Cuando la familia abraza, pero muy fuerte.

¿En algún momento has tenido la sensación que tu familia se preocupa más de la cuenta, o que en algunas oportunidades (quizás más de lo que te gustaría) te has convertido en padre de tus hermanos, o en madre de tus sobrinos, o que tus problemas son tema de  conversación de todos tus familiares, lo cuales están haciendo un esfuerzo inmenso por solucionarlos, casi sin escuchar tu voz? Si es así, puede que tu familia responda a una dinámica de tipo aglutinada o amalgamada.

 

 

Para poder profundizar en el término es necesario poder entender términos generales en lo que familia se refiere.  Tomando en consideración la Teoría Sistémica Familiar, hay diferentes autores que han logrado caracterizar a la familia.

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA FAMILIA COMO SISTEMA

Salvador Minuchin, hace referencia que la familia es el principal espacio de contención y de interrelación del ser humano, es el principal responsable de la formación de una persona, la cual se va a nutrir de los recursos que en la familia se desarrolle y con las que va a interactuar posteriormente con agentes externos, como la cultura, la época, y la sociedad en la que viva. Minuchin igualmente explica que la familia es un sistema dinámico y abierto, siempre en transformación,  esto quiere decir que la importancia no radica en las individualidades, sino en la interrelación que cada uno de los integrantes va a tener entre sí, nutriendo así el sistema. Es decir, la familia es el resultados de las interacciones entre sus miembros, donde uno va a influir en todos y todos va a influir en uno.

La teoría Sistémica Familiar desarrolla un concepto fundamental, que marca una diferencia con las teorías existentes hasta la época. Observa los fenómenos y los problemas en la familia NO como una consecuencia lineal, donde hay una causa – efecto, sino más bien, marca su enfoque en la circularidad, es decir donde la causa puede pasar a ser una consecuencia, y viceversa, y donde esto puede variar a lo largo del proceso. De manera que se evalúan las dificultades como  deficiencias en las relaciones entre los miembros de la familia, y no en los individuos en sí. Esto se convierte en un hito a lo largo del desarrollo de la teoría y se profundiza en las relaciones familiares recíprocas y retroalimentadas unas con otras, las que van a marcar las dinámicas y las personalidades familiares.

Aparecen entonces términos importantes para la organización de los sistemas familiares como por ejemplo:

 

  • JERARQUÍAS O SUB – SISTEMAS

Son sub – grupos que van a formar la estructura de una familia. Minuchin hace relación de 3 sub – sistemas principales:

  1. Sub – sistema Conyugal: es el primer sub – sistema de una familia, está conformada por la pareja. Su relación se basa en una vinculación adulta. Debe ser una relación simétrica, es decir una relación entre iguales.
  2. Sub – sistema parental. se refiere a los adultos pero en su rol de padres. Es decir en la relación padres – hijos. La relación entre padres e hijos debería caracterizarse por la complementariedad, es decir una relación de desigualdad, donde los padres tienen mayor poder y están jerárquicamente por encima de los hijos.
  3. Sub – sistema fraternal: se refiere a la relación entre hermanos. Este sub sistema se caracteriza también por ser una relación entre iguales, por lo cual es una relación simétrica.

 

  • LÍMITES:

Término desarrollado con profundidad por nuestra compañera de blog  en su artículo Límites y necesidades relacionales fundamentales para el bienestar emocional. Los límites son reglas (implícitas o explicitas) de participación, es decir es la manera de regular las relaciones. Existen diversos tipos de límites.

  1. Límites claros: se refiere a un tipo de interrelación donde están bien definidos los roles en cada sub sistema. Se respetan los espacios y las funciones de  cada uno dentro de la cotidianidad familiar.
  2. Limites difusos: en una familia con límites difusos entre sí, se caracterizará por una confusión de roles entre los sub sistemas, donde se priorizará el sentido del grupo por encima de la individualidad. Es un tipo de relación que se caracteriza en muchos aspectos por dinámicas invasivas y donde el colectivo y los legados familiares empujan la lealtad y la convivencia en comunidad.
  3. Limites rígidos: se caracteriza por ser límites como dice la palabra, poco flexibles. La dinámica hace que los miembros entre sí interactúen con mucha distancia, tendiendo a priorizar la individualidad por encima del colectivo. Generalmente forma miembros desligados o aislados del grupo familiar.

  • FRONTERAS:

Se refiere principalmente a la dinámica que una sistema familiar tiene con agentes externos, como otros sistemas familiares, la comunidad, entre otros.

