemos sido para empezar una nueva vida. No hay nada malo en tomar distancia, a veces necesitamos alejarnos para ver las cosas con perspectiva. Lo importante es ser conscientes de que no podemos huir de nosotros mismos.

En función de la claridad mental que tengamos en el momento en el que tomamos esta o cualquier otra decisión, nos será más fácil seguir hacia delante y no caer precipitadamente en el engaño. Solo el discernimiento nos conduce por el camino adecuado para cada uno. A este discernir en yoga lo llaman viveka y se dice que proviene de Buddhi, la mente despierta, la mente iluminada.

El lado oscuro y la renuncia

A veces la idea de iluminación causa problemas. Cuando empezamos nuestro camino, inmediatamente queremos estar iluminados, queremos ser como todos aquellos que ha llegado a ese estado. Creamos una imagen mental, un ideal y lo perseguimos ciegamente sin darnos cuenta de que, en muchas ocasiones, es nuestro ego el que quiere ser ensalzado, el que quiere convertirse en superior, el que busca la perfección.

Para avanzar en el camino, tenemos primero que enfrentarnos a todo lo que queremos dejar atrás. Debemos buscar la raíz de nuestros miedos, de nuestras adicciones, de nuestra infelicidad. Debemos saber de dónde venimos.

raicesLas raíces suelen encontrarse bajo la tierra, y es en ella donde empieza el cambio real, donde descubrimos nuestro lado más oscuro. No podemos negarlo, aceptar que existe es el primer paso para empezar a ver. La mejor forma de trabajar con la oscuridad es mediante la renuncia.

La renuncia es una práctica muy común en espiritualidad. Es una forma de desnudar el alma, de ponernos a prueba, una forma de educar la mente. Nos enseña a distanciarnos de todo lo que nos ancla a este mundo y al mismo tiempo nos hace comprender la existencia que se manifiesta cada día delante de nosotros.

Cuanto más renunciamos, mas fuerte se hace la oscuridad. Cuanto más avanzamos en el camino, más sentimos que estamos ciegos. Pasamos por la noche oscura del alma y solo con perseverancia y desapego, guiados por la diminuta luz que habita en nosotros podremos llegar a la madrugada.

Para que la renuncia no se vuelva en nuestra contra y nos llene de rencor, de envidia, de ira y dolor debemos practicarla desde la humildad del corazón, siempre con alegría y entusiasmo. De este modo sabremos que vamos por el buen camino. Y si no llegásemos al final, por lo menos habremos disfrutado intentándolo.

Quizás la renuncia final sea la más difícil y también la más importante de todas. Para vivir eternamente es necesario primero morir en vida, vaciarnos por completo, negarnos a nosotros mismos, renunciar a la ilusión de esa identidad limitada que es la causa del sufrimiento. Entonces descubriremos la verdadera naturaleza de las cosas, y el sol saldrá para no volver a ponerse.

Mi recomendación personal es permanecer en todo momento en la tierra, disfrutar de nuestra lucha y sonreír mucho.

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