Surya Namaskar – Los saludos al sol

La palabra sanscrita Surya significa “sol”, la palabra Namaskara puede significar “saludo” o “veneración”. Por lo tanto esta practica es mas conocida como saludo al sol. Pese a que aparece mencionada en los Rig y Yayur Vedas, esta practica no forma parte del Yoga tradicional. En estas escrituras ancestrales, Surya Namaskara no tiene la misma forma que hoy en día. La practica que conocemos hoy es una evolución que se ha incorporado siglos mas tarde debido a sus efectos beneficiosos sobre el cuerpo y la mente.

A nivel físico revitaliza todo el cuerpo, suelta las articulaciones, estira la mayor parte de los músculos, hace que los órganos internos reciban un masaje (mejorando su funcionamiento) y activa los sistemas respiratorio y circulatorio. Elimina la sensación de fatiga y nos ayuda a tomar conciencia de nuestro cuerpo, por lo que es una practica magnifica para comenzar el día. Este es el mejor momento para realizar saludos al sol, al amanecer. Seguido de el atardecer.

El sol hace posible la vida en la tierra, calienta y da luz a todos los que habitamos en ella. Por ello muchas culturas ancestrales desarrollaron sus religiones basadas en la veneración a este astro. Los griegos con el dios Apolo, los egipcios con Osiris o los persas con Mithras. Pero el sol no solamente era venerado por su poder y su naturaleza material. El sol es un símbolo de inmortalidad, muere cada noche para volver a nacer la mañana siguiente. Al mismo tiempo simboliza la iluminación espiritual y el conocimiento, la luz en la oscuridad de la ignorancia. Representa la esencia que existe en todas las cosas del mundo material.

Los saludos al sol se basan en cinco aspectos esenciales: Las posturas físicas, la respiración, la presencia, mantras y la relajación. En cuanto a la parte física se compone de doce posiciones que representan los símbolos del zodiaco, cada una de ellas haciendo referencia a un aspecto diferente del sol: como amigo, fuerza, belleza…

Las respiración fluye de forma natural creando un hilo conductor para las diferentes posiciones. La presencia es la clave para que cualquier cosa que hagamos se convierta en Yoga, de modo que mantener la presencia durante cada una de las asanas y durante las transiciones entre ellas es fundamental para obtener todos los beneficios de esta practica.

Cuando realizamos Surya Namaskar como una practica aislada debemos de recordar siempre terminar en Shavasana y dedicar al menos 5 minutos para relajar por completo el cuerpo.

Prana y Pranayama – Conociendo y controlando la energía

Para hablar de Prana debemos de remontarnos a los orígenes de la creación, tal vez un poco antes.

En el principio no había nada, ni siquiera la creación. Lo que existía era una conciencia no manifestada que permanecía inmóvil, en perfecto equilibrio y armonía, conteniendo en sí misma todos elementos necesarios para la creación, el universo en su totalidad comprimido en forma de potencial. Una conciencia que en las escrituras se conoce como Para Brahman.

De esta quietud surge un movimiento, el primer impulso creativo, el deseo. Ekoham bahusyam: ”soy uno, déjame ser muchos”. De este deseo se crea la primera vibración spandan, y de ella surge la energía primordial mahaprana.

Desde el origen de la creación el universo se ha ido expandiendo, en un baile cósmico entre conciencia y energía, creando diferentes niveles de  existencia.

Todo el universo se compone de dos fuerzas: Conciencia y energía. Donde quiera que miremos, en la naturaleza, en el cuerpo, en la mente, esta polaridad puede verse como luz y oscuridad, positivo y negativo, masculino y femenino… Cuando esta polaridad se manifiesta en el microcosmos humano, toma la forma de chita shakti (conciencia) y prana shakti (energía)

Es este prana shakti el que forma el cuerpo pránico:

Los yoguis sostienen que envolviendo al cuerpo físico existe un cuerpo energético conocido como pranamaya kosha. Este es el cuerpo etérico a través del cual la energía se mueve por canales establecidos llamados nadis. Existen más de 72000 pasajes de energía diferentes de los cuales 3 son fundamentales. Estos son Ida, Pingala y Shushumna. Cuando Ida y Pingala están en equilibrio, Sushumna se activa y la energía comienza a fluir a través de él. Los dos mantras que forman la palabra HA THA corresponden con cada uno de estos nadis: Ha con Pingala (Sol) y Tha con Ida (Luna)

Pranayama

“La vida es el periodo entre una respiración y la siguiente, aquel que respira correctamente adquiere control sobre todo su ser” Hatha Yoga Pradipika

Pranayama es una técnica para controlar y dirigir la energía. A través de la respiración tomamos control sobre el prana.

