La creatividad como medio para la transformación

Si en el artículo anterior hablaba sobre el miedo, hoy me apetece compartir el momento en el que me encuentro, explorando el lado opuesto, la creatividad.

 

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¿Cuál es mi relación con la creatividad?

 

Y es que, aunque parezca mentira y me cueste creerlo, yo he nacido creativa. El simple hecho de mi nacimiento, ya fue un acto creativo. ¿Te habías parado a meditarlo? Tú también eres un ser creativo por naturaleza. Lo que me ocurre cuando actúo sin miedo, cuando entro en contacto con la confianza y dejo el control, es que me encuentro con que soy una persona muy creativa. Uy!, esto también llega a asustarme un poco porque eso significa que soy un ser libre y responsable 100% para diseñar, crear y actuar con todas sus consecuencias.

El mismo hecho de estar escribiendo este artículo ya está siendo un acto creativo en sí mismo y para realmente expresar qué me pasa a mí con la creatividad, he tenido que dejar de lado una serie de libros que para lo único que me ayudaban era para darme seguridad y estructura a lo que voy diciendo. ¿No es esto mismo una contradicción si estoy hablando de creatividad?

A ver si me explico, tenemos la capacidad de ser creativos, nacemos creativos, pero conforme vamos creciendo vamos enterrando esta capacidad. Es como si conforme vamos cumpliendo años, a la vez, va muriendo nuestro lado creativo, el más puro, la propia creación de lo que somos.

Pero tampoco es tanto así. En mi vida, he tenido muchos momentos creativos, por ejemplo, si busco en mi memoria, tener pareja ha sido un acto de creatividad, tener un hijo/a lo es (aunque aún no lo he experimentado), viajar a lugares desconocidos, coger caminos distintos para llegar a casa, etc. Hay muchos momentos creativos en mi vida, tengo la capacidad para ello. Seguro que en tu vida, también los hay, ¿verdad?.

Pero parece que soy un poco estrecha de miras por mi propio autoconcepto. “No puedo, no valgo, esto es un error, no puedo fallar”. En definitiva hay algún miedo detrás.

Y si reflexiono un poco más, ¿en qué momentos me siento creativa? Pues me siento creativa cuando dejo de pensar y actuar como lo hago habitualmente. Cuando me desarmo como un Lego, cuando pongo la casa patas arriba, cuando desordeno, descoloco, cuando me des-estructuro, cuando digo cosas sin sentido… En todos esos momentos me siento creativa.

 

Experimentar la locura, ir más allá de mi propio auto concepto

 

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Esto parece un poco loco. Hay algo (o mucho) de dionisíaco en la creatividad. Algo que nos invita a experimentar la locura y a dejar atrás el juicio. Y es que la creatividad tiene que ver más con nuestra parte instintiva que con nuestra parte social. Va más allá de nuestro propio ego, de nuestro propio auto concepto.

Si confío en mí, ensancho… abro miras, soy capaz de sorprenderme a mí misma.

Cuando juego y me divierto también me siento creativa, tanto en el trabajo como en mi vida personal. Lo que me pasa es que en ocasiones siento angustia (otra vieja amiga) y un cierto vértigo. Porque si doy rienda suelta a mi creatividad, tendré que buscarme la vida, no estoy en mi zona de confort, surge lo desconocido, la incertidumbre en lo que va a pasar. Esto son códigos que siguen frenando nuestra capacidad y nos generan angustia existencial. ¿No te parece?, ¿Te pasa a ti lo mismo?. Desde nuestra zona de confort vamos a dar lo mismo de nosotros mismos, es mi zona segura.

 

Creatividad: energía de creación y destrucción

 

Hay un tema muy energético en la creatividad. Para sentirla, primero, digamos  que hay que invocar esta energía que curiosamente es la misma que la energía de destrucción solo que al contrario. No se puede construir sin antes destruir, siempre hay algo que se destruye y se crea. Es ley de vida, en todos los momentos estamos conviviendo con la creación y la destrucción, la vida y la muerte. En el vacío encontramos  una mente abierta y sin juicios, un caldo de cultivo estupendo para experimentar la creatividad. Cuando nos vaciamos de pre conceptos, ideas o prejuicios, nos abrimos al ser creativo que llevamos dentro. La creatividad es también un lenguaje de contradicciones, paradógico, muy simbólico, conectado en ocasiones con el alma; es un lenguaje que invita a la exploración, a perderse, a buscar nuevas alternativas.

