IT: análisis psicológico de la película

 

IT es la gran apuesta de terror que gobierna nuestros cines estos días, basada en la novela homónima de Stephen King publicada en 1986, en la que un monstruo con forma predominante de payaso (“Eso”, traducción de “It”) se dedica a matar niños. Por tanto, los claros protagonistas de esta película son los niños del pueblo (Derry) y en concreto la historia se centra en el grupo de 7 chicos que se hacen llamar con bastante dignidad “Los Perdedores”. Sin embargo, para los que no conozcáis ni la novela ni ninguna de sus adaptaciones al cine o televisión, quizás os sorprenda cuando la veáis que en el pueblo en ocasiones dan mucho más miedo los propios padres de los niños que el payaso asesino.

La acción transcurre en un pequeño pueblo ficticio llamado Derry que sirve también de escenario para otras seis novelas terroríficas del autor, por lo que sinceramente no es de extrañar que las familias que aún están dispuestas a vivir allí tengan sus problemillas psicológicos… Yo desde luego no lo elegiría ni como destino para unas pequeñas vacaciones. A continuación iré desgranando aquellos aspectos psicológicos y comportamientos psicopatológicos que he observado a lo largo de la película, por lo que adelanto que incurriré en algunos spoilers.

 

Acoso Escolar: Los Perdedores y la banda de Henry

 

Los Perdedores

Los Perdedores

La banda de Henry es un grupo de cinco chicos liderado por Henry que se corresponde con la clásica banda de matones del pueblo. No cabe duda de que en sus ratos libres harán muchas otras cosas, pero en la película solo se les representa acosando y persiguiendo al grupo de los Perdedores con especial predilección por dos de sus miembros: el chico con sobrepeso y el chico negro.

El Acoso Escolar o Bullying se define como maltrato físico y psicológico deliberado y continuado que recibe un niño por parte de otro niño. Este maltrato puede darse en forma de agresiones físicas, amenazas, insultos, burlas, humillaciones, exclusión social y aislamiento, destrucción de objetos, etc… Todos ellos se observan en la película, el acoso es una parte esencial de la trama, aunque se representan con bastante superficialidad algunas de sus implicaciones:

  • El acoso se mantiene generalmente por ignorancia o pasividad del entorno: en la película se da entender que los propios niños acosados intentan no delatar a los agresores, principalmente por miedo a las represalias. Cuesta creer que no tenga repercusión en padres y profesores que un chico vuelva a casa lleno de magulladuras, moratones, la ropa embarrada y agujereada y una “H” grabada en la tripa a golpe de navaja, o que una niña salga del colegio con el traje empapado y oliendo a aguas fecales… Si nadie ha notado nada, como mínimo recomendaría un cambio de orientador escolar en el instituto.
  • Por parte de las víctimas llama la atención que apenas haya secuelas teniendo en cuenta la crueldad del acoso que reciben: ni problemas de ansiedad, ni problemas de estado de ánimo, trastornos de sueño como pesadillas, ni regresiones a etapas infantiles como enuresis…

En cuanto a los agresores son un grupo heterogéneo en el que destaca el cabecilla Henry Bowers, del que hablaré a continuación, y varios chicos que transitan entre la actitud activa del uso de la violencia y la fuerza y la actitud pasiva de animar y seguir o quedarse al margen ante las agresiones. Esto último se observa en la escena en la que Henry y los demás chicos de su banda están disparando a unas botellas y éste les dice que cojan a un gato y lo sujeten en lugar de la botella: se observa la sorpresa y el descontento de los amigos pero en un acto de obediencia jerárquica algunos le hacen caso y otros miran al suelo.

 

Psicopatía o Trastorno de la Personalidad Antisocial: Henry Bowers

 

Henry Bowers

Henry Bowers

A juzgar por sus conductas, se podría pensar que Henry tiene un desapego emocional (escasa profundidad en los afectos, falta de empatía o insensibilidad, ausencia de sentimientos de culpa y remordimientos) y un estilo de vida inestable y antisocial (controles conductuales débiles, impulsividad, irresponsabilidad, delincuencia juvenil, problemas de conductas tempranos)… Cumple todos los criterios para ser considerado un perfecto psicópata, según las dimensiones definidas por el psicólogo Robert Hare. Según el DSM5 (Manual Diagnóstico de Trastornos Mentales) se correspondería con el diagnóstico de Trastorno de la Personalidad Antisocial si tiene más de 18 años (conduce, así que es posible).