La vida y la respiración están estrechamente conectadas, podemos pasar días sin agua o alimentos pero ¿Cuánto tiempo podemos aguantar sin llenar de aire nuestros pulmones? Sin respiración no hay vida.

Teniendo en cuenta la importancia de la respiración, deberíamos de pararnos a observar la calidad de la misma. ¿Estamos respirando correctamente?

Una respiración rápida y superficial está asociada con tensión, miedo, preocupación…condiciones que tienden a llevarnos hacia problemas de salud, infelicidad y por supuesto hacia una vida mas corta.

Una persona que está razonablemente relajada inhala y exhala aproximadamente medio litro de aire en cada respiración. Si expande el abdomen y el pecho todo lo que puede, este volumen puede ascender hasta los dos litros.

Cuando esta respiración profunda se hace de forma lenta, conseguimos que la mayor cantidad de oxigeno se transfiera a la sangre, llenando de vida cada una de las células del cuerpo. Una persona que respira profunda y lentamente se mantiene en un estado relajado, en calma y feliz.

“Cuando el prana fluctúa la mente fluctúa, cuando el prana se estabiliza la mente quede en calma”

Cuando el flujo de prana está en armonía, los pensamientos se reducen al mínimo y somos capaces de controlar la mente. Imagina que la mente es un cristal con vistas a la realidad. Si el cristal está sucio veremos la realidad “manchada” o incluso tan solo una parte de esta. Mediante las técnicas de pranayama conseguimos limpiar esta ventana y de este modo podemos ver las cosas como realmente son.

El proceso consta de inhalación (pooraka), exhalación (rechaka) y retención (kumbaka). Normalmente la exhalación es igual o el doble a la inhalación.

De acuerdo con los textos yoguicos, kumbaka es la esencia del pranayama. Cuando la respiración cesa, prana y apana se unen dirigiéndose la energía resultante hacia arriba a través de Sushumna nadi. Cuando esta energía alcanza Ajna chakra las fluctuaciones de la mente cesan por completo y alcanzamos Shamadi.

A medida que vamos redirigiendo la energía al canal central mediante la práctica de pranayamas vamos activando diferentes zonas del cerebro que permanecían inactivas, despertando de este modo a nuevas realidades existenciales.

“Aquel que conquista la esencia del pranayama es capaz de controlar su cuerpo, su mente y cualquier poder en el universo”

 

 

Mudras, los gestos energéticos

La palabra mudra en sánscrito significa “gesto”. Cuando realizamos un mudra, estamos configurando de un modo determinado nuestro sistema energético. De esta forma se crea un vinculo entre nuestro cuerpo físico (annamayakosha), pránico (pranamayakosha) y mental (manomayakosha).

Los mudras son una práctica completa per se, al igual que lo son las asanas y pranayamas. Es quizás en las fases más avanzadas de nuestra shadana (practica espiritual) cuando los mudras se utilizan de forma aislada. 

Son muchos los tipos de mudras, y aunque la mayoría de ellos se realizan con las manos (hasta mudras) también se pueden ejecutar con otras partes del cuerpo (khechari, aswini, shambavi…)

Chin / Jnana Mudra

La palabra Chin significa en sánscrito Conciencia, Chin mudra es por tanto el gesto de la conciencia. Para realizarlo debemos de juntar las puntas de los dedos índice y pulgar, creando de este modo un circulo con ellos, y manteniendo los tres dedos restantes estirados y ligeramente separados entre sí (en ambas manos). A continuación dejamos las manos en las rodillas con las palmas apuntando hacia el cielo y nos aseguramos que estén relajadas.

Recuerda que al principio puede que los dedos se separen pasado un tiempo sin que te des cuenta, por lo que resulta práctico, en lugar de juntar directamente las puntas, llevar la punta del dedo índice a la base o primera falange del pulgar y con este sellar el gesto.

Este mudra resulta muy cómodo a la hora de sentarnos a meditar. Puede que al principio sus efectos sean muy sutiles, pero si tomamos costumbre de realizarlo nos aseguramos de que las manos estén bien ubicadas en todo momento.

A nivel simbólico el dedo pulgar representa la conciencia universal, mientras que el índice  representa la conciencia individual. Cuando ambos se juntan se crea la unión, el Yoga. Fusión del universo con el microcosmos de nuestro serA nivel energético creamos un circuito en el que el prana es reconducido hacia Ajna chakra, mejorando de esta forma la capacidad de concentración y creando un efecto relajante sobre el cuerpo.

Jnana significa en sánscrito “conocimiento intuitivo”, por lo que este mudra se conoce como gesto del conocimiento.

