Inteligencia Artificial, Apple en busca de psicólogo

En la web de Apple podemos ver desde el pasado mes de abril una oferta de trabajo que dice así:

La gente mantiene conversaciones serias con Siri. Hablan con ella de todo tipo de cosas, inclusive cuando han tenido un día estresante o tienen algo serio en mente. Recurren a Siri cuando tienen una emergencia o cuando quieren ser guiados hacia una vida más sana. ¿No te parece interesante mejorar a Siri en estas áreas psicológicas?

Y dice después:

Estamos buscando a gente (…) para llevar a Siri al siguiente nivel.

Interesantísima frase la de «llevar a Siri al siguiente nivel«.

Inteligencia Artificial: el siguiente nivel

Lo que en los inicios de la ciencia ficción parecía un campo destinado en exclusividad a la ficción futurista, llena de neones y de asiáticos con ropas imposibles, está cada vez más cerca y tiene un aspecto diferente. Parece que la nueva Inteligencia Artificial que estamos creando tiene poco que ver con crear robots fríos y artificiales al servicio del hombre, y más con crear artefactos que palíen otro tipo de carencia: la de la proximidad del otro, ¿el alivio de la soledad tal vez?

Y no hablo desde el punto de los «androides». La idea del robot que siente emociones como las nuestras existe desde siempre, (casi siempre con fatal desenlace). Pero ¿qué pasa con nosotros? ¿Cuando dejamos de crear seres metálicos para que fueran nuestros esclavos, para crear «algo» con lo que conectar emocionalmente?

Esto es precisamente lo que hacía tan interesante al pobre Theodore de Her, que llegó al punto de enamorarse de su SIRI particular.

 

Her Theodore

 

Es una idea  que parece cada vez más factible. ¿Podría ser eso cierto? ¿Crearemos Inteligencias Artificiales para amar?

¿Es este el siguiente nivel del que habla Apple? No estoy diciendo que Apple quiera desarrollar una tecnología con este fin, sino que busca humanizar, «emocionalizar» nuestros dispositivos. Parece que ya no nos basta con que nuestro móvil nos diga el tiempo que va a hacer mañana en Alcobendas. Queremos que nos lo diga con cariño.

Como apuntaba Enrique Schiaffino al hablarnos del transhumanismo cada vez vivimos más pegados a nuestros dispositivos y más involucrados en entornos virtuales

… quizá solo sea cuestión de tiempo el nacimiento de esta nueva humanidad que fuerce los límites de la naturaleza y la evolución hacia una nueva era, que probablemente tenga un poco de los ideales mundos del futuro y también de las tenebrosas distopías imaginadas por el cine y la literatura de ciencia ficción.

 

Hacia la Inteligencia Artificial de Hollywood

A grandes rasgos podríamos decir que existen dos tipos de IA made in Hollywood.

Las primeras son aquellas que podemos llamar «robot».

Hablamos del adorable R2-D2 y el no tan adorable C-3PO  como máximos exponentes en el cine.

 

star wars androides

 

Después tenemos los androides que siendo creaciones humanas, no están conformes con su existencia.

Su máximo exponente podría ser el Roy Batty interpretado por Rutger Hauer, quien nos regaló una de las escenas más famosas del cine:

 

 

Estos son desde mi punto de vista más interesantes. Nos hablan de los peligros de jugar a ser dioses. ¿Podemos dotar de conciencia a una máquina? Desde que se comenzara a desarrollar la Teoría Computacional de la Mente allá por los años 30 a partir de los trabajos de Alan Turing ha sido un habitual en la psicología establecer una analogía mente – ordenador para tratar de explicar cómo funciona nuestra mente.

El problema sobreviene cuando en estos 80 años el funcionamiento de la mente humana sigue siendo un misterio, pero los ordenadores no han dejado de avanzar en su desarrollo.  Como advertía el robot David en Prometheus, ¿llegaremos demasiado lejos en nuestra tarea de crear conciencia?

Sin duda un tema interesante. Por ahora nos encontramos todavía en la fase SIRI, pero quién sabe si en poco tiempo tenemos en nuestro bolsillo una versión real del OS1 de la película HER.

 

 

Como apunte final, si te interesa el desarrollo de la Inteligencia Artificial desde la ciencia ficción, te recomendaría la película de Alex Garland  Ex Maquina, o la más reciente serie de HBO,  Westworld.

La humanidad. Entre el mono y el cíborg.

¿Qué es la humanidad? Parece una pregunta muy sencilla, sin embargo si reflexionamos sobre ella y sobre todo si lo hacemos en las fronteras del concepto tal vez las cosas no sean tan simples como parecen.