El personaje de Henry afortunadamente es ampliamente desarrollado en la película, gracias a lo cual podemos llegar a comprenderle y empatizar con él. Varios estudiosos han investigado la posible etiología de la psicopatía, siendo dos de las teorías más reputadas las de William y Joan McCord que sitúan el origen de la psicopatía en el rechazo parental y la inconsistencia en el castigo, y John Hodge que la sitúa en abusos físicos y sexuales en la infancia junto con estrés postraumátrico. Pues bien, ambas teorías parecen aportar su granito de arena al personaje, puesto que en la película vemos al padre de Henry como un policía alcohólico que no duda en disparar a los pies de su hijo solo para verle llorar y temblar y ridiculizarle delante de sus amigos y en la novela se describe al padre como un veterano de guerra con estrés postraumático que abusa de su hijo. Además del maltrato infantil al que es sometido Henry, otro factor claro que podría explicar su comportamiento es el modelado ya que su padre no rezuma sensibilidad precisamente, imitando su comportamiento con personas más débiles. Es lo que se conoce como transmisión intergeneracional.

 

Duelo: Bill Denbrough

 

Bill Denbrough

Bill Denbrough

La película arranca con la muerte del hermano pequeño de Bill, que a diferencia de lo narrado en la novela, desaparece sin dejar rastro. Esto se usa en la película para que la motivación principal de Bill para enfrentarse a “Eso”, sea encontrar a su hermano. Su negación de la muerte de su hermano se corresponde con una de las fases de Duelo que definió la psiquiatra Elisabeth Klüber-Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación, aunque no tienen por qué darse todas ni en ese orden. La película podría resumirse desde el punto de vista de este personaje como una travesía hacia la aceptación de la pérdida de su hermano.

La negación es algo muy habitual en los casos de desapariciones ya que se suele albergar durante mucho tiempo la esperanza de que aparezca su ser querido. El padre de Bill, visiblemente afectado, no parece conocer bien estas fases o al menos no comprende cómo Bill sigue sin reconocer un año más tarde que su hermano está muerto y por eso le reprende con dureza. Esto también es bastante habitual ya que para aquellas personas que intentan aceptar la pérdida y pasar página les puede resultar muy doloroso y frustrante todo aquello que les impida concluir su duelo, además de posibles sentimientos de culpa por pensar “mientras otros continúan buscando, yo he tirado la toalla”.

El duelo en sí mismo no se considera un trastorno del estado de ánimo, todo lo contrario, es una reacción normal ante una pérdida (no solo una muerte, puede ser cualquier tipo de pérdida) aunque en el DSM5 se reserva al juicio clínico la posibilidad de diagnosticar un duelo patológico cuando por la intensidad o por la duración del sufrimiento y la interferencia en la vida de la persona son muy elevados, junto con algunas características asociadas a duelos patológicos como la incapacidad de experimentar placer, un estado de ánimo bajo persistentemente y no “por oleadas” o “punzadas”, elevada autocrítica y rumiación pesimista, autodesprecio, sentimientos de inutilidad…

 

Tartamudez: Bill Denbrough

 

Otro aspecto relevante desde el punto de vista psicológico es el tartamudeo de Bill, llamado Trastorno de la fluencia de inicio en la infancia según el DSM5, que consiste en una marcada alteración de la fluidez normal del habla y de su ritmo. En el caso de Bill se trataría de un tartamudeo tónico, que se caracteriza por producirse normalmente al inicio del discurso por contracciones musculares y sacudidas intermitentes de los órganos de fonación.

El tartamudeo suele remitir de forma espontánea al poco de iniciarse en el niño, pero si se mantiene más de un año es muy probable que mantenga de forma estable. Esto no significa que se dé en todas las circunstancias, ya que parece que suele desaparecer en algunos contextos como a veces al leer en voz alta, cantar, conversar con objetos inanimados o animales domésticos, por ejemplo. En la película, esto queda reflejado cuando Bill tiene una fluidez normal (bastante oportuna por cierto) en el momento de dar un discurso motivacional a sus compañeros antes de entrar en la vieja casa del pozo para enfrentarse con “Eso”.