 

El efecto einstellung y otros enemigos de la creatividad

 

¿Qué me impide ser creativo? Nos pasa que vamos adquiriendo ciertos hábitos que nos hacen sentir cómodos y justamente esta comodidad es la que entorpece la creatividad. ¿Has oído hablar del efecto einstellung? Es una palabra alemana que significa “instalación”, “ajuste”. En psicología, el efecto einstellung significa la tendencia de la mente a adoptar la solución más habitual. La más conocida y la que nos genera mayor seguridad. Te habrás escuchado en muchas ocasiones diciendo “esto debe ser así”, “más vale malo conocido que bueno por conocer”, “siempre me ha funcionado de esta manera”…. Este tipo de actitud es anti-creativa en la vida.

Abraham Luchins, uno de los psicólogos fundadores de la Terapia Gestalt, quien demostró esta tendencia en la mente a utilizar el mismo esquema mental para resolver problemas. Pero además del evento einstellung, hay otros enemigos para mantener una mente creativa, alguno de ellos ya los he mencionado anteriormente:

  • El perfeccionismo: está bien querer mejorar, siempre y cuando tengamos en cuenta que la perfección no existe.
  • El miedo: este es el más conocido y más antiguo. ¿A qué tenemos miedo cuando desarrollamos nuestra creatividad? ¿A equivocarnos?, ¿a hacer el ridículo?, ¿a ser juzgado?.

Un ejemplo práctico es el de Albert Adrià, cocinero y hermano de Ferran Adrià. Cuenta en este breve vídeo de abajo, cómo se abordaba el proceso creativo en el taller de elBulli para el proyecto «Ferran Adrià. Cómo influye el miedo en la creatividad.

 

La creatividad en el ámbito profesional

 

La creatividad está siendo un tema de relevancia en las empresas de hoy en día. La transformación digital, la robotización y la posibilidad de que muchos trabajos sean sustituidos por máquinas, está provocando que los perfiles creativos sean cada vez más demandados para potenciar la innovación, el pensamiento crítico y la resolución de problemas complejos.

El Foro Económico Mundial, que en 2015 la situó en el décimo lugar en su lista de competencias clave, ahora nos indica que en 2020 (en dos años más), será la tercera competencia más demandada por las empresasHoy en día son muchas las técnicas que se usan para fomentar la creatividad por ejemplo juegos con Lego, Desing Thinking, etc.

La creatividad ha sido muy estudiada a lo largo de la historia por expertos. Por ejemplo:

«La creatividad es la inteligencia que se divierte». Albert Einstein

«La creatividad es la capacidad mental para visualizar, anticipar y generar ideas».  Alex Osborn 

Para mí, la creatividad es un proceso de creación y de destrucción que me ayuda en mí día a día a adaptarme al medio con mayor flexibilidad. En base a tu relación con la creatividad, ¿cómo la definirías? ¿Qué es para ti la creatividad?

 

Pensamiento convergente y divergente

 

Si hablamos de creatividad, es esencial hablar del pensamiento convergente y divergente. Términos que vienen del psicólogo Joy Paul Guilford, conocido por sus trabajos sobre inteligencia humana. Estaba convencido de que la creatividad y otras actitudes se pueden desarrollar mediante la educación.

El pensamiento convergente tiene que ver con el mundo racional, causa – efecto, prueba – error. Es un pensamiento secuencial. Nos planteamos si una idea funcionará o no, pero no cómo nos gustaría que funcionara. Es un pensamiento que desarrollan filósofos, los científicos o matemáticos. Es necesario, por ejemplo, si queremos llevar una idea a la realidad.

Por otro lado, el pensamiento divergente, es un proceso mental que permite producir numerosas ideas a partir de un estímulo único. Buscamos alternativas ante una misma realidad. Aquí requerimos de fluidez, flexibilidad y originalidad. La fluidez de ideas, verbal y de expresión.

