Migración: decidir partir, cuando la esperanza es el reencuentro.

Son muchas las razones por las que alguien decide emigrar, hay algunos en que prima el deseo de aventuras, de conocer una cultura distinta, de probar otros sabores. Sin embargo, hay una gran parte de personas o familias que deciden emigrar debido a presiones externas, estos se ven “obligados” en cierta forma a tomar otros caminos y cambiar el lugar que es llamado “Hogar”.

A lo largo de la historia gracias a los procesos migratorios el ser humano ha logrado tanto desarrollarse como evolucionar. Esa necesidad de descubrir que hay más allá, de conquistar nuevas tierras, de intercambiar modelos de vida, de organización social, de mezclar sabores, oficios, genes, entre muchos otros factores, han generado lo que somos hoy en cada uno de los rincones de nuestro planeta. En algunos casos encontramos sociedades más “avanzadas” en lo que respecta a el nuevo hombre, tecnológico y globalizado, y en otras sociedades más apegados a tradiciones y  a estilos de vida menos tecnológicas.

Lo que no cabe duda es que cuando una persona o familia emigra se producen cambios, tanto en su estructura interna como externa. Y estos cambios impactan a cada uno de los integrantes de la familia ya sea de una manera positiva, y en otros casos menos afortunados de una manera más negativa. Esto ha generado mayor interés por realizar investigaciones en materia de salud mental y física en migrantes a los largo de todo el mundo. Y en este sentido no solo se considera a la persona o a las personas que se van, igualmente se considera como parte del impacto y del proceso migratorio a las personas que se quedan. Teniendo en consideración la mirada sistémica, donde cada uno de los integrantes de la familia influye y contribuyen a la organización emocional, social y psicológica del otro.

Evidentemente no significa que la inmigración en sí sea un detonante de patologías, pero inevitablemente es un proceso transformador y de crisis   para el sujeto y la familia. En algunas investigaciones se ha determinado que la experiencia de la migración aflora patologías físicas psicosomáticas tanto para el que se va como el que se queda, tales como cefaleas, problemas gastrointestinales, hipertensión, entre otros, al igual que también aparecen en muchos casos manifestaciones psico-emocionales como insomnios, depresiones, ansiedades, abusoMafalda-5 (Custom) de drogas, patologías conductuales, entre otras afecciones. De esta manera, la migración puede activar igualmente factores que estaban encubiertos en el país  lugar de origen ya que es una experiencia altamente movilizadora.  Razón por la cual el estudio y la atención preventiva en diferentes niveles (médico, psicológico, social, político)  es de carácter primordial. 

Hay diferentes condiciones que afectaran de una y otra manera la estructura familiar, ya sea porque el padre o madre viaja primero dejando a los hijos al cuidado de terceros significativos, ya sean familiares o no, que se convierten en sus figuras parentales de referencia, como aquellas parejas que se separan cambiando la dinámica familiar a una dinámica monoparental, como cuando viajan solos los hijos y los padres quedan en el lugar de origen, esto genera experiencias de abandono, de pérdidas o ausencias que va a determinar la experiencia de una reagrupación futura, que en algunos casos sucede en tiempo cortos y determinados, como en otros donde son más prolongados y se convierten en espacios de tiempo que escapan de la planificación original de la familia. Pero son los hijos o la segunda generación quienes sufren las consecuencias directas de la migración, sus padres contaban con un paradigma cultural de base, pero son los hijos quienes deben danzar entre culturas para crear su propia identidad.

 

La migración: proceso de duelo

Es por esto que una de las conclusiones más comunes de las investigaciones es que el proceso de migración también es un proceso de duelo.  Un duelo que depende de cada uno de los recursos personales y familiares, estos van a garantizar el éxito o el fracaso de adaptación a la nueva cultura y al país que acoge.