La diferencia principal con Chin mudra reside en la posición de las palmas. En lugar de apuntar hacia arriba quedan apuntando hacia abajo. A nivel energético esta simple modificación aumenta el anclaje con la tierra. Cuando sientas que tu mente está muy dispersa o que tiendes a perder la concentración fácilmente es preferible utilizar este gesto.

Aswini Mudra

Es conocido como el gesto del caballo y consiste básicamente en la contracción del esfínter anal. Cuando realizamos esta contracción, activamos ciertos músculos de la zona pélvica y otros asociados con los órganos sexuales.

En el momento en que conseguimos aislar de forma consciente cada una de las áreas implicadas en este mudra, estamos preparados para realizar una práctica más avanzada llamada Moola Bhanda (el primero de los cierres energéticos). Además de prepararnos para Moola Bhanda, Aswini aporta beneficios tanto a nivel físico como a nivel energético.

A nivel energético ayuda a armonizar el flujo de Apana Vayu, el tipo de prana que se encarga de  la excreción y eliminación de residuos en nuestro organismo. A nivel físico refuerza la musculatura del suelo pélvico.

En combinación con ciertas asanas en las que trabajamos con Muladara Chakra, nos es de gran utilidad ya que reforzamos la atención en la zona del perineo. Recuerda que donde vaya tu atención va la energía.

Podemos trabajar con el mudra de dos formas:

La primera consiste en mantener la contracción durante un tiempo determinado, al inhalar se contrae y se mantiene el gesto el tiempo que se pueda sin forzar; cuando queramos soltar lo haremos con una exhalación. Puedes ir observando tu progresión contando ciclos de respiración completa (inhalación-exhalación). Cuando trabajes con asanas es preferible no contar para llevar la atención por completo a Muladara.

La otra forma consiste en realizar la contracción de forma intermitente, creando una sensación de bombeo energético hacia los chakras superiores.

Shambavi Mudra

El una técnica muy poderosa que nos ayuda a activar Ajna chakra. El gesto consiste en llevar ambos ojos hacia el centro de la frente (brhumadhya).

Por si misma es una práctica avanzada que puede inducir a estados profundos de meditación. A nivel físico fortalece los músculos de los ojos y alivia posible tensión acumulada en este área. A nivel mental calma la mente, creando estabilidad y eliminando estrés. Además favorece la capacidad de concentración y desarrolla la intuición. A la hora de realizar esta práctica es importante no bizquear ni forzar la vista. Realiza el mudra de forma breve pero con constancia para obtener resultados.

En la mitología hindú, Shambavi es el nombre que recibe la mujer de Shambu (también conocido como Shiva). En honor a ella Shiva creó esta práctica para que ambos pudieran fundirse en la conciencia universal. En Gheranda Shamita se llega a declarar que de todas las prácticas que aparecen en las escrituras Shambavi es la más secreta y poderosa.

Khechari Mudra

Es una mudra que realizamos conjuntamente con la respiración Ujjai. Se aplica doblando la lengua hacia arriba y llevándola hacia atrás todo lo posible, de manera que la punta de la lengua presiona el paladar blando.

Kechari mudra ayuda a controlar y a influenciar el conjunto de glándulas endocrinas a lo largo del cuerpo. Este efecto se consigue gracias a la regulación en las secreciones del cerebro, que se producen en pequeñas cantidades para controlar la glándula pituitaria y el resto de glándulas que están bajo la influencia de Ajna Chakra (la tiroides, el timo, las glándulas mamarias, la glándula suprarrenal y las reproductivas).

También tiene efecto en los centro del hipotálamo y del bulbo raquídeo, que controlan la respiración, el latido del corazón, las expresiones emocional, el hambre y la sed. Además el hipotálamo está conectado con el tálamo, que tiene un papel fundamental en la regulación de los ciclos de sueño y vigilia y en todas las actividades del sistema nervioso central, como la capacidad de concentración.

Hatha Yoga, el origen de las asanas

padmasanaCuando hablamos de yoga en occidente, la primera imagen que nos viene a la cabeza suele ser la de una persona en una posición extraña (asanas), ya sea haciendo el pino sobre su cabeza  o sentada con las piernas cruzadas de un modo que puede parecer imposible, o cuanto menos lesivo para la mayoría de seres humanos.

Cada vez más se está tratando de cambiar esta percepción. Podemos encontrar en internet multitud de artículos en los que se habla del yoga, entendido como práctica espiritual, como técnica para controlar la mente o como método para restablecer la salud física.

Desde el punto de vista de los grandes yoguis, tales como Swami Sivananda, Sri Aurobindo, Paramahansa Yogananda… el yoga es una ciencia.

Una ciencia, a diferencia de una filosofía, implica una metodología práctica, una tecnología. Y toda tecnología precisa de herramientas que, en el caso del Hatha yoga, dan origen a las asanas, pranayamas, meditación, y otros métodos de introspección.

