Aprendiendo a ser Padres: Hermanos

Esta es una serie de artículos para orientar a padres, hermanos, educadores y cualquiera interesado en el conocimiento acerca de los distintos ámbitos que ocupan la vida de los jóvenes y adolescentes. Pero si tuviera que definir un “Target” (Un objetivo) diría que se trata de una serie de artículos para orientar a los padres en el complejo mundo que es su hijo.

La relación entre hermanos:

El vínculo entre hermanos es diferente a la relación con los padres y los amigos. Un hermano influye en el desarrollo social del niño ya que le da la oportunidad de desenvolverse ante posibles situaciones sociales futuras. Éste tipo de relación se puede definir como ambivalentes: Por un lado el niño tiene más oportunidades de pelearse con sus hermanos que de hacerlo con otros niños y por el otro, tiene más oportunidades de disfrutar de relaciones positivas con sus hermanos que con el resto.

Tener hermanos supone tener:

  • Compañeros de juego.
  • Modelos a imitar.
  • Relaciones conflictivas con ellos y aprender a solucionarlas,
  • Una fuente de apoyo y compañía.
  • Aprender a compartir.

Celos entre los hermanos.

Cualquiera puede tener celos. Suele presentarse en los primeros años y esto puede dar lugar a choques entre los hermanos, y pueden ocurrir de forma abierta o enmascarada durante toda la vida.

Los celos en el niño nacen al imaginar, sentir, pensar o darse cuenta de que sus padres quieren más a otro hermano que a él.

El origen de los celos cuando un hermano nuevo llega a casa.

Dependiendo de la edad que tenga, se tratará de una situación diferente. A partir de los dos años suele reflejar su malestar de forma más o menos encubierta, mostrándose más tierno y pidiendo más atención de su madre.

Desde los cuatro y cinco años puede reaccionar volviéndose más travieso y opositor. Cuando tiene más de cinco no se le nota tan afectado porque sus relaciones sociales ya son más amplias.

El niño puede sentir celos ante los cambios por distintos motivos:

  1. Le prestáis menos atención porque todo gira en torno al nuevo bebé.
  2. Se le cambia de habitación por la llegada de su nuevo hermano.
  3. Se le piden y exigen cosas diferentes por ser el hermano mayor.
  4. Se le riñe e impide hacer cosas habituales, utilizando siempre como argumento al nuevo hermano.

El niño siempre querrá teneros solo para él, en especial en sus primeros años, y con un hermano nuevo le será más complicado lidiar con eso. Puede sentir que la llegada del hermano es una fuente de inseguridad para él, viendo en riesgo su propio mundo.

¿Cómo saber si vuestro hijo tiene celos?

Puede que se comporte de forma agresiva en con la familia y en el colegio, e incluso puede autoagredisrse para intentar llamar la atención. Puede hacer comparaciones continuas con sus hermanos. Puede sufrir afecciones físicas como hacerse pis, tener nauseas, vómitos, diarrea, problemas de alimentación, alteración del sueño, ect.

Puede manifestar quejas y fingir afecciones como dolor de tripa, de cabeza o mareo. Puede estar susceptible en especial ante vuestros comentarios. Puede comportarse de forma más inmadura a su edad real.

Puede imaginar, o incluso tratar de hacer daño a sus hermanos, al tratarlo como su enemigo. Esto puede generarle culpabilidad que intentara subsanar con muestras de cariño desproporcionadas.

¿Qué hacer en caso de que sienta celos?

Antes de nada, no os asustéis y sed pacientes. Por desgracia, vuestro hijo va a pasar por los celos y van a darse cambios en la dinámica familiar, pero hay formas para reducir los efectos negativos de esta situación.

Es relevante involucrar al niño desde el primer día del embarazo, haciéndole partícipe de los preparativos que vais llevando a acbo para recibir al nuevo hermano.