 

Trastorno de Identidad Disociativo: padre de Beverly Marsh

 

Beverly Marsh

Beverly Marsh

Beverly, única chica del grupo, es una auténtica superviviente. Lleva con mucha normalidad el acoso que recibe por parte de compañeros y adultos por su fama de promiscua (ausente en la novela), máxime cuando su padre se dedica de forma escalofriante a asegurarse de que se mantiene virgen. En el libro se sugiere erróneamente que el padre de Beverly sufre un trastorno Bipolar, por una confusión muy extendida de que la bipolaridad se da en personas con dos personalidades o que actúan de forma distinta según el momento.

El trastorno bipolar se caracteriza por la presencia de al menos un episodio maníaco (ánimo expansivo: grandiosidad, verborrea, disminución de la necesidad de dormir, pensamiento acelerado, agitación psicomotora, implicación excesiva en actividades placenteras con alto riesgo potencial y/o distraibilidad). Es un trastorno que afecta al estado de ánimo y que en la mayoría de los casos alterna episodios maníacos o de ánimo elevado, con episodios depresivos o de ánimo bajo.

El padre de Beverly no parece sufrir este trastorno, puesto que él alterna estados en que trata con cariño a su hija y estados en que la trata de forma controladora, agresiva y sexual, que se correspondería más con un posible trastorno disociativo de la identidad o personalidad múltiple. En su caso además, tanto por la agresividad como por los tocamientos que le realiza a su hija, una de estas personalidades sería abusadora de la menor tanto física como emocionalmente. En la película se insinúa de forma más explícita que ha abusado sexualmente en alguna ocasión de Beverly pero al final descubrimos que en realidad su obsesión es que ésta permanezca virgen, haciendo comprobaciones periódicas físicas (“siempre serás mi niña”).

Las secuelas que algo así podrían dejar en una niña aparecen muy tímidamente representadas en la película, ya que Beverly parece no tener ningún problema ni conducta disruptiva a la hora de relacionarse con el sexo opuesto, expresar sus sentimientos, aislamiento, síntomas físicos… Además de tolerar con gran dignidad las falsas acusaciones de promiscuidad. Lo más interesante al respecto en la película es el momento en que se corta a sí misma el pelo entre lágrimas justo después de que su padre se lo acaricie de forma muy erótica en el pasillo, sin contar la escena en la que se enfrenta a él cuando va violarla finalmente. En el libro se relata una controvertida secuencia final en la que Beverly y el resto del grupo practican una orgía ahondando más en las sombras de su personaje, pero que se decidió no incluir en la película.

 

Trastorno Facticio o Síndrome de Münchhausen: la madre de Eddie Kaspbrak

 

Eddie Kaspbrak

Otro personaje que también da tanto miedo como el payaso o el resto de padres mencionados es la madre de Eddie. En su caso podríamos decir que padece lo que se conoce como Trastorno Facticio aplicado a otros según el DSM5 o Síndrome de Münchhausen por poderes en honor a un barón alemán bastante dado a la mentira. En la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE10) directamente está considerado dentro del apartado de malos tratos en la infancia.

En este trastorno la persona falsifica signos o síntomas físicos o psicológicos o induce una lesión o enfermedad en otros, presentándolos como enfermos, incapacitados o lesionados frente a los demás, sin una recompensa externa obvia. La madre de Eddie se dedica a hacerle creer a su hijo que está profundamente enfermo con la finalidad, según dice en un momento de la película, de protegerle. Eddie padece asma lo cual es compatible con el diagnóstico ya que aunque existe una afección médica previa, la finalidad de la madre es hacerle creer que está más enfermo y es más incapaz, requiriendo Eddie de medicación continua y excesiva además de situarse la madre como su supuesta figura de cuidado y protección. Stephen King explora más este concepto en otra de sus novelas, Misery.