  1. Fronteras abiertas y flexibles: es aquel sistema familiar que permite la interacción con agentes externos, alimentándose del ambiente y de las relaciones fuera del grupo familiar. No observa la salida de un miembro como una amenaza a la lealtad familiar, por el contrario se nutre y se transforma añadiendo nuevos códigos y valores.  Por ejemplo cuando los hijos pueden traer amigos a casa, cuando los padres se relacionan con los padres de los amigos de sus hijos y participan de grupos en la escuela y la comunidad.
  2. Fronteras cerradas y rígidas: la dinámica en familias con fronteras cerradas es de tipo poco permeable  observa la participación de agentes externos a la dinámica familiar como amenazantes, tiene un cierto punto paranoico, la salida de un miembro a otro tipo de interacciones genera conflictos, y es observado como una deslealtad al grupo familiar. Ejemplo de ello, los celos de una madre o padre  hacia la pareja de su hijo (a) y hacia su grupo familiar.

 

  • FUERZAS

Stierling en el año 1974 genera una teoría para poder describir la cohesión familiar. Este autor refería que hay tipos de fuerzas que marcarán las relaciones:

  1. Fuerzas Centrípetas:  son familias que se caracterizan por fomentar una participación activa de los miembros dentro del grupo familiar, intentando siempre la permanencia de un individuo dentro del grupo, la fuerza es hacia adentro, evitando así la salida o la expulsión de uno de los integrantes.
  2. Fuerzas Centrífugas: Fuerzas que empujan a los integrantes fuera del sistema familiar, permiten la salida y promueven la participación de los miembros fuera del sistema familiar. Ejemplo de esto, cuando la familia apoya y promueve la salida de un hijo a otra cuidad o país por asuntos escolares.

Stierling se enfoca en la idea de que ninguna de las fuerzas es disfuncional en sí, sin embargo puede convertirse en destructivas si la intensidad de una fuerza controla a la otra. Es decir, que la clave, indicaba, está en integrar ambas fuerzas y dejarlas actuar equilibradamente en la cotidianidad, ya que ambas pueden proteger y a la vez estimular un grupo familiar.

 


Igualmente existen dos tipos de fuerzas más que están enfocadas en la posición frente al cambio

 

  1. La homéostasis: es la tendencia ala familia a mantenerse como están a fin de no generar cambios, aunque se encuentren en una situación de estrés y tensión. La homéostasis es la resistencia al cambio.
  2. La Morfogénesis: es la fuerza que facilita los cambios, muestra resiliencia ante las crisis y permite que los procesos de cambios construyan y ayuden al fortalecimiento de la familia. En terapia familiar, se ayuda a canalizar adecuadamente esta fuerza a fin de potenciar los cambios en los vínculos y en las relaciones, para generar dinámicas más sanas y constructivas.

 

Conociendo ya estas características conversemos un poco de un tipo de familia: la familia aglutinada.

 

LA FAMILIA AGLUTINADA

http://https://www.youtube.com/watch?v=HHcDQUoi-tY

Esta genial película se llama Little Miss Sunshine (Pequeña Miss Sunshine )  es una comedia dramática, se estrenó en el 2007, muestra la convivencia de una familia en un viaje, la dinámica que se observa es de tipo aglutinada, y para algunas personas, de tipo disfuncional.

Esta pequeña escena de la película, muestra la esencia de lo que se trata al término aglutinado. Primero, basados en las posición de los participantes, el director juega con una presentación donde todos están apiñados literalmente en una mesa, compartiendo un momento del día: el desayuno. Este momento es algo simple y rutinario para cualquier familia, pero en esta escena se pudo apreciar como una decisión tan simple como escoger comer helado o no, genera una serie de conflictos, tensiones  y diferencias entre los participantes, y como la persona que debe decidir debe primeramente escuchar el plenario para poder tomar una decisión, es decir todos participan.

La familia aglutinada es un tipo de dinámica que se basa primeramente por:

  • Jerarquías poco definidas.
  • Límites difusos.
  • Fronteras generalmente cerradas.
  • Fuerzas centrípetas dominan.
  • Tendencia a la homéostasis.

 

Cuando se habla de familia aglutinada, la característica principal que viene a la mente es todos para uno y uno para todos. A pesar que la familia siempre va a intentar fortalecer la cohesión, en muchas ocasiones este tipo de familias cuando atraviesan crisis ya sea vitales o no (las esperadas por la vida como la adolescencia o la salida de los hijos del hogar), suelen enfrentar mucha tensión y suelen aparecer conflictos que son difíciles de manejar por los miembros, ya que sienten que todo lo que genera malestar puede distanciar o amenazar la cohesión familiar.

 

Las familias aglutinadas igualmente se caracterizan por tener rituales y ceremonias familiares que son importantes, y donde se espera la participación de todos. Lo cual refuerza la idea de la identidad grupal, y fortalece el vínculo entre los miembros. Sin embargo la falta de participación en dichos rituales o ceremonias familiares suele percibirse como una deslealtad o falta de respeto al legado familiar, un ejemplo de eso: faltar al cumpleaños de un familiar. Igualmente se observa dificultad por mantenerse al margen de los conflictos o discusiones, si discuten 2 se mete 3,4,5, o 10, si están todos presentes todos opinarán y participaran en la discusión.

 

Igualmente se puede puntualizar en la participación de los miembros con agentes externos al grupo familiar. Aunque no se niegue la participación con otros sistemas, siempre se va a esperar que se priorice a la familia, y principalmente que se defienda los legados familiares, lo cual va a perpetuar el grupo como un todo.