Estos duelos  pueden ser simples, complicados o extremos. Considerando que pueden existir distintos tipos de duelo ya sea por la pérdida de la familia y los seres queridos, del idioma y la cultura, en algunos casos por la tierra (paisajes, clima, estaciones), por el estatus social, el cual suele ser también una de las causas más frecuentes de consulta, por la seguridad social (documentos de identidad, trabajo, vivienda, acceso a oportunidades, etc) Achótegui, J. Los duelos de la migración: una perspectiva psicopatológica y social(2000).

BxkWmU9IAAAsGtO

 

Aunado a ello, se resalta como parte esencial del proceso aquellos legados de afrontamiento a las situaciones de crisis y cambios, al igual que se considera como los efectos de la migración impactan a las siguientes generaciones, como se indica en el artículo anterior en Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad) , la familia de origen trae consigo recursos que pueden ayudar o desfavorecer la adaptación en un nuevo contexto, tanto así que permitan la interacción e introducción sana de una nueva cultura y nuevos códigos, o por el contrario, hagan que el proceso migratorio se convierta en un proceso de marginación debido a legado muy rígidos y cerrados, donde lo nuevo sea procesado como una amenaza.

En su libro “Terapia familiar sistémica, aspectos teóricos y aplicación practica” Carmen Bermudez y Eduardo Brik (2010), explican cuatro fenómenos que ocurren cuando un individuo entra en contacto con otra cultura: asimilación, segregación, marginación e integración.

  • Asimilación: el individuo no desea mantener su identidad cultural y busca la interacción con la cultura de la sociedad dominante.
  • Segregación: cuando un individuo valora más su cultura de origen y evita la interacción con la otra cultura.
  • Marginación: cuando un sujeto no valora ni su cultura ni tampoco intenta entrar en contacto con la cultura local.
  • Integración: cuando un individuo le interesa conservar su identidad cultural de origen y al mismo tiempo mantiene interacción con la cultural local de manera que se pueda relacionar con ambas.

Esto se refiere al término de aculturación, como una respuesta adaptativa donde entran en juego intercambios culturales significativos que involucran tanto a los individuos locales como a los inmigrantes y se van a caracterizar por los puntos descritos anteriormente. La interculturalidad favorece el modelo de la integración dinámica el cual no solo va a  cambiar al inmigrante sino también a la sociedad de acogida.  Donde se respetan las diferencias y se buscan puntos de encuentro entre ellas.

El papel de las políticas públicas en temáticas de inmigración es esencial para la salud mental y para el adecuado proceso de interculturalidad.  La apertura a la diferencia cultural, el apoyo psicosocial, las redes comunitarias, la posibilidad de obtención de residencias y visados (el estatus legal), van a aportar a la salud mental del inmigrante y va a evitar colateralmente problemas sociales de mayor carácter como la violencia, condiciones de trabajo abusivas o explotadoras, pobreza y la marginación en la población migrante.  Por otro lado el trabajo realizado en los medios de comunicación debe estar enfocado en invitar a la integración cultural, y evitar estigmatizar y reforzar estereotipos que generan mayor resistencia o temor por la presencia del migrante en una sociedad.

 

migración

 

Enfoque Sistémico en el trabajo con familia de inmigrantes

El terapeuta y/o organización que desee trabajar en el área de inmigración o con familias provenientes de otros lugares debe tener la capacidad de revisarse primeramente, y como sucede con otras temáticas, debe tener en cuenta su sistema de valores, las ideas y creencias que tiene en relación a lo que significa la inmigración y estereotipos acerca de diversas culturas. La persona que solicita ayuda siempre estará muy sensible a este tipo de posturas en el otro, y más en un terapeuta donde desea obtener la contención que quizás no ha recibido en el contexto que lo rodea.

Dentro del campo sistémico, las escuelas que más se emplean son el modelo relacional estratégico, la escuela estructural, la intergeneracional, el enfoque narrativo, el enfoque ecosistémico aplicado a la transición cultural. En las últimas décadas se ha desarrollado para abordar esta temática la Terapia Transcultural. Aquí entra en relevancia el enfoque de la segunda cibernética, donde terapeuta y paciente “construyen juntos”, el terapeuta pasa de ser un agente externo, para convertirse en un participante, invitándolo a adentrarse al mundo del paciente, lo que facilitara la comprensión de su marco simbólico, de la manera como organiza y se relaciona con el mundo o con el otro. Y donde el sistema de valores y el mismo mundo simbólico del terapeuta van a interactuar en el proceso del paciente o familia que está atendiendo. Debido a esto, la importancia de adentrarse como terapeuta en su propio sistema de valores y creencias, para conocer si hay aspectos en su mundo simbólico que pueden entorpecer y perjudicar el proceso terapéutico de una persona o una familia, es de primera importancia.