La consecuencia más sobresaliente que se observa en Eddie es un Trastorno de Ansiedad por Enfermar ya que está constantemente preocupado por padecer o contraer una enfermedad grave sin tener síntomas somáticos, con una ansiedad elevada por su salud alarmándose fácilmente y con comportamientos excesivos relacionados con su salud. Evidentemente un trastorno como esté puede afectar al menor severamente: haciéndole creer que no puede enfrentarse por sí mismo al mundo, bajando su autoestima, creando dependencia de otras personas y de medicamentos, con graves hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas… Afortunadamente, en la película la madre de Eddie solo se dedica a hacerle creer que tiene múltiples enfermedades sobreprotegiéndole, pero sin darle una medicación real ni provocándole ninguna enfermedad física. Esto lo consigue compinchándose con el farmacéutico del pueblo para que le dé a Eddie pastillas de placebo (inocuas) cada vez que acude a por medicación. Como viene siendo habitual, todo muy normal en ese pueblo…

 

Fobias: “ESO”

 

IT

Finalmente, no podía acabar esta lista de psicopatologías y reacciones psicológicas sin mencionar el eje central de la película: las fobias. “Eso” se alimenta del terror de sus víctimas, por lo que las expone a sus más profundos temores aprovechando que puede transformarse en cualquier cosa. Así, durante la película podemos verle transformado en un escalofriante payaso, en leproso, en cadáveres en descomposición, en alguno de los mencionados padres, en un cuadro de Modigliani, en una momia y seguro que alguno más (en el libro hay muchos más como forma de Doberman). Además, también ambienta sus apariciones de forma muy efectista, como cuando aparece con la forma del difunto hermano pequeño de Bill o como ataúd representando la muerte de uno de los chicos del grupo.

Algunos de estos miedos están más que fundamentados, por todo lo expuesto es bastante normal que en ese pueblo muchos niños tengan bastante a sus propios padres, por lo que “Eso” se aprovecha tomando sus formas. Pero otros miedos son lo que podemos considerar fobias específicas: un temor intenso y persistente ante un objeto o situación específica, que la persona evita o se resiste activamente con gran ansiedad y desproporcionado respecto al peligro real que plantea el objeto o situación. Parece el caso del citado cuadro de Modigliani, el de la coulrofobia o fobia a los payasos, el de la cinofobia o fobia a los perros o la fobia a las enfermedades (con cierto solape con el Trastorno de Ansiedad por Enfermar).

Como bien se observa en la película, la mejor forma de superar una fobia es exponerse a ella, ya que cada vez que evitamos enfrentarnos y huimos de nuestro miedo, éste crece y se hace más fuerte; está demostrado que cuando la respuesta de miedo es muy fuerte y la exposición a dicho miedo breve, no somos capaces de aprender que la amenaza no es tal y el miedo se mantiene o incluso aumenta. De ahí que en la película cuando los Perdedores deciden enfrentarse a “Eso” y consiguen mantenerse firmes, el miedo desaparece y son capaces de vencer al monstruo. Como tal, es una bonita metáfora que también podría resumir la película: una aventura de superación personal en la que los niños del pueblo tratan de superar sus miedos y fobias, con el pequeño detalle de que si no lo consiguen, mueren.

Termina aquí el análisis de los aspectos psicológicos y psicopatológicos más relevantes que he observado en la película. No obstante, siendo la Banda de Henry casi una organización criminal, lo raro es que los Perdedores que sufren el acoso de padres, compañeros y hasta el payaso no sean los protagonistas de Los Chicos del Maíz. Por otro lado, dado que la mitad de los adultos del pueblo requiere de un tratamiento psicológico urgente y la otra mitad deberían estar en la cárcel por maltrato de menores (y recibir tratamiento psicológico urgente), quitando un par de padres corrientes que no se enteran de nada, es posible que me haya dejado algún trastorno sin comentar. ¿Alguien se anima a ampliar esta lista?