El ser humano se ha pensado a sí mismo probablemente desde que dispuso de las herramientas mentales, cerebrales y lingüísticas como para poder hacerlo. Desde la prehistoria ha construido cientos de teorías acerca de sí mismo, más o menos rudimentarias. Para explicar su naturaleza ha utilizado la magia, la religión, la filosofía y la ciencia. Las diferentes corrientes filosóficas han aportado visiones diversas sobre esta cuestión y las religiones han propuesto explicaciones metafísicas para nuestra existencia. A partir del Renacimiento, una visión tuvo particular éxito, el humanismo, dominando con fuerza creciente el pensamiento de occidente e imponiéndose a lo largo y ancho del mundo mediante los procesos de colonización europeos.

evolución de la humanidad

En la era de la posmodernidad sin embargo, el humanismo ha entrado en crisis. Todo se puede poner en cuestión y de pronto la humanidad descubre que no cuenta con una buena definición de sí misma. En este tema no hay certezas, solo incertidumbre, la magia ha sido olvidada, la ciencia aporta datos y nuevas certezas pero no alcanza a delimitar estas cuestiones de forma unívoca y la religión instalada en el dogma plantea respuestas a las que mucha gente decide aferrarse.

Lo más probable es que necesitemos, una vez más, el auxilio de la filosofía, sobre todo teniendo en cuenta que los avances de la ciencia están dejando obsoletos tantos principios, regulaciones e ideas que una vez parecieron inmutables.

 El comienzo y el final de la vida

Uno de los temas más controvertidos en el siglo XX y lo que llevamos del XXI ha sido precisamente el momento en el que podemos considerar que comienza el ser humano a ser. Este tema ha generado multitud de debates por sus implicaciones legales y sociales. Por ejemplo es fundamental para materias tales como la regulación del aborto o los derechos del feto y el embrión. ¿En qué momento podemos decir que el ser humano comienza a existir? Eso dependerá de la definición de ser humano que tomemos y de si podemos determinar que hay algo concreto en nuestro desarrollo biológico o mental que nos hace ser humanos. Muchas personas y un buen número de profesionales de la medicina defienden que el órgano que determina la humanidad es el cerebro y fijan en su desarrollo el momento en el que el ser humano adquiere esa condición, sin embargo, como sabemos esto sigue generando polémica.

Con el final de la vida sucede algo parecido, de nuevo legalmente ha habido diferentes formas de determinar la muerte de una persona, sin embargo, la frontera tampoco es tan clara como podría parecer, ahí tenemos las ECM (Experiencias cercanas a la muerte). De nuevo las mismas preguntas ¿Qué es lo que nos hace humanos que cuando lo hemos perdido se puede decir que hemos muerto? La respuesta suele ser, de nuevo, el cerebro o la actividad cerebral en este caso. Es previsible que con el avance de la tecnología surjan desafíos nuevos en este aspecto, la muerte, por ahora, parece ser un camino sin retorno, pero esto puede no ser así para siempre.

 El comienzo de la humanidad

Chimp, photo by Matthew Allen Hecht

A día de hoy, la mayoría de la gente que no está cegada por el fanatismo ha aceptado que el ser humano es un animal que pertenece al orden de los primates y que los chimpancés, orangutanes, gorilas o bonobos son nuestros más cercanos parientes.

Desde luego el ser humano es un animal muy particular, no podemos negar su excepcionalidad. Sin embargo, la frontera entre el hombre y el mono, particularmente los grandes simios, se debilita por momentos. Diversos grupos de activistas llevan años pidiendo que se les concedan derechos especiales a los grandes simios por encima de otros animales, incluso que se extiendan los «derechos humanos» sobre estas especies.

La duda siempre permanece. ¿En qué momento el ser humano vio el mundo por primera vez? ¿En qué momento ya no fue más un mono y evolucionó en algo más parecido a lo que somos ahora? ¿Es razonable la búsqueda del “eslabón perdido”? ¿O tal vez no existe una frontera delimitada entre el mono y el hombre?

El fin de la humanidad

La humanidad cyborg

Con los avances de la tecnología la realidad es que cada vez dejamos al mono más atrás y tal vez también al ser humano. Nos encontramos ante la próxima frontera, el fin de la evolución tal y como la conocemos. El transhumanismo ya hace tiempo que propuso el uso de la tecnología de manipulación genética y la robótica para crear una nueva especie ¿humana?.

Algunos proponen que de hecho ya estamos ahí. Ya somos cíborgs, tan dependientes del móvil que se ha convertido en una extensión de nuestro propio cuerpo, vivimos en realidades virtuales y quizá solo sea cuestión de tiempo el nacimiento de esta nueva humanidad que fuerce los límites de la naturaleza y la evolución hacia una nueva era, que probablemente tenga un poco de los ideales mundos del futuro y también de las tenebrosas distopías imaginadas por el cine y la literatura de ciencia ficción. Nuevas preguntas surgen ¿Quién tendrá acceso a esta nueva y elitista evolución? ¿En qué momento el ser humano dejará de serlo? ¿Cuánto puede y debe cambiar?

En definitiva, la misma pregunta siempre, repetida en un bucle infinito que se extiende hacia el futuro y el pasado.

¿Quiénes hemos sido? ¿Desde cuándo hemos sido? ¿Quiénes somos? ¿Hasta cuándo seremos? Y sobre todo ¿Quiénes podremos ser?


Referencias bibliográficas

  • Braidotti, Rosi. Lo posthumano, Editorial Gedisa. Barcelona. 2015