Ayuda presentar al bebé al niño como una persona con sentimientos y deseos. Así al niño le podría generar curiosidad hacia el bebé y evitar que le vea como un incordio que le quita atención.

Pedidle que os ayude a cuidar del bebé. Esto le hará sentirse útil y valioso, y se empezará a sentir como un hermano mayor que tiene ciertas ventajas que su hermano menor no tiene. Es muy importante que el niño se sienta único e irremplazable, para que él también se sienta irrepetible y por tanto no tienda a compararse con su hermano.

Tratad de transmitir que vuestro cariño no se puede medir porque es ilimitado e inagotable, y por eso se puede compartir con el resto de hermanos. Haced saber al resto de la familia, amigos y vecinos que no presten toda su atención al recién nacido. Así se facilita la adaptación del niño al nuevo sistema familiar.

Una idea es generar situaciones donde solo él tenga atención, como juegos, tareas domésticas, etc. Igual que antes de la llegada del hermano.


El constante choque entre hermanos

Mientras que crecen, suele darse un reparto de roles entre ellos. Uno puede definirse por una cualidad (estudioso, inteligente,…) y suele desarrollarla y actuar como si fuera su papel asignado de antemano, distinguiéndole del resto. Esto genera envida en el resto de hermanos e incluso el rechazo total de esa característica, por lo que intentan buscar un papel propio dentro de la familia, como podría ser el rebelde, social, simpático, ect.

Resaltar los avances, aunque sean pequeños, de cada uno de ellos en sus diferentes áreas (Estudio, deportes, amigos), siempre comparándole con él mismo y nunca con los demás. Así aprenderá a valorarse y se evitará la envidia hacia el que sobresale en otras actividades concretas. Enseñadle que le queréis tal y como es, por lo que no tiene que ser ninguna otra persona, ni compararse para sentirse aceptado o querido.

Atended de forma paciente y prestando atención las quejas de vuestro hijo cuando se sienta que preferís a su hermano, para recordarle situaciones donde le hayáis demostrado vuestro cariño y apoyo.

Cuando los hermanos se pelean

En las relaciones entre hermanos es normal que pasen de estar jugando a pelearse donde se agredan físicamente. Por eso hay que evitar responsabilizar siempre al mayor cuando se dan peleas entre ellos, porque hará que se sienta tratado de forma injusta y fomentará los celos por el hermano menor. Cuando se estén pegando es importante que actuéis, de forma firme y contundente, para terminar la reyerta y evitar que se acostumbren a resolver sus problemas con peleas.

A la hora de criticar alguna conducta, lo mejor es que sean conductas concretas (“No está bien eso que has hecho”) que generalizar la crítica hacia el niño (“Eres muy malo”). Es importante que aclaréis las consecuencias de su comportamiento (“Si insultas a tu hermano se sentirá triste”). Es importante que le enseñéis alternativas posibles para resolver una pelea: “Cuando te estropee un dibujo, en lugar de pegar a tu hermano, dale una hoja para que él también pueda dibujar”.

Desde pequeño es necesario que le enseñéis a ponerse en el lugar del otro: “Cómo te sentirías si tu hermano te insultara?”. Podéis planificar actividades que generen cooperación entre hermanos para que aprendan a compartir sus cosas, tener que ayudarse mutuamente y respetar a los demás.

La educación que proporcionéis para favorecer la buena relación de los hermanos y evitar la envidia entre vuestros hijos, debe cumplir tres condiciones elementales:

  1. Proporcionar el cuidado y la atención específica a cada hijo teniendo en cuenta sus necesidades.
  2. Establecer una relación afectiva que le dé seguridad, evitando sobreprotegerle.
  3. Facilitar una vía de comunicación para que vuestro hijo pueda consultaros sobre cualquier cosa que le preocupe.

Conclusión

No es una tarea sencilla y es fácil no seguir éste ideal de paternidad, pero es que todos somos humanos y no es tan sencillo ser padre. Intentad todo lo posible, tened paciencia y recordad que nunca es tarde para mejorar las dinámicas en casa y si la tarea resulta demasiado difícil siempre podéis acudir a un profesional que pueda ayudaros.