 

Referencias Bibliográficas

American Psychiatric Association (APA). (2013). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5. Barcelona: Masso

Fundación Universia España. ¿Qué es bullying o acoso escolar? España. Universiawww.universia.es

Entendiendo el sufrimiento mental intenso. Psicopatología o cuadro clínico de intenso sufrimiento mental (Parte 1)


Hace una semana tuve la suerte de asistir a una clase de Psicopatología del psiquiatra y terapeuta gestalt Nacho Peña. En este primer artículo podréis navegar en el origen del sufrimiento mental intenso

psicopatologia

 

1. Petición de ayuda

Cuando una persona llega al psicoterapeuta (o psiquiatra) con una petición de ayuda, muchas veces el profesional no tiene ni idea de lo que le está ocurriendo. Y lo que es peor, no tiene ni idea de lo ocurre  «dentro» de esa persona, a nivel fisiológico… ¿Qué está causando que haya algo que falle en su cerebro?

Generalmente, esta petición de ayuda está motivada por alguna de estas tres razones:

PETICIÓN DE LA AYUDA CONSCIENTE (POR PARTE DEL PROPIO INDIVIDUO):

1- Elevado nivel de ansiedad (estrés) à Intranquilidad, angustia, preocupación permanente por la vida, descontrol constante, sensación de amenaza, alerta, hiperactivación ansiosa… Todo esto causa mucho desgaste energético, que puede llegar a ser crónico.
Le emoción más presente es el miedo.

2- Desvitalización (depresión) à Pérdida de la energía, de la vitalidad, tristeza profunda, pérdida del placer.
La emoción más presente es la tristeza.

PETICIÓN DE LA AYUDA POR PARTE DE LA FAMILIA:

3- Desconexión de la realidad à Pérdida de contacto con la realidad. No hay conciencia de la enfermedad. Perciben las señales de una manera anómala (me persiguen, etc.).

En los dos primeros casos (estados de exceso de activación y de falta de activación), hacemos muchas cosas para desviarnos de esos estados de sufrimiento. Son distracciones para olvidar esos estados ansioso-depresivos. El individuo sabe que está mal, tienen conciencia de su estado, pero trata de desviar el sufrimiento.

Esto lo hace a través de:

Adicciones: Juego, bebida, drogas, fármacos, sexo, relaciones disfuncionales, conductas de riesgo, tecnología, RR.SS., series de televisión… Son conductas que nos llevan a no pensar ni sentir los conflictos. Maneras de ausentarnos de nuestras situación.

Trastornos de alimentación

Estas conductas para enmascarar los estados ansioso-depresivos pueden ser más disfuncionales que la propia “neurosis”.

 

2. Principio de normalidad

El primer problema con el que nos encontramos en la sociedad actual es que hemos separado la mente del cuerpo. En la antigüedad y en otras culturas (chamanes, indígenas…) no hay esta separación. Se sana a la persona, no a su cuerpo a su mente.

Al separar lo psíquico de lo somático tenemos un problema, porque la persona realmente es un todo. No podemos dejar de lado lo somático en un trastorno mental.

Con Descartes se produjo por primera vez esta separación:

Cuerpo: lo “somático” (Sustancial. Se puede ver. Lo podemos conocer)

Alma: lo “mental” (Insustancial. No lo vemos. Sólo sabemos lo que nos cuenta la persona)

Descartes es la primera persona que se preguntó cómo es posible que uno de los planos pueda afectar al otro. Llegó a la conclusión que en nexo entre los dos planos estaba en la glándula pineal.

 

3. Tres niveles de funcionamiento

Existimos a través de tres niveles de funcionamiento:

1- Funcionamiento somático (cuerpo) à A su vez hay dos subniveles:

– Sensorial: Siente lo que pasa fuera y dentro del cuerpo (órganos de los sentidos)

– Expresivo: Nos relacionamos con el entorno (órganos motores)

2- Funcionamiento cognitivo (mente) à Recuerdos, pensamientos, emociones, conciencia… Es el mundo de lo subjetivo.

3- Funcionamiento emocional (cuerpo + mente) à Oscila entre lo somático y lo cognitivo. Se ha hecho esta división:

– Somático: Afectos

– Cognitivo: Sentimientos

En el plano emocional, fluctuamos constantemente entre lo somático y lo cognitivo.

Proceso emocional del miedo:

1- Puede empezar a nivel cognitivo (percepción de amenaza proveniente te un recuerdo traumático).

2-  Esto obliga a poner en marcha una respuesta defensiva a nivel somático (ansiedad). Tenemos varias respuestas posibles: huida, enfrentamiento y congelación. Muy parecida al mundo animal. Esta respuesta viene dada por la segregación de las hormonas cortisol y adrenalina por parte de la amígdala.