Estas herramientas sirven a un fin, no son el objetivo per se. Por hacer una analogía con un tema que me resulta cercano:

En fotografía precisamos de una herramienta que es la cámara (el cuerpo). Podemos conocer nuestra cámara en profundidad, todas sus funciones y posibilidades, pero si no conocemos el comportamiento de la luz (mente) este conocimiento no sirve de nada.

Aun teniendo el conocimiento teórico, puede que las fotos carezcan de vida, pues quien crea una foto es la persona que está detrás de la cámara, detrás de la mente. Observando y reconociéndose a sí misma en aquello que tiene delante. Esto es lo que hace de una fotografía algo más, algo mágico, algo vivo y eterno, aunque nunca llegue a materializarse… Este es el objetivo del yoga, la presencia, la ciencia de la inmortalidad.

La verdadera espiritualidad consiste en ver más allá de nuestras limitaciones, y es por eso que a los sabios en India se los conoce como rishis (videntes).

Fueron estos rishis los que descubrieron que absolutamente todo en el universo es energía vibrando a diferentes niveles. La ilusión del mundo material está causada por una percepción limitada de nuestra mente.

A pesar del esfuerzo que se está haciendo hoy en día por devolver al yoga su significado original, sigue habiendo una visión materialista en lo que a la parte más básica del Hatha Yoga se refiere, las posturas corporales o asanas.

En la actualidad la inmensa mayoría de la literatura relacionada con las asanas, está orientada a hacer una descripción biomecánica de las mismas. Si buscas un libro sobre el tema, es altamente probable que las encuentres clasificadas en función de su efecto a nivel físico, ya sean aperturas de caderas, torsiones, flexión hacia delante y hacia atrás…

2100 asanas

Es como consecuencia de esta visión que cada vez proliferan más estilos de yoga alejados de la tradición. Implican cientos de asanas que permiten estirar, fortalecer y en definitiva crear un cuerpo más sano, pero al mismo tiempo se alejan del propósito original.

Muchas de estas “nuevas asanas” nos ayudan a poder realizar las asanas tradicionales. Gracias a la incorporación de elementos como cinturones, bloques, bolsters, etc. podemos acercar el mundo del yoga a personas de todas las edades y condiciones físicas. De modo que salirse de la tradición está justificado, ocasionalmente, siempre que se recuerde el motivo por el que se está haciendo.

¿Qué es exactamente lo que dice la tradición sobre las asanas?

Si nos vamos a la raíz de este sistema, podemos comprobar que el termino Hatha significa “sol (ha) y luna (tha)”. Hatha yoga es la unión entre el sol y la luna. Una representación simbólica que hace referencia a la polaridad de la energía, al aspecto positivo y negativo de la misma.

Anatomía energética

Los rishis descubrieron que la energía se comporta de una forma determinada, y que esta polaridad tiene un efecto concreto sobre cómo fluye en nuestros cuerpos. Establecieron así nuestra anatomía energética. Determinaron que el prana (la forma con la que denominaron a la energía) se mueve a través de canales llamados nadis. Y que en diferentes puntos donde estos nadis convergen, el prana se concentra de forma notable. A estos “vórtices energéticos” los llamaron chakras.

Se dieron cuenta también, de que posicionando el cuerpo de una forma concreta, podían controlar el prana dirigiéndolo conscientemente a los diferentes chakras, y que cuando la energía se concentraba en estos puntos, podían acceder a estados mentales que aportan armonía, equilibrio y paz interior. Este es el origen de las asanas.

Para acceder a estos estados es necesario permanecer en las asanas durante un tiempo determinado, de forma estática, inmóviles. El yoga nunca fue planteado para realizarse en movimiento.

Imagina que quieres ver un programa en la televisión. Además del aparato físico, necesitas una antena orientada en una posición concreta para poder captar la señal. ¿Qué es lo que sucede si cambias la posición de la antena constantemente? Seguramente te pierdas el programa.

Del mismo modo nuestro cuerpo funciona como una antena, y el programa son esos estados mentales que buscamos en yoga. Si no paras de moverte, tendrás buena salud y una sensación de calma interna creada por el ejercicio físico, pero te estarás perdiendo la esencia de esta maravillosa práctica.

Las asanas fundamentales pueden encontrarse en textos clásicos como Hatha Yoga Pradipika o Gheranda Samhita. Algunos libros de Swami Sivananda como «Asanas» o «Kundalini Yoga» explican el funcionamiento de la energía en las diferentes posiciones. En «Asana, Pranayama, Mudra y Bhanda» de Swami Satyananda vienen, un poco superficialmente, las correspondencias de cada asana con sus respectivos chakras.