Hermanos: ¿Amigos o Rivales?

 

 

Hermanos, una palabra que sin dudar hace que surja desde nuestro más profundo ser, emociones, recuerdos y momentos.  Este comercial de Coca – Cola (sin intención de la publicidad en este espacio), tiene consigo en solo 1 minuto la esencia de los que es la relación de hermanos, en muchos casos puede ser un sinónimo de compañerismo, complicidad y amistad, y en otros casos puede ser sinónimo de rivalidad, celos, diferencias.

 

La relación entre hermanos es el primer espacio íntimo de socialización entre iguales, y no iguales entendidos solo desde la edad, sino desde la posición familiar a la que se refiere. Los hermanos pertenecen en la estructura familiar al  llamado sub-sistema fraternal.    Pero la relación que se establece entre ellos (los hermanos) está directamente relacionado a otros dos sub-sistemas: el conyugal y el paternal. ¿Qué quiere decir esto?, que los padres  son los primeros responsables de guiar, orientar y direccionar la relación y los matices que se establecen entre sus hijos, quiere decir que hay una estrecha relación entre el ejercicio de la paternidad y el tipo de vínculo y relación entre hermanos.

 

Cuando en una familia aparece la “figura” del hermano, empieza ya a jugarse un papel importante de adaptación familiar. El primer hijo  es a quien generalmente se le depositan las primeras ilusiones y expectativas de los padres en su comienzo de la aventura de «criar», y dependiendo de cómo haya sido esta primera experiencia, los padres   matizarán la segunda oportunidad de crianza, generalmente con mayor seguridad ya que el primer hijo les ha permitido, por decirlo de alguna manera, un espacio de practica al ejercicio de la parentalidad. Esta primera experiencia determinará la emocionalidad  de la llegada de un segundo hijo e igualmente abrirá el camino para los primeros pasos de la relación entre hermanos.

 

Sin lugar a dudas, la historia de cada padre jugará un papel importante para el ejercicio de su parentalidad. Como se ha explicado en artículos anteriores, los legados familiares ayudan a ajustar y a enfrentar  cada una de las crisis o los ciclos que deben atravesarse en la historia de la vida de una persona. De esta manera los padres utilizaran recursos recibidos desde su propia historia, desde su infancia, y desde la manera como se vinculó y posicionó dentro de su propia familia de origen, para ajustar y formar su nueva familia propia. Para más detalles se recomienda leer Conectando con nuestras herencias familiares (transgeneracionalidad) y el artículo La huella del amor negativo en la infancia publicados en esta misma página.

 

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Factores que influyen en la llegada de los hijos. 


Cuando estamos haciendo la historia familiar en nuestras consultas, hay preguntas que realizamos, no con el ánimo de averiguar por solo saber, sino que nos orientan en la manera de cómo se forma y cómo se fortalece el vínculo entre padres e hijos, y como esto puede impactar en la organización psicológica de un niño.

 

Comenzamos con preguntas relacionada al sistema conyugal, de manera que nos permite visualizar la posición de la  paternidad para cada integrante de la pareja. De esta manera observar prioridades, expectativas y proyecciones futuras, estilos vinculares y estructuración familiar, nos permite igualmente visualizar el impacto producido por la paternidad para esta persona que tenemos enfrente y para observar la vinculación entre ellos.

