Ser feliz: un viaje hacia la reconciliación interior

Ser feliz… Después de mi primer post en este blog, este tema me vuelve… Una cliente nueva llegó a mi consulta hace poco y, tras contarme su malestar, le pregunté que era lo que quería y me contestó: ser feliz. No es la primera ni será la última vez que esto ocurre… En verdad, todos los clientes y todos nosotros, de una manera o de otra, queremos ser felices. Cada uno con el contenido que quiera darle a ser feliz. También con la expresión que cada uno prefiera denominarlo. Ser feliz, encontrarme bien, vivir en paz… conmigo y con el mundo…

Y como se puede hablar de ser feliz desde muchas perspectivas diferentes, hoy hablaré de esto desde una perspectiva distinta a la de mi primer post, el titulado cómo ser feliz.

 

Ser feliz

 

Amarte a ti mismo, con tus luces y tus sombras

Cómo dice mi amigo Luis:

“erase una vez una mujer que se amaba a sí misma… y el cuento se acabó”.

Hay quien me dice “pero si yo ya me amo” y entonces empiezo a indagar en su “sombra” y acaba por concluir que ama su “luz” pero no su “sombra”… Amarnos de verdad a nosotros mismos implica amar tanto nuestra luz como nuestra sombra, aceptarnos tal y como somos. Y no se trata de tomar esta idea de otro porque parece adecuada o madura, sino de generar nuestra propia respuesta sentida. Hacerlo de forma experiencial, con comprensión emocional. Se trata de poder mirar nuestra luz y nuestra sombra y sentirnos en paz.

Está mi yo “bueno”, ese que me gusta que veas. Y está mi yo “malo”, ese que no me gusta que veas, que yo mismo rechazo en mí. Está mi parte “luz” y mi parte “sombra”. Como decía Enrique Schiaffino en su post:

“La sombra reúne todos aquellos elementos que rechazamos encontrar en nosotros mismos”.

Y la sombra, a pesar de que su nombre pueda asustar un poco, no está constituida por elementos de perversidad.

“A modo de ejemplo, la sensibilidad podría ser parte de la sombra de una persona que considerase la dureza y la fuerza como virtudes fundamentales. Lo mismo podría suceder al revés, para una persona amante de la delicadeza”.

Para estas personas la sensibilidad-delicadeza sería el opuesto de la dureza-fuerza, pudiendo vivirse sólo en uno de los dos lados de la dualidad.

El ser humano vive en la dualidad…

Si, el ser humano vive en la dualidad. Y la mente consciente suele enfocarse en un solo lado de la dualidad y no en los dos lados a la vez. Esto no es un problema siempre que uno no desarrolle una fijación por uno solo de los lados y rechace el otro…  Y es que yo puedo ser sensible y puedo ser fuerte. Puedo ser ambas cosas a la vez… y mucho, mucho más…

Un equipo de científicos de Stanford ha creado el primer material que es sensible al tacto, al mismo tiempo que tiene la fuerza de repararse a sí mismo, rápida y repetidamente. Impresionante, ¿verdad?

Y si nos paramos a pensar… nos podemos dar cuenta de que la piel humana es un invento igual de extraordinario. Un invento de la naturaleza que nos ha sido donado, regalado. No sólo es sensible, lo que le permite enviar información valiosa al cerebro para poder interactuar con el mundo que nos rodea, sino que también tiene la extraordinaria fuerza de repararse eficazmente a sí misma y permitirnos conservarla como barrera de protección frente al entorno. Este extraordinario don humano nos permite ser sensibles y ser fuertes, a la vez.

 

luz y sombra

Del conflicto entre opuestos a la reconciliación de los complementarios

Existe la dualidad estar activo/descansar. ¿Qué es más importante? ¿Estar activo o descansar…? Si uno desarrolla una fijación por uno solo de los lados. Estar activo es “bueno”. Y rechaza el otro lado, descansar es “malo”… ¿Qué puede ocurrir? Puede ocurrir que esa persona genere un síntoma o malestar. Imagina a alguien que trabaja 70 horas de lunes a viernes y luego sigue sin parar el fin de semana… Y así una semana tras otra… Se puede romper… Le puede dar un “stress breackdown”.

Realmente, necesitamos estar activos y necesitamos descansar. Y en algún momento, quizá, podemos empezar a darnos cuenta de que es posible pasar del aparente conflicto entre opuestos a la reconciliación de los complementarios. Porque… necesito estar activo y necesito descansar. Ambas cosas son necesarias y “buenas” para mí. Estar activo y descansar son mis complementarios. Pueden colaborar para convertirse en un buen equipo. De hecho, son un buen equipo. Y al pasar del conflicto entre opuestos a la comunión de los complementarios, puedo empezar a hallar en mi interior una unidad y armonía más profundas que me den paz y bienestar y, en consecuencia, me lleven a ser más feliz.

