“Mi mamá me mima”, escrito con tiza en el aula de primer grado. “Mi mamá me ama”. “Mi mamá amasa la masa”. En el principio del lenguaje apareció mamá.

repetición de patrones

De nuevo en el borde de la cama, mis ojos vidriosos repasan cada recuerdo como si leyeran un libro abierto. De nuevo en el mismo punto, con el mismo lastre que sobrecarga el interior de mi cuerpo. ¿Cómo es posible? Personas distintas, relaciones análogas. Idénticas emociones en forma de tormenta que rasgan por dentro. Una mala fotocopia…