 

Igualmente la llegada de otro hijo va ser recibida e incluida dentro del sistema familiar de acuerdo a los momentos psicológicos y emocionales que se encuentre viviendo esta familia. Por ejemplo, la llegada de un hijo luego de una reconciliación de los padres (¿estaban separados en el momento de quedar embarazados? ¿Acababan de reconciliarse?, la llegada de un hijo luego de la creación de una segunda pareja ¿es un nuevo hijo entre la nueva pareja? ¿es hijo de su pareja?, padres con hijos ya adolescentes ¿hay mucha diferencia de edad entre cada hijo?, padres con separaciones prolongadas por motivo laborales, padres con familias numerosas, la propia posición del padre o madre dentro de su familia de origen (¿fue el primer o segundo hijo?¿pertenece a una familia numerosa? ¿cómo es su relación con sus hermanos?), la perdida de un hijo anterior ¿sufrió usted una pérdida antes?,  el género también juega un papel importante ¿es el sexo que esperaba? ¿tiene relación el género del niño con su rol dentro de la familia? . Es en estos aspectos donde se puede observar la influencia directa que se establece entre el momento psicológico de una madre o padre  y  la orientación y guía de la relación entre hermanos.

 

Esto quiere decir que la situación que viven los padres en la llegada de cada hijo de seguro será diferente,  y la manera de como sea canalizada y manejada por los padres tanto en el ejercicio de su parentalidad como en la relación de pareja va a determinar las posiciones y roles que jugaran cada no de los hijos dentro de la estructura y la dinámica familiar. En resumen, los padres son los árbitros y guías de la relación que se establece entre los hermanos.  

 

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La Posición de los hijos dentro de la estructura familiar. 


 

Salvador Minuchin, dentro de su estudio de la estructura familiar, explica como generalmente se tiende a desarrollar algunas dinámicas vinculares que posicionaran a los hijos de acuerdo a su llegada al sistema familiar (por orden de nacimiento), determinando roles y pautas de vinculación tanto para el sistema fraternal como para la relación con sus padres, sin embargo esto igualmente se relaciona como se dijo anteriormente con pautas transgeneracionales y la propia historia del padre y madre dentro de su familia de origen, al igual que se ve influida igualmente por la cultura, el momento socio histórico en el que se conforma la familia; razón por la cual no debe ser una pauta de afirmación  generalizada, pero si puede orientar la similitud observada en muchas familias:

 

  1. El hijo mayor:     Generalmente es el hijo líder, el que debe fungir de guía y de orientador de sus hermanos, suele cumplir roles protectores, igualmente se le suelen asignar responsabilidades de crianza hacia sus hermanos menores. En algunos casos más extremos, usualmente observado en familia numerosas, y dependiendo de los legados familiares ya sea por género, edad, o por situación particular de los padres suelen ser parentalizados, que significa la asignación de responsabilidades exclusiva de los padres hacia el cuidado de sus hijos. para entender más este término, se recomienda leer el artículo publicado anteriormente  Parentalización: cuando un NIÑO se convierte en PADRE  .
  2. El segundo hijo: Debido a que generalmente al primer hijo se le depositan mas expectativa de sus padres, este hijo debe luchar por conseguir su propia posición dentro de la familia.   Tiende a observar a su hermano mayor como una guía, sin embargo con mayor libertad de desarrollo ya que no hay tantas presiones sobre el o ella.
  3. El tercer hijo: En muchas ocasiones puede ser el hijo menor,  en donde la familia ya ha caminado un trayecto lo que permite relajarse, ya cada uno de los integrantes funcionan bajo un rol familiar, y este hijo menor suele recibir la atención de todos los miembros de la familia, tanto de sus padres como de sus hermanos, suele verse como «el más consentido»

 

Cuando existen  familias numerosas de 4 o mas hijos, generalmente tienden a establecerse jerarquías y alianzas entre el subsistema fraternal, se puede observar en la práctica clínica como los hermanos mayores tienden a cumplir roles parentales con sus hermanos mas chicos, y como los padres empiezan a delegar mayores responsabilidades en estos hijos ya que confían en sus habilidades como cuidadores y protectores.

 

Igualmente y como se ha explicado anteriormente, la posición entre hermanos también va a ser influido por otros factores, mas externos y culturales, como por ejemplo el rol del género, los legados y los momentos  familiares que interactuen con la llegada de un nuevo integrante de la familia.