3-  Estas hormonas modifican la actividad corporal. El cuerpo se activa para responder activamente al peligro. Es la AFECTACIÓN de la emoción del miedo. Presión arterial, hiperventilación, latido del corazón más rápido, etc.

4-  Se desconectan todos los órganos y sistemas que no son requeridos: Sistema digestivo, reproductor, etc.

5-  Todo este cambio corporal lo sentimos como el SENTIMIENTO de la emoción del miedo. Esa modificación somática se representa a nivel cognitivo como una sensación global de miedo.

Todas las emociones tienen una representación corporal (afectos) y cognitiva (sentimientos).

El primer desencadénenle siempre es a nivel cognitivo, tenemos que “captar” una amenaza, pero esto puede ocurrir a nivel inconsciente. Es lo que ocurre en los ataques de pánico. No podemos asociar el miedo ni el desencadenante corporal a ningún peligro real.

A los animales no les ocurre eso. Siempre hay una amenaza real. En el hombre, el 99% de las crisis son amenazas cognitivo-fantaseadas. No distinguimos una amenaza real con una amenaza imaginada (o incluso inconsciente).

 

4. Emoción, cuerpo, mente. La pata más vulnerable

Estas son las tres patas del funcionamiento humano. Por diferentes razones una pata puede ser más vulnerable que las otras dos. Y esto puede ocurrir por razones somáticas, del desarrollo fetal, genético, etc.

Si nos imaginamos como una banqueta con estas tres patas, el “peso” existencial de nuestra vida caería sobre esta banqueta. Y en todos los casos, una pata se romería antes que las otras dos. A cada persona se le “rompe” una pata antes. Esa es nuestra pata más vulnerable.

– Pata somática más vulnerable: Trastornos somáticos, enfermedades físicas, cáncer, sistema inmunológico deprimido, etc.

– Pata emocional más vulnerable: Síndromes ansiosos (miedo), síndromes depresivos (tristeza). La ira actúa de forma compensatoria para salir del miedo o la tristeza.

– Pata cognitiva más vulnerable: Existen muchos niveles de psicosis. Desde los lapsus de pérdida de la realidad que todos sufrimos, hasta la esquizofrenia o los trastornos delirantes.

Si sufrimos ansiedad, a una persona le puede causar una infección (1), a otra una depresión (2) e incluso una perdida de la realidad.

La reacción sería la siguiente:

– Emociones muy intensas (ansiedad)

– Pérdida de la realidad (psicosis)

– El cuerpo no responde bien (cáncer)

Pero esto no son más que los síntomas, la punta del iceberg. Los síntomas no nos dicen nada de lo que está pasando dentro de la persona. Son sólo un piloto de alarma, de emergencia. Nos indica que algo “por debajo” no está funcionando bien.

Tenemos que investigar qué ocurre a nivel estructural, por debajo de los síntomas. Y ese nivel estructural es la personalidad de la persona.

 

5. Estructura de personalidad

 

ESTRUCTURA DE PERSONALIDAD: No sabemos casi nada de esta estructura. Esta engloba los tres niveles (corporal, emocional y cognitivo). En terapia podeos aprender algo de nuestra estructura de personalidad, pero muy poco.

La estructura se queda formada a los tres años de vida y es estable en el tiempo. Condiciona nuestro comportamiento. Permanece inalterada durante toda la vida. No podemos alterar esta estructura. En terapia lo que hacemos es poner conciencia sobre ella y flexibilizarla un poco.

La estructura surge para poder relacionarnos con el entorno, para darle una continuidad a nuestra personalidad. Nos ayuda a relacionarnos con los demás y con nosotros mismos. Si cada vez que nos encontramos con una persona se comportase de forma diferente esto sería muy estresante para nosotros. El poder prever cómo nos vamos a comportar nosotros y los demás nos permite relacionarnos.

Esta estructura es lo que conocemos como el autoconcepto. Y cuanto más amplia sea nuestra conciencia sobre él, más libre seremos.