La originalidad es la capacidad para producir ideas remotas, muy locas y la flexibilidad, la capacidad de practicar la fluidez. Flexibilidad para replantear una situación, reinterpretar, cambiar. Necesitamos flexibilidad para pensar fuera de la caja de confort (Out of the box).

 

¿Quieres poner a prueba tu creatividad?

 

Sommer + Sommer

Test Sommer + Sommer

 

Comparto con vosotros algunos ejercicios que he ido encontrando y probando para poner a prueba la creatividad. Encontrareis muchos más en la red. Los podéis hacer solos, en pareja, con amigos o con vuestros hijos. La idea es experimentar. Coge papel y lápiz y dedícale unos minutos.

  1. Test sobre creatividad: ¿Quieres saber cuál es tu lado del cerebro más dominante? Realiza el auto test de creatividad SOMMER+SOMMER.
  2. Escribe todos los usos que se te ocurran de un cinturón, hasta el más raro que se te pueda ocurrir. (Imaginación al poder).
  3. ¿Que frases se te ocurren que comiencen con las siguientes letras? A … H …. O….. L
  4. Este ejercicio es para ayudarte a conocer mejor tu relación con la creatividad.
  • Piensa en el último problema que hayas resuelto. ¿Cómo lo hiciste? Ahora piensa en una manera creativa de solucionarlo.
  • Pon un temporizador en 10 minutos y haz una lista de cosas que harías si no tuvieras que hacerlas a la perfección.
  • Escucha música relajada, coge papel y lápiz y tómate tu tiempo para responder a la siguiente pregunta en primera persona:
    • ¿Hay algo que me de miedo cuando pienso en mí mismo como un ser creativo? Si es que sí, anota esos miedos.
    • Cuando termines, imagina que esos miedos son de un amigo y que te los está contando a ti. ¿Qué le podrías decir a tu amigo respecto a estos miedos que te está contando?

 

Bibliografía:

  • J.P. La naturaleza de la inteligencia humana. Buenos Aires; Paidós. 1977.
  • Maslow, A. La personalidad creadora. Barcelona. Kairós. 1982.
  • MOOC Creatividad y Pensamiento Lateral. UOC – Miriadax. 2018.
  • No es lo mismo. Silvia Guarnieri y Miriam Ortiz de Zárate. LID editorial. Edición 5.

Pensamiento divergente ¿qué tal se te da?

Comencemos con una pregunta un poco extraña:

¿Cuántos usos posibles se te ocurren para un clip?

Test pensamiento divergente

 

Sería fantástico que le dedicaras un ratito, ¿5 minutos? a encontrarlos. Si estás en la media se te ocurrirán entre 10 y 15 usos. Si eres un genio del pensamiento el número ascenderá hasta 200 ¡felicidades!

Esto es lo que encontraron los autores del libro «Breakpoint and Beyond: Mastering the Future Today«  Geoge Land y Beth Jarman. El test partía de una simple pregunta: ¿Cuántos usos se te ocurren para un clip o sujetapapeles? 

Pero lo maravilloso del experimento es que se realizó de manera longitudinal, a lo largo de 15 años.

De las 1.500 personas que participaron en el estudio, el 80% de los que alcanzaron el nivel genio eran… ¡niños de jardín de infancia!  Continuaron con el experimento y repitieron la misma pregunta cuando tenían 10 años. Entonces, solo el 50% alcanzó el nivel genio. Por último les volvieron a preguntar siendo adolescentes, a los 15 años, y como podrás imaginar el resultado es desalentador: solo el 35% alcanzó el máximo nivel.

¿Qué les pasó a estos niños para su capacidad de pensar divergentemente? La conclusión de los autores es que les pasó la escuela. Pasaron a ser «educados».

¿Qué es el pensamiento divergente?

A grandes rasgos podríamos diferenciar dos tipos de pensamiento: convergente y divergente.

El pensamiento convergente está basado en la lógica y trata de dar una respuesta correcta a un problema. Si has respondido a la pregunta del clip «sujetar juntos varios papeles» habrías puesto en marcha tu pensamiento convergente.

El pensamiento divergente actúa sin límites, y busca múltiples respuestas a un problema. Es un tipo de pensamiento que se alimenta de la creatividad.