Aceptar nos transforma

Hay veces que queremos hacer un cambio importante en nuestras vidas y una parte de nosotros tiene miedo y nos paraliza y otra parte de nosotros quiere ese cambio. Y la parte que tiene miedo mira a la otra y piensa y siente sobre ella: “ésta está loca, en que lío me va a meter, ganas me dan de salir corriendo”. Y la parte supuestamente loca no quiere ni mirar a la parte miedosa: “¿qué haces tu aquí?, como siempre, dando la tabarra… anda calla…”.  Y la suerte ya está echada… Ya tenemos servido el conflicto entre partes, la guerra estalló… aquí dentro…  en nuestro interior.

Miramos a la parte que tiene miedo y a la parte “loca” como opuestos en conflicto pero quizá no lo son… ¿Y si diéramos a cada parte su espacio? ¿Y si nos abriéramos a escuchar a ambas amorosa y respetuosamente? Cuando aceptamos a ambas partes y abrimos el diálogo entre ellas, podemos sorprendernos de empezar a observar cómo se equilibran entre sí. Cómo la parte miedosa se puede equilibrar con la parte “loca” y transmutarse en prudencia. Cómo la parte “loca” se puede equilibrar con la parte miedosa y transmutarse en audacia. Y así empezar a darnos cuenta de que ambas partes pueden colaborar, pueden abrazarse y caminar juntas, porque prudencia y audacia son un buen tándem, son recursos, activos que tiene la persona, complementarios entre sí. Cada uno puede aportar al equipo.

¿Qué pensarías de un equipo de baloncesto que combina la audacia del ataque a la canasta contraria con la prudencia de la defensa de su propia canasta? ¿No es un buen equipo?

Ser feliz es un camino que empieza por la reconciliación interior

 

reconciliacion interior

 

Ser feliz es un camino que empieza por la reconciliación interior, por mirarnos bien a nosotros mismos, por abrazar amorosa y respetuosamente a todas las partes que nos habitan. Y ya sé que a veces nuestra mente racional no lo entiende… Ya sé que a veces vemos comportamientos de alguna parte de nosotros que son aparentemente destructivos pero, incluso éstos, tienen una intención positiva, quieren hacer algo bueno por nosotros. Hablaré de ello en el próximo post. De momento me paro aquí, en aceptar que el ser humano vive en la dualidad y que la dualidad no es mala, sino enriquecedora, nos equilibra, nos dota de más recursos para adaptarnos a cada momento vital, según aquello que necesitemos en cada instante.

¿Qué es más importante…? ¿Estar activo o descansar? ¿Estar activo o receptivo? ¿El yin o el yang…? Puedes escuchar tu propia respuesta…

Ser feliz es un camino que empieza por aceptarnos a nosotros mismos tal y como somos, con nuestras luces y nuestras sombras… Y, curiosamente, cuando la sombra se ilumina, también se hace luz…

Todos esos pedazos de mí mismo forman una sola entidad. Todos son uno…

Ser feliz es un camino que empieza por la reconciliación interior. Incluso hay quien dice que empieza y acaba por reconciliarte contigo mismo. ¿Recuerdas?:

“Erase una vez una mujer que se amaba así misma… y el cuento se acabó”.

Un abrazo de corazón,

Ana F. Luna

 

Fuentes:

Este post se inspira en el trabajo ericksoniano. Especialmente, en la visión del mismo de Stephen Gilligan PhD, quien está influenciado también por la filosofía oriental. Conocí esta visión a través de mi formación en Psicoterapia e Hipnosis Ericksoniana, en especial, en los cursos que realizé con Gilligan. Puedes entrar en contacto con su visión de la psicoterapia leyendo su libro “El coraje de amar”

6 thoughts on “Ser feliz: un viaje hacia la reconciliación interior

  1. Qué bonito Ana! Me ha encantado la equivalencia de fortaleza y debilidad con la de nuestra piel, ¡¡qué sabias palabras!! Muchas gracias y Muchas Felicidades!!

  2. «Amarte a ti mismo con tus luces y tus sombras», qué gran verdad y qué difícil conseguirlo! Gracias por la guía!!

    Me ha resultado especialmente bonita la similitud de la dureza y la sensibilidad con nuestra piel.
    Muchas gracias por este post y felicidades a todos los que participáis en esta web!

  3. Muy bonito!

    A mi esta frase me ayudo muchísimo: “Si alguna vez te parece que un pensamiento es negativo, si alguna vez te sientes atacado personalmente, es señal de que estás defendiendo una imagen de ti.” Jeff Foster

    Identificar los pensamientos que calificamos como «negativos» nos da una pista precisa para saber exactamente qué es lo que no queremos ver de nosotros mismos, de nuestra sombra… para entender qué autoimagen buscamos y por lo tanto qué rechazo de mi. Empieza la guerra contra los pensamientos y de esa constante resistencia viene el sufrimiento y un gasto de energía tremendo. Cuando entendí esto profundamente, sentí una paz indescriptible. Ahora, simplemente intento estar atenta a mis pensamientos y a mis juicios, que enseguida me dibujan la imagen que defiendo, que curiosamente, la miro con aceptación y compasión.

    Un abrazo.

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