 

Es difícil diferenciarse de la familia de origen. Se puede observar procesos muy dolorosos y a veces patológicos en la separación entre los miembros de la familia. El hijo sufre de una gran ansiedad por tener que salir de casa, se le hace muy difícil la independizaciónde sus padres o cuidadores, y suele postergar esta decisión. O en su defecto aparece un síntoma, ya sea una enfermedad o una situación inesperada. Esto puede generar crisis y problemas con sus parejas y amigos, y sobre todo cuando sus parejas no han presentado estas dificultades con sus propias familias de origen. Existe una vinculación familiar muy intensa y una dificultad para la autonomía personal.

 

La palabra clave en estas familias es: Lealtad, y sobre todo, dificultad para decir NO.

 

Sin embargo no todo es negativo en este tipo de dinámicas, las familias aglutinadas suelen reaccionar de manera rápida y eficiente ante la convalecencia de un miembro de la familia. En caso de enfermedades o accidentes, este tipo de familia suele agruparse, apoyar y contener  hasta lograr superar la situación. Van a defender a muerte a un familiar que fue herido emocional, psicológica o físicamente por otra persona. Es decir se cuida a la manada, porque se considera a cada uno de los miembros vitales para el legado familiar.

 

 

 

RECONOCER, INTEGRAR Y SUPERAR

  • Reconocer que venimos de una familia, que nos formó y que gracias a ella somos quienes somos el día de hoy, con nuestros defectos y virtudes, nuestras familias fueron nuestros principales pilares para nuestra vida en sociedad. Es por eso que la idea de este artículo no es enjuiciar o defender la teoría de que toda familia aglutinada es disfuncional. Al contrario, la idea es reconocer las fortalezas y virtudes que tienen este tipo de familias, rescatarlas y potenciarlas, sin embargo igualmente es una oportunidad para darnos cuenta de que a veces lo que nos parecía normal, no necesariamente favorece el bienestar emocional y psicológico de una persona.

La cohesión familiar es necesaria para superar dificultades, pero también se necesita de la suficiente flexibilidad para actuar. La familia no puede estar aislada, por lo que se hace importante contar con una red de apoyo para poder acudir en caso de necesidad.

  • Rescata de tu familia las fortalezas, todos esos recursos que te permiten en la actualidad enfrentar las dificultades de la vida. sin embargo si algo de lo que a tu familia pertenece no te hace bien o te produce malestar, encárgate. La mejor manera de superar e integrar es encargarse. La idea no es evitar los conflictos, al contrario, la idea es utilizarlos a favor, aprender de ello y  que eso se convierta en un espacio de crecimiento para ti.

Y si crees que hacerlo por ti mismo es difícil, ya lo has intentado y no has logrado diferenciarte, independizarte y se ha hecho cuesta arriba el proceso: Busca apoyo, comienza un proceso personal con un terapeuta. No tengas miedo en poder conversar sobre esto con un especialista. Quien mejor que un Psicólogo para liberarte de esas culpas, de  ese dolor, y de  ese peso que conlleva generar cambios en la vida.

Los terapeutas familiares están capacitados para canalizar junto a todos los miembros de la familia las dificultades y las crisis que atraviesan. Será un participante externo a la convivencia familiar, lo que generara un punto de parcialidad a los conflictos. Será un punto de fuga para las tensiones y además potenciará lo que se dijo anteriormente, la morfogénesis, lo cual facilitara la posición frente al camio y potenciará la posibilidad de fortalecerse de las crisis y de las adversidades.

  • Igualmente un terapeuta te ayudará a prender a poner límites. Sí, sé que es muy difícil saber decir «no«. A veces genera culpas, otras veces genera conflictos, a veces te sientes como el malo de la película, o es considerado en casos más extremos como una traición. Esto descrito anteriormente parece una película cómico-dramática, pero la experiencia nos ha revelado, que cuando se empiezan a generar cambios en las relaciones, pueden levantarse resistencias que dificulten el proceso de cambio (homéostasis).  Pero este es un paso muy importante en el proceso terapéutico cuando estamos trabajando las relaciones con nuestras familias de origen y sobre todo cuando queremos y entendemos que marcar límites puede ayudarnos a oxigenar las relaciones y a posicionarnos de una manera más sana y respetuosa con nosotros mismos y con el otro.

Finalmente la palabra clave a la que invito es a amar  fluyendo, sin controlar, ni ser controlados. El amor genuino se basa en el respeto por si mismo y por el otro. Amar sin forzar, y amar aceptando. Aceptar a nuestras familias no es permitir. Es solo aceptar las diferencias, respetar las historias, y sobre todo es agradecer, pero continuando nuestros caminos.

Si, es ahora el momento!

«Tener un lugar a donde ir se llama hogar, tener personas a quien amar se llama familia, tener ambas se llama bendición»

Papa Francisco.