Normalmente las personas ponemos en marcha uno u otro según la situación determinada, y nuestras experiencias previas. Mi madre por ejemplo, hace gala de un gran pensamiento divergente cuando se le rompe algo en casa. En serio. Tú dale una alcayata, un poco de cinta aislante y un trozo de cartón y te soluciona cualquier desperfecto. Ríete tú de Mac Gyver…

 

 

Sin embargo en las escuelas lo habitual es fomentar el pensamiento convergente. Si tienes niños pequeños en casa, verás que es muy habitual cuando comienzan a aprender a sumar y a restar, que el maestro o maestra, solo dé por válidas las respuestas que se obtengan siguiente un determinado esquema.

¿Por qué es importante el pensamiento divergente?

De un modo práctico, se podría decir que el pensamiento divergente es importante porque es necesario de cara a los futuros puestos de trabajo. El tipo de sistema de producción que impere en un país hará que se más importante fomentar uno u otro. Con el desarrollo de la educación gratuita universal se perseguía formar empleados para la incipiente industria, por lo que el tipo de pensamiento que se favoreció fue el convergente.

 

 

 

Pero ahora mismo, si asumimos que dentro de unos años el trabajo más rutinario y especializado va a estar cada vez más informatizado, los jóvenes de hoy tendrán que enfrentarse a otro tipo de retos en el futuro.

 

 

Con internet y las (ya no tan nuevas) TIC desarrollándose a un ritmo vertiginoso, lo que se premia cada vez más es eso: ser capar de dar soluciones rápidas a problemas repentinos y volátiles. Los nichos de mercado son cada vez más breves, así que a no ser que tengas la idea y tomes la iniciativa bien rápido, probablemente a otro se le ocurrirá.

Otra respuesta menos práctica, pero desde mi punto de vista más importante, es que este tipo de pensamiento fomenta la crítica y la reflexión. Cuando solo eres capar de vez un lado del cubo y te olvidas de los matices grises, los demás se tornarán extraños, pero cuando tienes una visión global del conjunto puedes tomar decisiones desde el acercamiento, alejándote de los peligrosos extremismos.

Por último me gustaría hacer hincapié en la relación que tiene este modelo de pensamiento con una de la que considero una de nuestras mejores herramientas: la creatividad.

La creatividad

La creatividad es la fuerza creedora por excelencia. Una herramienta que está a nuestro alcance desde que nacemos, y que como afirma Kevin Robinson: «la creatividad se aprende igual que se aprende a leer«. Y la creatividad va de la mano del pensamiento divergente. Las personas creativas no se contentarán con buscar una sola respuesta correcta. Serán capaces de encontrar nuevos caminos y alternativas.

Hace unos días el magnifico divulgador Christophe Galfard dio una charla en Madrid en la que hizo un resumen de su libro: «El Universo en tu mano«. Galfard habló del poder de la creatividad y la imaginación, y del poder que ellas han tenido en los mayores descubrimientos de los últimos tiempos. Al preguntarle en una entrevista por la ciencia afirmó:

«su herramienta es la imaginación, y eso es pura locura. A través de la imaginación descubrimos nuevos mundos, nueva materia, nuevas partículas, nuevos aspectos del espacio tiempo».

Las creatividad, el buscar soluciones novedosas a problemas conocidos, nos ha permitido llegar a lugares que ni siquiera podíamos imaginar.

Pero ¿Se puede entrenar el pensamiento divergente?

Robinson afirma que el pensamiento divergente y la creatividad se pueden enseñar igual que se enseña a leer o escribir. Requiere un trabajo, un ejercicio constante de entrenamiento.

Y lo mismo que a escribir aprendemos escribiendo, a ser creativos aprendemos creando. Pintando. Construyendo. Grabando. Las posibilidades son infinitas. La buena noticia es que a las personas, curiosas por naturaleza, nos encanta crear si estamos en el entorno adecuado. Las escuelas son un espacio perfecto para llevar a cabo este tipo de actividades, pero no es el único lugar. En casa, basta con dejar de lado un rato los instrumentos de ocio más extendidos en la actualidad, los electrónicos, para dar cobijo a lápices y herramientas.

Y para terminar, esta frase que encaja perfectamente con los tiempos locos que corren…