Finalmente la búsqueda es mitigar el dolor y el malestar sufrido por la persona o grupo familiar, gracias al “choque de culturas, duelos presentes y asuntos no resueltos con sus lugares de origen”, con el objetivo de fomentar la construcción de una realidad más integrada e intercultural, donde la persona pueda mantener relación con su cultura de origen, pero que igualmente pueda integrarse de una manera saludable a la cultura del lugar de acogida, construyendo un yo o un sí mismo más intercultural.

Los inmigrantes, son personas resilientes,  que han logrado estar en un Lugar diferente  y convertirlo en su nuevo hogar. Es importante ayudar a visualizar y validar el proceso vivido por la persona o familia como un proceso de crecimiento. Hoy en día la nueva manera de comunicarse y la tecnología facilitan la mantención de los vínculos  familiares y con los seres queridos que han quedado en el lugar de origen. Esto también es una ventaja terapéutica, ya que se puede utilizar este factor como una herramienta para poder trabajar con temáticas no resueltas del lugar de origen de la familia o de la persona consultante.

 

migración

 

La gestión pública y los servicios sociales tienen un rol fundamental para poder establecer un proceso migratorio sano tanto para el que llega como para el que ya estaba. En la actualidad desafortunadamente hemos visto como en esta materia los gobiernos han sido ineficientes, y en algunos casos han generado prácticas perversas en materia de inmigración, lo que genera mayor casos y crisis, violentando Derechos Humanos, y generando mayor resistencia en los países de acogida, como lo hemos visto en casos de los refugiados y desplazados, productos de la violencia y condiciones de vida precarios desbordados en diferentes partes del mundo.

Hay países que tienen décadas abordando el fenómeno de la migración como lo son los Estados Unidos, Igualmente la Unión Europea, en especial países como España, Italia y Francia. Sin embargo aún sigue siendo fenómenos que generan malestar tanto en el local como en el migrante, ya que  las políticas de interculturalidad son ineficiencias y poco realistas.  Es por esto que la demanda es establecer servicios preventivos y de atención directa en materia educativa, política, médica, social y psicológica que favorezcan una mejor relación intercultural, donde se acoja las necesidades de las personas locales y de aquellas que llegan, para evitar la activación de procesos radicales que general mayor violencia y marginación .

 

Conclusiones

Si el fenómeno de la migración se observara como un proceso natural de los seres vivos, donde la diferencia puede ser una ventaja, se abriría un espacio de crecimiento. Siempre el intercambio entre culturas va a permitir el crecimiento cultural del lugar de acogida, ya que inevitablemente va a verse impactada por nuevos códigos ya sea en áreas como la música y el arte en general, la gastronomía, la educación, la organización política, entre otros aspectos.

El título de este artículo es decidir partir, cuando la esperanza es el rencuentro.  Esto basadoen parte en mi experiencia personal.  Cuando decides partir de tu lugar de origen, ya sea por la razón que te motive, en algunos casos más voluntarios que en otros, siempre se sufre un duelo, que según se explicó anteriormente dependiendo de la manera como se aborde va  a garantizar  el éxito o el fracaso de la experiencia.

 

dest2

 

Llegar a un lugar nuevo siempre va a generar un impacto. Ya que es otro sistema de códigos sociales. Finalmente de acuerdo a los recursos personales este impacto va a ser una experiencia paralizadora o más bien activadora. Como soy parte de esta comunidad de migrantes, atreviéndome a compartir mi experiencia personal, siempre voy a recordar el día que llegue a Madrid y salí por el metro ópera; mi aliento se contuvo y quede maravillada por lo que me rodeaba, al igual que siempre recordaré la primera vez que fui a una piscina municipal en verano y vi a todas las chicas en Topless, quede ruborizada, me sentía mi abuelita, con un bañador que me tapaba hasta las uñas.

