Te propongo algo. Puedes colocar tu mano sobre tu corazón, cerrar los ojos, y permanecer así unos instantes, sencillamente permitiéndote vivir este momento en toda su inmensidad. Sentirás ese latido que marca el ritmo de la vida, su fuerza, su resonancia, su regularidad, su variación. Seguramente también sentirás el ritmo de tu respiración. Experimenta con…

  TEISHÔ 6 – TEISHÔ 5 – TEISHÔ 4 – TEISHÔ 3 – TEISHÔ 2 – TEISHÔ 1   Donde no hay ninguna cosa allí está el todo.     El ser propio, que llamamos YO, está vacío; como también está penetrado de vacío el mundo exterior, que llamamos mundo objetivo. La liberación del Zen alcanza…