 

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La importancia de los hermanos


 

La relación entre hermanos se diferencia a la relación con los padres principalmente porque se trata de una relación de horizontalidad, es decir, una relación entre iguales. A diferencia de la relación con sus padres que debe ser una relación de verticalidad, ya que en la jerarquía familiar los padres ejercen una relación de autoridad frente a sus hijos.  En dinámica familiar se habla de una relación entre hermanos como na relación que debe ser caracterizada por la simetría.

 

La relación que establece un niño o una niña con sus hermanos es sumamente importante, ya que es el primer vinculo que experimenta con sus iguales, y es un espacio de practica y de enseñanza para la vida futura, ya que esta relación podrá igualmente determinar la manera como este niño se vinculará con sus iguales en una edad adulta. Los hermanos en muchas ocasiones están mas tiempo juntos que con los propios padres, así que son un un espacio único que determinara el desarrollo emocional y psicológico del un niño.

 

Es por eso que los padres deben estar atentos a la manera como sus hijos están relacionándose entre sí, y de cómo ellos se relacionan de manera individual con cada uno de sus hijos, de manera que se pueda hacer una intervención oportuna en la aparición de celos, rivalidades, competencias y separaciones prolongadas.  El estilo de relación entre  hermanos  lo pautan los padres, y se observa a través de trato que dan diferenciado a cada uno de sus hijos, de esta manera cada uno de los hijos de la familia van tomando recursos de interacción entre ellos.

 

 

¿Cómo manejar los celos y las rivalidades entre los hermanos?



https://www.youtube.com/watch?v=gXh8t6iqKhc

 Este video nos enseña como las diferencias  en vez de convertirse en una amenaza y en un quiebre permanente nos invita mas bien a la integración e inclusión, y allí esta la clave. Es importante reconocer como padres que, a pesar de intentar entregar  las mismas experiencias y oportunidades a nuestros hijos, los momentos y las circunstancias en que llegaron cada uno a nuestras vida matizan en cierta medida nuestra manera de vincularnos con ellos. De manera que no se trata de enjuiciar o señalar negativamente las diferencias que se hacen con cada uno de los hijos, pero si de hacer conscientes que de nuestras actitudes influye en la relación que se establece entre los hermanos.

La aparición de celos y rivalidades son naturales entre las relaciones humanas, y mas especialmente en aquellas relaciones intimas y de convivencia, la aparición de estas dinámicas nos permiten igualmente según como se canalicen e intervengan, tener una buena oportunidad para desarrollar habilidades de resoluciones de conflicto efectivas y respetuosas. En este sentido hay dinámicas familiares que podrán facilitar el ejercicio de una sana parentalidad. Para esto es muy importante evaluar algunas características que pueden estar presentes en el día a día.

En familia con dinámicas aglutinadas, donde generalmente los espacios y límites de cada uno son difusos, tiende a haber una invasión por el espacio del otro, se pierde la individualidad y de maneja mas bien un colectivo familiar, es importante evaluar como es manejado el espacio emocional de cada uno, el respeto por los tiempos del otro, igualmente si se tiende a involucrar  a miembros de la familia en roles que no corresponden, por ejemplo: ¿en la discusión de los padres algún hijo interviene? ¿como se llegan a  acuerdos, se toman decisiones por el otro?. O, por el contrario, con familias con limites rígidos y dinámicas distantes, ¿se reconoce el mundo emocional del otro?   ¿se promueve la colaboración mutua y el sentido de pertenencia familiar?. Lo importante es hacer una evaluación del rol de los padre en su manera de guiar la relación entre sus hijos y de cómo esto guía la dinámica familiar. Puntos claves para determinar la dinámica familiar que va a orientar la relaciones entre hermanos.