 

6. Existencia: ¿Dónde «nace» la psicopatología?

Venimos a este mundo a “existir”. Y para poder existir, tenemos que hacer dos cosas:

1- Promover la vida (potencial, crecimiento…)

2- Preservar la vida (protección, supervivencia, no “morir”)

Cualquier ser vivo hace esto. Crecer, desarrollarse y preservar la vida. Es una analogía de lo que llamamos en Gestalt el CONTACTO-RETIRADA.

1- Si el entorno es seguro, nutriente: Cognitivo, mental o emocionalmente, entramos en CONTACTO

2- Si el entorno es inseguro, peligroso: Cognitivo, mental o emocionalmente, entramos en RETIRADA

Si el entorno es inseguro, peligroso, la célula se cierra, se protege. Si es nutriente, nos abrimos. Es un equilibro entre promoción y preservación.

A nivel metafórico, los seres humanos relacionamos esto con:

– Entorno nutriente: placer (promueve la vida)

– Entorno inseguro: dolor (miedo por preservar la vida)

Lo que hacemos desde que nacemos es buscar el placer y evitar el dolor. Desde que nacemos hasta que morimos.

¿Y cómo aprendemos qué es lo que nos da placer o nos provoca dolor? En los humanos se aprende a través de la madre, ya que le bebé es totalmente indefenso y dependiente.

El problema es que la madre enseña al bebé lo que es doloroso y placentero desde su propia experiencia. Desde sus interpretaciones, sus miedos, sus introyectos…

Por ejemplo, una madre que sufrió hambre en su infancia, le dará mucha comida al bebé, porque considera que eso es placentero. Pero si el niño se siente saciado, y le dan demasiada comida, llorará. Y la madre no comprenderá lo que le ocurre, empezará a ponerse nerviosa, a sentir ansiedad, y puede reaccionar de una forma agresiva con el niño. Aquí es donde empieza el “lio” en el bebé.

“Mi cuerpo me pide una cosa, pero me madre (la cultura) me está dando otra”. El niño acepta lo que la madre le marca como placentero para evitar el estrés. Y empieza a confundir el placer con el dolor. El niño deja de escuchar a su cuerpo para complacer a su madre. Porque su madre es la supervivencia para él. En este momento empezamos a convertirnos en personas neuróticas.

– Entorno inseguro: Cómo sea el entorno del bebé es algo fundamental en su desarrollo. Si está en un entorno nutriente, seguro, el niño se abrirá y podrá afrontar su sistema de promoción (apertura). Si está en un entorno estresante y agresivo va a hiperdesarrollar su sistema de preservación (cierre). Una situación se estrés continuada en el tiempo lo llevará a una preservación crónica y se mantendrá siempre cerrado.Así desarrollará mecanismos de defensa como la refroflexión y la proyección, que representan a una persona cerrada “en su mundo”. La proyección hace que pongas lo que hay dentro de ti, fuera. De forma que todo lo que ves es una proyección de tu mundo interno. La proyección es cuando diriges la energía que debería ir hacia fura, hacia tu interior.

– Entorno nutriente: Puede pasar también lo contrario, y que el niño no aprenda a cerrarse, a protegerse. Así vive en una excesiva apertura. Está demasiado “fuera” y no hace caso de lo propio. Su problema es que no saben cuidarse a sí mismos.En este caso desarrollar los mecanismos de introyección (todo lo de fuera me lo trago sin masticarlo) y de confluencia (confundo mis propios deseos y necesidades con los de los demás).

 

7. Personalidad y entorno

La personalidad está formada por:

1- Temperamento à Es la estructura biológica. Lo heredamos de nuestros padres. Nacemos así (genética)

2- Carácter à Es nuestro sistema defensivo. La forma en que nosotros nos abrimos (nutrición) o nos cerramos (defensa) al ambiente. Es la estructura de relación con el ambiente.

– Entorno negativo à Genera un carácter rígido, sólido, cerrado, etc.

– Entorno positivo à Genera un carácter abierto, flexible, etc.


CARÁCTER:

En terapia no podemos modificar la estructura biológica, el temperamento. Pero sí podemos modificar el punto de contacto con el entorno, el CARÁCTER. Si somos muy cerrados, aprendemos a abrirnos y a conectar con el entorno. Si somos muy confluyentes e introyectos, aprendemos a a protegernos, a cerrarnos.