En mi caso como mi migración fue voluntaria, esto inevitablemente me ayudó a sopesar   y a activar mis recursos personales para lograr adaptarme de manera más activa, aun con experiencias un tanto movilizadoras como la irregularidad en mis documentos y permiso de trabajo, el rechazo de algunas personas por mi lugar de origen, el clima y el saber que no habían personas familiares que pudiesen ayudarme en un momento difícil. Esto me ayudo a conectarme y activar mis propias redes de apoyo, me ayudo a abrirme a una nueva cultura y a integrar nuevos códigos en mi organización social.

En otros casos donde la migración es forzada, estos mecanismos aparecen en una forma más lenta,  donde el duelo puede perjudicar  y entorpecer la adaptación e integración   a una nueva cultura. Como en el caso de mis padres y hermana, que se vieron obligados a salir de Venezuela, luego de vivir una experiencia de violencia donde casi pierden la vida.  Esto obviamente no les permitió preparar el terreno para su salida, sino que precipitó la decisión de emigrar.

Siempre va a existir una nostalgia de reencontrarse con aquellas personas y lugares amados que nos traen buenos recuerdos. Depende de la vinculación que se tenga  con las raíces, la necesidad del reencuentro y de volver a ese lugar maternal que ayudo a crecer. El proceso de la migración es sin duda transformador, es muy cierto el dicho que dice “el que se fue ya no vuelve aunque regrese”. El contacto con otras culturas va  modificar la realidad, va a ampliar la manera de ver y de procesar el mundo. Es una experiencia única que inevitablemente influye en nuestra manera de organizarnos. Va a requerir de la activación  de los recursos personales y familiares más íntimos y rudimentarios, para que la experiencia se convierta en una oportunidad de crecimiento. Y esto no solo te va a marcar a ti, sino a futuras generaciones. Haciendo nuevamente mención al artículo Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad)

La invitación es, si por la razón que sea, ya no estás en tu país o lugar de origen, darte cuenta que tienes una oportunidad única. Es un nuevo comienzo que te invita a descubrir y crecer. Si el llamado por las raíces no te permiten conectarte con el aquí y el ahora, y el duelo por las pérdidas sufridas en este proceso no han permitido tener espacios de apertura a una nueva cultura, lo importante es evaluar la posibilidad de recurrir a espacios de ayuda que favorezcan un adecuado proceso de interculturalidad. Existen organizaciones y grupos que pueden ayudar a las familias o a las personas a contener y a sobrellevar esta experiencia de una manera más saludable. Darse cuenta que no se está solo, y que solo se necesita  dar un paso hacia afuera y conectarse con las oportunidades que le ofrece la experiencia de migrar.

Comparto una reflexión que en algún momento tuvo sentido para mí: “Para que exista un verdadero proceso de transformación, debe existir la ruina, y es a partir de ella que se puede empezar  a reconstruir y renacer, y si no, ¿quién llego a este mundo sin dolor?”  invito a ver el siguiente video las ruinas son el camino a la transformación.

Culmino con un pensamiento tibetano:

Todo lo adquirido puede perderse. A todo encuentro debe seguir la separación. Solo lo que hayas cultivado en tu mundo interior te pertenece”

 Bibliografía

  • Bermudez y Brik. (2010). Terapia Familiar Sistémica. Aspectos teóricos y aplicaciones prácticas. Editorial Síntesis.
  • Achótegui, J. (2000). Los duelos de la migración: una perspectiva psicopatológica y social. Editorial Bellatierra.
  • Rivera, Obregón y Cervantes. Recursos psicológicos y salud: Consideraciones para la intervención con los migrantes y sus familias. Facultad de Psicología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. (2009).

One thought on “Migración: decidir partir, cuando la esperanza es el reencuentro.

Comments are closed.