 Algunas   consideraciones para manejar la relación entre hermanos


  • Lo primero, EVITAR LAS COMPARACIONES. Ayudar a aceptar las diferencias como espacios de crecimiento y de reconocimiento por el otro. Este es el primer punto de quiebre entre hermanos cuando se practica con frecuencia,  las comparaciones son el primer punto de competencia entre hermanos que puede facilitar un quiebre permanente del el amor entre ellos.
  • Respetar el espacio entre hermanos, entre ellos debe haber espacio para la discusión y la diferencia de ideas, y los mismos hijos conseguirán la autoregulación, de manera que así aprenden a conocerse a si mismos y a conocer a los demás en situaciones conflictivas. Si se observa que es necesaria la intervención de un adulto, se debe seguir la máxima: sé un mediador no un juez. No reprimas el conflicto, ayúdalos a saber como resolverlo.
  • Pasa del conflicto a la reconciliación, ayúdalos a ver que a pesar de estar molestos, el amor no se altera, y que siempre va a existir un espacio para reencontrarse y para conversar.
  • Siempre reconocer y reforzar las características únicas y positivas de cada uno de los hijos.   Cada uno tiene un talento individual, ayúdalo a reconocerlo y a potenciarlo, y ayúdalo a integrarlo para el crecimiento de la familia.
  • Dedica tiempo para todos, pero también busca actividades que compartir con cada uno de manera individual, de manera que obtengan una atención especial, pero sin sentir que amenazan o son amenazados por el espacio del otro.
  • Fomenta la Comunicación y la colaboración entre ellos, ayúdalos a sentir que es una decisión que toman de manera voluntaria, y no una obligación.
  • Fomenta espacios de esparcimiento y de juego entre ellos, sin importar la diferencia de edad, hay espacios de juego que deben ser compartidos solo y exclusivamente entre ellos.
  • Fomenta la expresión emocional y el cariño por el otro. En esto es clave tu ejemplo.
  • Fomenta el respeto por la ira del otro, ayuda a propiciar un espacio cuando los hermanos se desbordan emocionalmente. Evalúa que juego de poderes se establecen con tus hijos, observa como se ejerce y realiza una intervención mediadora, evitar que se hagan daño entre sí.
  • Cada uno se debe sentir valorado como individuo, y que sus diferencias sean una atributo positivo y no negativo ante la familia.
  • Involucra a los niños en las tareas cotiadianas del hogar de forma equitativa y adaptados a su edad. Asígnale responsabilidades a cada uno y supervisa que se cumplan de manera equitativa.
  • No delegues responsabilidades que te competen solo a tí como padre o madre.
  • Promover expresiones en los adultos cercanos en la familia de los positivo que es tener un hermano: Va a ser divertido tener un hermanito, vas a poder jugar con el», en vez de comentarios como » vas a tener que compartir tus juguetes, ahora tienes que dar el ejemplo porque eres el mayor, tu vas a cuidar de tu hermanito.    

 

En vez de observar las conductas de celos o rivalidades entre tus hijos como conductas amenazantes o desadaptativas, es una buena oportunidad para ti como padre de enseñarles una afectividad asertiva y una manera de vincularse e manera sana con el otro.

 

Los hermanos son el regalo mas bonito que la vida puede dar, la familia es un vínculo infinito, y la relación entre hermanos puede llegar a ser el vínculo tan fuerte, que acompañará a la persona por el resto de su vida. Nuestros  hermanos son nuestros iguales más cercanos, no solo porque se comparten padres, o porque se compartes herencias familiares, sino porque son los primeros compañeros de experiencias en la vida, son nuestros cómplices, nuestros primeros amigos. Aquellos encargados de cuidar y proteger  el uno del otro. entre los hermanos se establece un vínculo a veces mucho más fuerte que hacia los padres, lo  que hace que sea una experiencia única para nuestra  vida.

 

 

  • «Eres mi hermana no porque nacimos de lo mismos padres sino porque nuestro corazón siempre está unido en todo momento.» (Anónimo)

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