En terapia también aprendemos a discriminar entre lo placentero y lo doloroso. Aprendemos a escuchar nuestro cuerpo otra vez, como al nacer. Aprendemos a discriminar entre lo que es bueno y malo para nosotros.

TEMPERAMENTO:

PERIODO INTRAUTERINO: Los trastornos mentales tienen mucho que ver con el segundo y el tercer mes de embarazo. En ese periodo se están formando las neuronas y sus conexiones. Lo que la madre vive durante esos tres primeros meses en términos de estrés puede configurar una estructura temperamental determinada.

Las hormonas del estrés de la madre llegan al feto y el feto considera que el entorno es hostil incluso antes de nacer. De esta forma desarrolla una atrofia en el cerebro que le lleva a ser un niño ansioso, en estado de alerta, hiperactivo, etc. El niño llega al mundo en estado de alerta, con una excesiva protección hacia el entorno. El niño tiene un exceso de estrés y responde al entorno como si este fuese muy hostil.

 

8. Crisis sintomática

Si el entorno es positivo, el niño crecerá de forma sana. Estás personas llegarán al final de su vida sin necesitar un médico o un psicólogo. No experimentarán “síntomas”.

Si al contrario, la persona se relaciona mal con el entorno (porque no se nutre o no se defiende), experimentará síntomas. Si no frenamos lo negativo o cogemos lo positivo el organismo se desregula. Y esto se convierte en una CRISIS SOMÁTICA.

Hay varios niveles de crisis sintomática:

– Síndromes ansiosos (alerta, ansiedad)

– Síndromes psicóticos (perdida de contacto con la realidad)

– Síndromes de desvitalización (perdida de energía vital)

Estos síntomas, a su vez generan:

– Síndromes somáticos (Todos los síntomas están en el cuerpo)

Por ejemplo, una persona que desarrolla una paranoia psicótica está viviendo síntomas psicóticos y a la vez síntomas somáticos (disfunción en áreas neuronales)

La medicación actúa sobre los síntomas somáticos, no “curan” la raíz del problema, porque no sabemos qué lo que está fallando detrás de estas enfermedades. En una depresión aguda con intentos de suicidio, no sabemos qué está pasando a nivel cerebral. La medicación modifica algo de la estructura química del cerebro y el paciente mejora, pero no sabemos qué está pasando. Si le dejamos de dar la medicación volverá a empeorar.

¿QUÉ ES LO QUE OCURRE?

– El cuerpo falla à Falla porque no se adapta bien al ambiente. No se nutre o no se defiende.

– Crisis sintomática:

1- Síntomas somáticos (Más del cuerpo)

2- Síntomas cognitivo/emocionales (Más de la mente)

Todos los síntomas representan una mala adaptación al ambiente. El organismo se desregula y sufre entres psico-bio-social. Psico (carácter) + Bio (temperamento) + Social (entorno).

A este nivel hay una correlación entre el estrés psicosocial, que suele estar de la mano, y el estrés social (del entorno). Dependiendo de tu nivel de vulnerabilidad biológica, necesitarás más o menos estrés social para desarrollar una psicosis.

Si has nacido con una vulnerabilidad biológica alta (genética) necesitarás muy poco estrés para desarrollar una psicosis. Y esto puede pasar en cualquier momento. En cambio, si eres fuerte biológicamente, necesitarás mucho estrés para desarrollar la misma psicosis.

 

 9. Niveles de trabajo

Con la expresión sintomática: Es lo que avisa de la desregularización del organismo.

– Con la estructura de personalidad y lo que ocurre con el entorno: Es donde realmente está el problema.

Si los síntomas son muy intensos, incapacitan a la persona para poder hacer un proceso terapéutico para trabajar con la estructura de personalidad.

Por eso hay veces que el primer paso es la medicación. Alguien muy deprimido sólo quiere morirse, no le puedes hablar de terapia. No tiene capacidad para entender lo que le está pasando. Una vez que está un poco contenido ya podrá trabajar a nivel de la personalidad y el entorno. Y ya será capaz de dar significado a lo que le está ocurriendo.



Fotografías:

Ben White: https://unsplash.com/@benwhitephotography